EUROPA- FRANKURT- ESTRASBURGO

2847 Palabras
33.33.-FRANKFURT Frankfurt como todas las ciudades alemanas es ordenada y limpia. Con un tránsito moderado y avenidas y calles amplias. Hay una mezcla de edificios modernos y altos con construcciones clásicas muy bellas. Frankfurt no se ha dejado dominar por la arquitectura moderna y racional de majestuosos rascacielos que se construyen en sus alrededores. La calle más larga es la GroBe Bockenheimer StraBe llena de restaurantes y pubs (bares) en ella disfrutamos enorme viendo las vidrieras y los espectáculos callejeros. Esta calle conecta con la Opernplatz (Plaza de la ópera) en donde se encuentra uno de los edificios más llamativos de la ciudad, la Casa de la ópera. De allí caminamos a la Main Tower, es una torre con un mirador, no subimos,  la catedral gótica de piedra arenisca colorada luce impactante desde cualquier parte de la ciudad..  Nos ubicamos para comer en unos de los restaurantes al aire libre, un plato con varios tipos de salchichas de las diferentes regiones, con ensalada de papas y repollo y una cerveza kuembacher deliciosa y una copa de helado. Era medio día y estaba repleto de gente de todas partes del planeta. Luego visitamos la casa de Goethe, donde nació y vivió el escritor Johann Wolfgng von Goethe, decorado con muebles de época clásica y se exhiben diversos artículos pertenecientes al príncipe poeta. Goethe no llegó a ver concluido su más famoso retrato, que se exhibe en el Museo Städel de Frankfurt. La pintura muestra a un joven Goethe, reclinado y con pose despreocupada en la campiña romana. El Museo de la ciudad reúne cuadros de todas las principales escuelas de arte de Europa, desde el siglo XIV hasta nuestros días. La rivera de los museos es una destacada zona turística, artística y cultural; donde se concentran los museos más importantes del país. Me encantaron las tabernas de Frankfurt, su bebida local es la sidra “Apfelwein”, realmente exquisita. La zona de sidras y cervezas es Sachsenhausen, es cuando el sol aprieta en verano es un placer tomarse una sidra allí. Además de ser un área alegre y de mucho tránsito, hay Macdonalds, Buergues King, comida italiana, francesa, árabe y china. La ciudad está llena de casas nuevas pero siguiendo el estilo alemán con esas fachadas preciosas con rayas que las hace muy atractiva y original. Es la sede de todos los grandes y más importantes bancos del mundo y de muchas sociedades industriales y de comercio. Las mayores industrias alemanas están en Frankfurt y por ello, por lo general es la sede de las más grandes ferias y exposiciones industriales del mundo. Conocer Frankfurt es una experiencia magistral. Acompañando la feria presentan obras de teatro y ferias de libros. 34.- NUREMBERG- NüRNBERG La primera impresión que tuve de Núremberg fue la de una ciudad oscura, tenebrosa y medieval con sus muros grises. Y es que casi todas sus edificaciones son estilo Medievo. Es una ciudad de la región de Franconia, en el estado de Baviera. Ubicada a orillas del rio Pegnitz. Es la ciudad más grande de Baviera después de Múnich, es una urbe celosamente amurallada de cinco kilómetros de longitud y coronada por un poderoso castillo. En el siglo XVI fue una de las primeras ciudades en aceptar la tesis protestante y era tan próspera que acogió a emperadores y príncipes electores en el Sacro Imperio Romano Germánico. Y es recordada por el dolor que produjo en ella la II Guerra Mundial, cuando el 90% de su territorio fue devastado por la ignominia de las bombas, pero como el Ave Fénix se erigió en una atractiva ciudad gracias al tesón de sus ciudadanos, que pieza a pieza con mucho trabajo la levantaron de sus ruinas y lograron reconstruirla y hoy en día aspira a ser algo más que la sede del juicio más famoso de la historia “El juicio de Núremberg” y que fue inmortalizado por la famosa película estadounidense de 1961 producida por Philip Langner y dirigida por Stanley Kramer. Protagonizada por Spencer Tracy, Burt Lancaster, Marlene Dietrich entre otras luminarias del cine. La película se basa en el juicio a varios nazis por delitos ocurridos a los judíos durante la II Guerra Mundial y su cuota de responsabilidades en el h********o. Se vuelve