NARRA MELISA Aún no podía creer que me iba a casar con Noah. Con el amor de mi vida. Me sentía feliz y muy emocionada haciendo todos los preparativos. Nos habíamos mudado definitivamente a casa de Noah que pronto sería mia también. Cuando les conté a Janice y Adilene gritaron de la emoción diciéndome que seria una mujer rica, como si eso era lo único que me importaba. Wade estaba feliz con su nuevo amiguito de su misma edad que era vecino de Noah. Siempre estaban jugando fútbol en nuestro jardín y a mi me gustaba consentirlos con bocadillos que fueran buenos para ellos. Estábamos en la tienda de vestidos de novia, me había acompañado Janice, Adilene y también Priscila quien nos contó que estaba embarazada de Beck. Increíble, ¿no? Esos dos que parecían que eran todo lo opuesto. Por algo

