Regina
Jalé el elástico del pantalón de manta atrayendolo a mi, pegue mi cara sobre la fina tela en su dureza, su aroma me llama, su calor me provoca y mi boca está que se hace agua.
Bajo lentamente el pantalón con todo y ropa interior y su dureza sale disparada, recorro con mi nariz su longitud de la punta hasta su base.
Reparto besos tiernos en el trayecto, cuando llego a sus testículos meto uno a mi boca mientras mi mano le brinda un masaje a su dureza.
Me encuentro sentada con las piernas abiertas sobre el sillón junto a los espejos, levanto mi vista para deleitarme con sus bellos gestos.
Subo a la punta y lo introduzco de a poco en mi boca, lentamente llego más profundo hasta tenerlo por completo dentro de mi cavidad bucal, siento las arcadas llegar. No importa, lo quiero todo dentro de mi.
Escucho como sale un jadeo profundo de su garganta, lo que me incentiva a continuar, muevo mi cabeza adelante y atrás aumentando la velocidad.
Siento como se tensa en mi interior, ahora es él quien toma el control y se mueve a gusto hasta que siento el cálido líquido resbalar por mi garganta.
Lo saco lentamente limpiando en el camino todo, termino de sacar la tela que quedó hecha rollo en el suelo, le tiendo la mano para guiarlo a recostarse en el sillón curveado.
Pongo sus manos detrás de su cabeza y le prohíbo moverlas, separó sus piernas y subo en él quedando a horcadas, mis manos delinean su figura esbelta.
Se remueve, es de lo más cosquilludo, sonreímos y me acerco a besar sus labios, bajo mis besos a su cuello mientras muevo mis caderas sobre las suyas.
Empapando de mi esencia su falo, continuo con los besos, ahora en su pecho y con un mano tomo su polla para clavarme en ella.
Me siento llena en un segundo, me quedo quieta acostumbrando mi interior a su grosor, mientras me separo de él arqueando mi espalda hacia atrás.
Recargo mis manos en sus piernas y subo las mías apoyando mis pies en los filos del sillón tantrico, él intenta sacar sus manos de su nuca, pero lo miro con advertencia y sonrió al verlo encogerse en hombros.
Se que quiere tocarme y yo anhelo su tacto, pero hoy, hoy Armando Gascón, eres mio, estas a merced de mis caprichos.
Quiero ver tu lindo rostro lleno de placer y angustia por no poder tocarme. Muevo mis caderas arriba y abajo lo más rápido que puedo apretando mi interior.
Army muerde sus labios y escucho su gemido ahogado, acomodo una vez más mi cuerpo para cabalgarlo como se debe, en ningún momento dejamos de vernos.
Pongo mis manos sobre su pecho para apoyarme y mover mi trasero sobre su erguida longitud. De a poco siento como se acumula el placer en mi vientre, le pido que sea él quien se mueva.
Después de unos instantes ambos llegamos a la gloria, me dejo caer en su pecho y el me abraza, elevó mi mirada para verlo.
Ambos reímos y nos abrazamos, me encanta la complicidad que hay entre nosotros, que con tan solo mirarnos sabemos lo que piensa el otro.
Disfrutamos toda la noche amándonos, al día siguiente partimos rumbo a Alemania para continuar nuestra luna de miel, pero sé que regresaremos, y disfrutaremos al igual que estos días.
En las oficinas de EMPRESAS VITALY.
– Señor Vetrone, que gusto tenerlo aquí. Bienvenido a EMPRESAS VITALY.
– Gracias, no dispongo de mucho tiempo. – Menciono mientras espero recibir la carpeta con la propuesta de negocio en mi mano.
El cambio de administración en esta empresa me ha convenido sobremanera, el señor Vitaly, padre, jamás quiso hacer negocios conmigo.
Ahora que se ha retirado, agende una nueva cita con el hijo, este pobre infeliz no tiene ni idea de en lo que se está metiendo.
Hace un mes le propuse comprar el cincuenta por ciento de las acciones, a lo que respondió que tenía que pensarlo, más al ver la cantidad que estaba dispuesto a pagar por ellas la cara le cambio de inmediato.
Sí bien ambos generaremos ganancias, no se compara a lo que yo sacaré de aquí, negocios son negocios, y ellos tienen la logística para ayudarme a crecer.