interesante por la acusación a cuatro jueces por su complicidad en la política de esterilización y pena de muerte del III Reich, apoyándose en testigos que sufrieron ese proceso. La ciudad te lleva a un viaje al pasado y efectivamente es un enclave de los inicios del medievo. Sus edificaciones (casas) son las típicas alemanas pintadas con rayas transversas, sus calles angostas y su castillo construido en la edad media es un auténtico monumento de esa época. La construyó el Emperador Conrad III entre 1128-1342. Se dice que varias películas basadas en esa época se han firmado allí. La Catedral de Núremberg me pareció rarísima, construida entre 1350 y 1358 por orden de Carlos IV, emperador del Sacro Imperio Romano, sobre una sinagoga al estilo del gótico báltico que corresponde al renacimiento Weses en Europa. Su fachada con una serie de agujas a todo lo largo de su frontal superior la hace muy particular. No en balde se llama la ciudad de los dos pasados. Siempre fue una ciudad-estado abierta a nuevas ideas nacidas a base de sus intereses y relaciones comerciales con otras ciudades europeas. Por otro lado, fue sede durante la Segunda Guerra mundial de las concentraciones del gobierno nazi y se convirtió en centro del partido nacionalista obrero alemán nazi. Hay varios sitios para visitar: el Centro de Documentación sobre la II Guerra Mundial, la Casa Museo del Alberto Durero –en alemán Albrecht Dürer Haus- (1471-1528) unos de los pintores y dibujantes más famosos del Renacimiento alemán, la casa deja ver cómo vivió el artista. El Museo del juguete, El memorial de los juicios de Núremberg. Núremberg tiene la particularidad de poseer una ciudad subterránea, hueca por debajo, tiene infinidad de pasadizos tipo laberintos, es algo que impresiona. Arriba puede uno caminar sus calles y disfrutar de un ambiente festivo, sin saber que debajo hay gente disfrutando, viendo tiendas. Núremberg en navidad es impresionante, realmente se viste de navidad y es tan famosa que van a visitarla gente de todas partes de Europa. 35.- MUNICH Es la capital indiscutible del sur; centro cultural de Baviera, posee industrias importantes, entre las cuales la más famosa es la cervecera y la más característica es la de la metalurgia. Una vez reconstruida de los destrozos de la guerra, volvió a ser el primer centro industrial de la baja Renania. Es un importante centro comercial administrativo e industrial, con una red de comercios importantísimos. Es un núcleo de la industria pesada. Pero Múnich es también un buen lugar para salir de compras al mercado de productos de todas clases y al mercado italiano, donde se pueden comprar los magníficos embutidos bávaros, pan siempre recién elaborado, rábanos blancos de más de un metro de largo y cantidades de delicadeces. En ella se encuentran una variedad de restaurantes al aire libre, divinos para pasar un buen rato. El antiguo barrio de los artistas, es una parte de la ciudad muy atractiva y alegre por sus bares y pequeñas tiendas.  La calle Maximilianstrasse parece una pasarela de modas, todo el mundo anda muy bien vestido, elegante, desde los niños hasta los ancianos. Posee más de 50 museos y en cuanto a teatro, Munich es la que tiene más salas de teatro que cualquier otra ciudad alemana. En octubre es el gran festival de la cerveza (Oktoberfest) a la que asiste gente de todas partes del mundo. Cuando llegamos, no conocíamos a ningún alemán o de otra nacionalidad en la ciudad y de repente en nuestra mesa estaban dos polacos, una pareja alemana y un italiano bebiendo con nosotros y disfrutando el momento como amigos de toda la vida, al otro día partíamos.     36.