—Hora de sal... —Claire abre la puerta—. Lamento interrumpir —alejo a Blake y me bajo del tocador.
—No te preocupes, Claire —menciona Blake.
—Cuando salgan de aquí se van y se enredan entre las sábanas, chicos —nos guiña.
Frank aparece detrás de Claire.
—Amelie, te toca salir a cantar —observa a Blake—. Y limpien sus rostros —frunce su ceño y sale.
Me volteo y tomo dos toallitas desmaquillantes, le entrego una a Blake. Limpio mis labios y vuelvo a ponerme labial.
—¿Lista? —cuestiona Claire y asiento.
Salgo del camerino y mientras estaba subiendo las escaleras al escenario escucho como mi amiga le dice algo a Blake.
—Tú llegas a lastimar a mi amiga y juro que te dejaré sin descendencia —volteo a verlos y Blake luce algo asustado.
Me acerco al micrófono y la música comienza a sonar.
"When your legs don't work like they used to before
And I can't sweep you off of your feet
Will your mouth still remember the taste of my love
Will your eyes still smile from your cheeks
And darling I will be loving you 'til we're 70
And baby my heart could still fall as hard at 23
And I'm thinking 'bout how people fall in love in mysterious ways
Maybe just the touch of a hand
Oh me I fall in love with you every single day
And I just wanna tell you I am
So honey now
Take me into your loving arms
Kiss me under the light of a thousand stars
Place your head on my beating heart
I'm thinking out loud
Maybe we found love right where we are."
Mi mirada se dirige hacia Blake, quién se encuentra observándome con una leve sonrisa.
Camino por el escenario al ritmo de la música.
"When my hair's all but gone and my memory fades
And the crowds don't remember my name
When my hands don't play the strings the same way, mm
I know you will still love me the same
'Cause honey your soul can never grow old, it's evergreen
Baby your smile's forever in my mind and memory
I'm thinking 'bout how people fall in love in mysterious ways
Maybe it's all part of a plan
I'll just keep on making the same mistakes
Hoping that you'll understand."
Cierro mis ojos y disfruto de lo que estoy haciendo.
"But baby now
Take me into your loving arms
Kiss me under the light of a thousand stars
Place your head on my beating heart
I'm thinking out loud
That maybe we found love right where we are, oh.
So baby now
Take me into your loving arms
Kiss me under the light of a thousand stars
Oh darling, place your head on my beating heart
I'm thinking out loud
That maybe we found love right where we are
Oh baby, we found love right where we are (maybe)
And we found love right where we are."
Vuelvo hacia el pie del micrófono y lo dejo allí nuevamente.
—Muchas gracias —sonrío mientras aplauden y silban.
Bajo del escenario y mi amiga aparece aplaudiendo.
—¡Cantas como los dioses, amiga! —exclama entusiasmada.
—Gracias, rubia —acaricio su mejilla.
—Ya te imagino haciendo giras mundiales y yo dirigiendo tu club de fans —me sacude por los hombros.
—¡Mesera! —exclama un chico.
—¡Ya voy, coño! —bufa—. Ahora vuelvo —yo asiento.
—Voy a cambiarme —vuelvo al camerino y cierro la puerta, pero Blake se cuela aquí conmigo—. ¿Qué haces, Blake? —cierra detrás de su cuerpo y le pone seguro a la puerta.
—Primero, felicitarte porque cantaste hermoso —abraza mi cintura y comienza a hacerme retroceder sobre mis pasos—. Después, quiero volver a besarte —coloca mis manos alrededor de su cuello para luego comenzar a besarme con furor.
Mis piernas abrazan su cintura y disfruto el sabor de sus labios, pero caigo en cuenta y rompo el beso.
—No —deja un corto beso encima de mis labios—. Espera, Blake —coloco mis manos sobre su pecho.
—¿Qué sucede, Amelie? —suspira y sostiene mi mejilla.
—Aquí no —busco mi ropa y me quito los tacones.
—¿Quieres ir a casa? —intento bajar la cremallera de mi vestido, pero no la alcanzo—. Te ayudo, Amy —se acerca y la baja con lentitud.
—¿Estás seguro que quieres que vaya a tu casa? —mi cuerpo tiembla en cuanto sus manos hacen contacto con la piel de mi espalda.
—Por supuesto que te quiero en mi casa —besa mi mejilla—. Dejo que te cambies y te espero en la barra —asiento y él sale del camerino.
|| ... ||
Le quito la camisa y esta cae al suelo, Blake me alza en el aire y mis piernas se abrazan a su cuerpo con fuerza. Busco sus labios con necesidad y él me corresponde de igual forma que yo.