Después de la firma del documento, prácticamente ahora soy dueño de más del sesenta por ciento de los activos de la trasnacional más grande del país.
Cuando la ambición le gana a la inteligencia, siempre hay alguien que está dispuesto a aprovechar la oportunidad.
Y esta oportunidad no la voy a desaprovechar, mi momento ha llegado, haré valer mi carácter de líder y demostraré por que mi padre me ha elegido para continuar con el legado de la familia.
Ocho años después.
Regina
– Hola Viry ¿Tienes tiempo?
– Mi amor, claro, para ti siempre, te veo saliendo de la oficina, te tengo una buena nueva.
– Excelente, yo también.
Cuelgo con mi amiga después de ponernos de acuerdo para comer, y es que estoy sumamente feliz, Army y yo al fin hemos decidido dar otro gran paso en nuestras vidas.
En dos semanas es nuestro octavo aniversario de bodas, así que necesito ayuda para preparar la sorpresa que tengo planeada.
En este tiempo hemos crecido bastante, cada uno en su ramo, pero siempre juntos apoyando nuestros sueños, no se que haría si no lo tuviera a mi lado.
Army no solo es director general de finanzas en VITALY del país, ahora dirije también los otros países, y yo, bueno pues con ayuda de mi adorado esposo, logré poner mi propio bufete de abogados.
Le ofrecí trabajo a Viry pero, se asoció con su esposo, en cuanto se casaron ellos si tomaron muy enserio eso de que lo tuyo es mio y lo mio, mio.
Viry no lo deja manejar su cartera a sus a sus anchas, pobre, hasta para comprar los boletos de baloncesto tiene que pedir permiso.
Verifico la hora en mi reloj y como es costumbre mía, ya voy tarde, termino de guardar todo y salgo de la oficina rumbo al restaurante.
Al llegar Viry ya tiene cara de que me quiere aventar la carta en la cara, llego a donde está y le saludo, el enojo le dura poco y me sonríe.
– Ya no me enojaré, ya es costumbre en ti. Mejor dejame contarte algo. – Dice mientras busca algo en su bolso. – Ve esto.
Recibo el sobre que me entrega, saco los documentos y mis ojos se abren casi al punto se querer salir de mis cuencas, no lo puedo creer.
– ¿Esto es real?
Solo mueve su cabeza afirmando, releo dos veces para confirmar, y me levanto de mi asiento y me acerco ella, la obligó a levantarse y giramos dando saltos.
– Al fin, al fin, la casa de tus sueños. – La abrazo con gran cariño. – Adiós departamento de cuatro por cuatro, bienvenida casa de ensueño.
– Regí estoy tan feliz, hoy en la cena le daré la noticia a Carlos, se que esta más que contento, al fin tendrá un despacho y no trabajará más en la sala.
– Viry muchas felicidades, se lo merecen, han trabajado mucho por esto, después de la boda esto es un gran logro para ambos.
– Años amiga, años nos tardamos pero al fin, mira ya tengo las llaves.
La abrazo una vez más y ahora si después de hacer nuestro pedido y ya con las entradas en la mesa, respiro profundo y procedo a decirle mi noticia.
– Viry.
– Dime, te escucho.
– Hace unos días fui al ginecólogo y bueno...
– No, al fin te quitaste el dispositivo ¿Cierto?
– Si. – Le contesto mientras sonrió como tonta.
– Perfecto, dime como quieres darle la noticia, porque tengo ideas mujer, y muchas.
Después de una agradable cena y por fin tener la idea correcta nos despedimos, al llegar a casa me doy cuenta que Army esta en la cocina haciendo la cena.
Lo abrazo por la espalda entrelaza sus manos en las mías y las sube para besarlas. Me siento tan en paz cuando estoy con Army.
– ¿Cómo le fue hoy a la mujer más hermosa del universo?
– Excelente, vi a Viry, ya compraron la casa.
– Perfecto, eso si es para celebrar.
– y ¿Cómo te fue a ti?
– No sé.
–¿Qué pasó?
– Pues estoy revisando unos balances y las cuentas no me cuadran, se está ingresando más dinero del que produce la empresa. Tal vez...