- HEIDELBERG Heidelberg, situada en el valle del rio Neckar en el noroeste de Badén-Wurtemberg me atrapo desde el primer momento que la vi. Es hermosa. Famosa por su centro histórico con el Palacio de Heidelberg dominando la ciudad y la Universidad más antigua del país. Por cierto, que me acorde de la película “El príncipe estudiante”. En Londres la habían pasado hacía poco por televisión en un canal de películas viejas. Esta película estrenada en 1954, bajo la dirección de Richard Thorpe con la voz de Mario Lanza como el príncipe, Edmund Purdom como el Príncipe Karl, Ann Blyth como Kathia. Pero lo mágico de la película es su música con Mario Lanza cantando Golden days (Días Dorados). El tema de la película es la historia de un joven príncipe enviado a Heidelber para ingresar a la universidad y se enamora de la mesera de un bar de estudiantes. Es un argumento sencillo tipo novela rosa, pero es muy bonita por su colorido, canciones y paisajes. Heidelberg tiene 150.000 habitantes, pero cientos de turistas acuden cada año a esa pequeña ciudad. El palacio es bellísimo, de color tierra rojiza, es un castillo en constante restauración del siglo XVI. Se puede llegar por funicular. Se reconstruyó en el siglo XVII con estilo barroco, después de los daños causados por la guerra se reabrió al público nuevamente restaurado. En Heidelberg sus calles son góticas, todo su centro histórico es estilo gótico y barroco. La ciudad genera un sentimiento de romanticismo, de ensueño, si se camina entre el Puente Viejo y el imponente castillo uno siente nostalgias de lo que fue ese periodo y la ciudad. Sus casas con techos rojos le dan un aire elegante.         37.- STUTTGART La hermosa capital reconstruida del Land Baden-Württemberg, es el primer centro administrativo en el sudoeste y una gran urbe industrial, con la fábrica Mercedes-Benz y del Porsche en sus suburbios genera gran cantidad de empleos.  También se fabrican vehículos de fama mundial con otras marcas. En la ciudad domina la cultura automovilística y es tan viva como en ningún otro lugar. Y es que en realidad no son coches son sueños sobre cuatro ruedas. Es una ciudad grande, con amplias avenidas para que rueden esas hermosas naves. En Stuttgart nos alojamos en el Hotel Hottmann, un pequeño y moderno hotel alejado del centro de la ciudad. Confortable y pequeño solo lo utilizamos para dormir, muy típico de la Alemania de postguerra. Temprano después del desayuno nos trasladábamos al centro para disfrutar de esa dinámica ciudad. Sus edificios representan la postmodernidad y son enormes. Su Galería Nacional es tan grande que sus instalaciones dan espacios para una Biblioteca, un Teatro, una Escuela de música, y el Teatro de la Ópera Nacional de Stuttgart y parque. La iglesia de San Marcos es hermosa construida en el siglo XIX fue reconstruida después de la guerra. La iglesia de San Juan con su estilo neogótico es encantadora. Tiene un Museo de Historia Natural localizado en el Parque Rosenstein donde se muestra la evolución de los seres humanos en comparación con otras especies. Una maravilla es su Torre de la televisión Fernschturnn con una altura de 2168 metros. Otra belleza que hay que ver es el Palacio de Ludwigsburg y sus jardines. El Museo Mercedes-Benz, el único en el mundo que nos presenta la historia completa del automóvil sin saltarse ningún capitulo. Por sus autopistas, avenidas o calles se ven tantos Mercedes-Benz que uno se obnubila por la belleza de esos coches. Sus grandes festivales atraen a turistas y visitantes de todas partes del mundo: El festival del vino se celebra a finales de agosto y la feria de la cerveza a finales de septiembre. Pasamos por allí precisamente en esa época y nos envolvimos en esa alegría que se mete por todas partes y que chorrea cerveza. Selva Negra Saliendo de Stuttgart se puede entrar a la Selva Negra. Un sistema montañoso lleno de bosques de pino y a la Sierra Jura de Suabia. Le dicen Selva Negra porque sus pinos son de un verde muy oscuro. Este lugar ofrece los más bellos paisajes naturales de Alemania. Buscando donde alojarnos nos encontramos con una maravilla, el Hotel Waldeck, resulto increíblemente confortable y ¡qué camas! De un algodón tan suave y mullido que era difícil levantarse por la mañana, divinas. El Hotel era una cabaña de montaña, pero grande de 35 habitaciones. Cada habitación tenía un balcón, desde el cual mi esposo tomó unas fotografías hermosas del lugar y del hotel. En inviernos se adapta a las bajas temperaturas y en verano abre sus puertas a los que quieran caminar la selva. Su comedor y habitaciones son típicas alemanas y su comida típica de Baviera, incluida su más famoso postre, la Torta Selva Negra. Con un rio cercano y un paisaje donde abundan los pinos, es realmente de ensueño. Lamentablemente