Blake. Llegamos a la habitación de hotel, en la cual había una botella de champagne, algunos chocolates y muchas cosas más que pedí porque Taylor quería eso. —Mira que cosas más tiernas —se acerca a los cisnes de papel que habían sobre la cama. —Son muy lindos —doy un leve asentimiento mientras me quito el saco y la corbata—. ¿Quieres ducharte, Taylor? —asiente. Camina hacia mí, coloca sus brazos sobre mis hombros y se acerca a mis labios. —Gracias por cumplir este capricho mío, osito —sonríe, pero la noto extraña. —¿Sucede algo, Taylor? —niega y baja su mirada. —Voy a cambiarme y darte una sorpresa —besa mi mejilla y camina hacia el baño. Quito la bandeja con cosas de la cama para luego dejarla encima del escritorio que estaba a unos pasos de la misma, también muevo los cisnes de

