Armando Pasa otro día, uno más, lejos de la mujer que amo, lejos de nuestro sueño de crecer nuestra familia. Las lágrimas caen sin permiso. Me quedo dormido y entro a un maravilloso sueño, donde me veo con mi hermosa sirena con una bella barriguita. A lo lejos se escucha un grito. – Mamiiiiiiiiii. Regí sostiene mi mano y me señala a donde proviene el grito. Veo a un pequeño de cabellos dorados y rizados, está completamente lleno de barro. Giro mi rostro para verla y ella me regala una sonrisa llena de felicidad. Se que es nuestro pequeño, el fruto de nuestro amor. – Papiiiiiiiii. Canta el pequeño emocionado por vernos juntos, es un día soleado, lo que permite que su cabello brille con más intensidad, sus mejillas rosadas y sus bellos ojos grises como los de ella. No quiero despert