no disponíamos de tiempo y tuvimos que disfrutar de ese magnífico paisaje solo dos días y dos noches. Tomamos la vía a Friburgo, pero a 40 kilómetros de Stuttgart, a orillas del río Neckar nos encontramos una bella ciudad Tubingen, muy pequeña con solo 80.000 habitantes. Sus casas son de colores y sus tejados son de dos aguas puntiagudos. Tiene muchos callejones y escaleras en pendiente que van a dar a la plaza Merkplatz, corazón de la ciudad con una hermosa fuente. Destaca en la plaza el edificio del ayuntamiento, su fachada es una obra de arte, con su reloj astronómico fabricado en 1551, el edificio es muy colorido, predominando el color naranja. Valió la pena la parada de 4 horas. 38.- FRIBURGO – FREUBURG DE BRISGOVIA Desde que entras te das cuenta que es una ciudad muy animada y que se mete en Suiza y Francia, por lo que toma de ambos países ciertas características, en realidad no sé si hay un Friburgo alemán, un Friburgo suizo y otro francés. Ubicada en el sudoeste de la Selva Negra de Alemania y considerada la capital de la Selva Negra, es famosa por su casco antiguo medieval reconstruido, atravesado por pintorescos  arroyuelos que la hacen muy acogedora. Su Catedral es estilo gótico y se destaca por el color rojizo de sus paredes, dentro se pueden ver unos bellísimos vitrales, su atractivo es su imponente campanario, desde la calle se ve una aguja de 116 metros. Se erige en la céntrica plaza de Münsterplatz. Donde encontramos un mercado y para variar compramos salchichas de las más diversas fábricas, deliciosas. Una característica que la hace famosa alrededor del mundo es ser la ciudad más ecológica de Alemania y tal vez del mundo. Es una ciudad donde no hay carros, solo se ven el tranvía, bicicletas y peatones en las calles. No hay ruidos, solo se escucha el ruido del tranvía cuando se desliza por la ciudad. Su aire es puro. Por todo esto su calidad de vida es uno de los más altos del planeta. Su casco antiguo es hermoso, adoquinado. Su campanario, su universidad, sus casas nos trasladan a la edad media y uno tiene la sensación de retroceder en el tiempo. Visitar Alemania es apasionante porque es un país sorprendente, en ella todo es a lo grande.     Auf Wiedersehen -adios.   XII 39.- ESTRASBURGO Incluyo a Estrasburgo en este recorrido porque con ella le dimos fin a nuestro viaje por Alemania, aunque es independiente, antes de volver a casa. Estrasburgo, situada en la región histórica y cultural de Alsacia, es capital del departamento del Bajo Rin y patrimonio de la humanidad desde 1988. Es una ciudad accesible desde otras grandes ciudades por autopista y ferroviario. Hace frontera con Alemania, Francia y Suiza. Cercana más de Francia que de Alemania. La ciudad es un valle montañoso al borde de la Selva Negra. Me agrado desde el principio. Tiene un encanto único y la gente es muy simpática. Sus callecitas entrelazadas con canales, tienen un cierto aire francés con mezcla alemana. Al llegar paseamos por el paseo fluvial bañado por el Rin. Sus casas son estilo alemán con rayas pintadas. Es una ciudad con mucha vida. Estacionamos y listos para caminar, llegamos a la catedral de Notre-Dame estilo gótico con 142 m de altura, construida con arenisca rosa. En su interior nos encontramos con bellos vitrales, un gran órgano y un enorme y curioso reloj astronómico. Frente a ella está la plaza central. Cerca en la misma plaza se encuentra la Casa Kammerzell, es una casa construida con un entramado artístico de madera muy original. En la plaza se encuentra un restaurant al aire libre donde puedes sentarte comer algo y quedarte viendo a la gente pasar y a la hermosa arquitectura de la casa. A las niñas les pareció salida de un cuento. Luego nos dirigimos al barrio la Petite France, una bella zona atravesada por canales y formada por calles estrechas con casas entramadas de madera donde todos los balcones están engalanados con flores. Parecían salidas de un pincel.  Paseamos un rato por la ciudad y nos dirigimos a cenar para probar la comida alsaciana, realmente deliciosa. Ese día había conciertos y mucho ambiente en las calles provocaba quedarse. Estrasburgo y su gente son demasiado amables.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR