Cuando desperté de nuevo me sentía muy descansada. Joel aún estaba junto a mí, podía sentir su erección en mi trasero y él me sujetaba un seno por debajo de mi blusa. Aún estaba dormido y sonreí. Por un momento pasó por mi mente la idea de hacer algo al respecto, pero no era justo con Joel. Me quedé así, sin moverme, imaginé que si se despertaba y se daba cuenta de que me había dado cuenta, se apenaría muchísimo. Bueno, no era su culpa. Me moví un poco como entre sueños y él se despertó. De inmediato escuché su respiración agitarse, lo sabía. Yo seguí pretendiendo que dormía. Con cuidado retiró su brazo y se alejó lentamente de mí. Finalmente salió de la cama y se metió a la ducha. Me reí, pudo ponerse incómodo. Debería tener cuidado con eso, no quería que mi relación con Jo se arruinara