Él saca mi blusa y la deja caer en el suelo de la sala, camina hacia su habitación, pero no abandona mis labios ni por un segundo.
Me sostiene por la nuca y me recuesta sobre el colchón de su cama.
No soy consciente del tiempo que pasa, hasta que ambos nos encontramos semidesnudos, lo único que nos mantiene separados es la tela de mis bragas y sus bóxers.
Comienza a trazar un camino de besos desde mi cuello y esos besos comienzan a bajar por mi cuerpo; pasa su lengua por mis pechos, juega con mis pezones, pero luego continúa bajando los besos por mi abdomen. Acaricia mi cintura y piernas de forma lenta, sus dedos juegan con el elástico de mi ropa interior y finalmente desliza las bragas por mis piernas.
Una de sus manos acaricia la parte interna de mis muslos y sube de forma peligrosa, siento una corriente eléctrica recorrer mi cuerpo, y, poco después, su lengua acaricia mi entrepierna, gimo de forma inmediata y él recorre cada rincón de mi intimidad con su boca.
Mi mano va a su cabello y lo sostengo de forma que guío los movimientos de su boca. Se me escapa un fuerte gemido en el momento que introduce dos de sus dedos en mi cavidad y los mueve de manera rítmica, no me contengo en silenciar los gemidos que escapan de mi boca. Acelera las embestidas de sus dedos y con su pulgar masajea mi clítoris, lo que me hace sentir mucho más placer aún.
Acaricio su pecho desnudo con mis uñas y él besa mi brazo de delicadeza.
Sus dedos se mueven mucho más rápido y más profundo que antes, no pasa mucho hasta que los fluidos de mi orgasmo acaban en sus dedos; pasa sus dedos por mi entrepierna dejando mis fluidos allí, pero luego hunde su rostro allí para limpiar cada gota de él.
Lo sujeto por la nuca y devoro sus labios con muchas ansias y necesidad.
Me coloco de rodillas sobre la cama y él me imita; sus manos se colocan sobre mi trasero y me pega mucho más a su cuerpo, permitiéndome sentir la gran erección que está escondiendo su ropa interior. Llevo mi mano hacia su entrepierna y doy un suave apretón, causando que él gruña sobre mis labios.
—Eres sumamente perfecta —ronronea y cuelo mi mano dentro de sus bóxers, encontrándome con su m*****o totalmente duro y hacia arriba—, y también traviesa —pasa saliva.
—Me gusta esto —muerdo su labio inferior y comienzo a mover mi mano alrededor de su longitud.
Consigo bajar sus bóxers luego de unos largos segundos masturbándolo; me coloco en posición de perrito y su m*****o está apuntando hacia mí.
—No necesitas hacerlo si no quieres, Amy —carraspea, pero lo ignoro.
Sujeto el tronco de su falo, observo la punta totalmente brillante y paso mi lengua por allí con sensualidad, poco a poco voy introduciendo toda su longitud a mi boca y la recorro con mi lengua.
Sujeta mi cabello entre sus dedos y yo lo observo, sostengo su mirada para luego comenzar a deslizar mis labios por su tronco. Blake lleva su cabeza hacia atrás y jadea un poco.
Beso la punta de su m*****o y vuelvo a introducirlo a mi boca, comienza a mover sus caderas en mi dirección y guiar mi cabeza. Puedo sentir como su m*****o comienza a palpitar dentro de mi boca, veo sus intenciones de quitarse de mi boca, pero yo no se lo permito.
—Amy... —gime y, no mucho más tarde, su líquido caliente inunda mi boca y yo lo paso sin dudarlo.
Me obliga a levantarme y yo paso la lengua por mis labios bajo su atenta mirada.
—Mi idea no era esa —traza el controno de mi labio inferior con su pulgar.
—¿Acaso no te gusto? —lo observo coqueta.
—Demasiado —vuelve a besar mis labios, me abrazo a su cuello y cae de espaldas a la cama.
Hago que su m*****o roce con mi entrepierna y su mano abraza mi cintura con fuerza. Estoy disfrutando mucho esto, mucho más de lo que me gustaría a mí.
Luego de varios minutos más de besos y caricias, él saca un envoltorio de su mesa de noche, lo coloca alrededor de su m*****o y vuelve hacia mí para besarme.
Se introduce en mi interior y yo me siento con mis piernas a cada lado de sus caderas. Nos movemos a un perfecto compás, mis pechos saltan y pegan contra sus pectorales.
Blake sostiene mi cabello por la nuca, pega sus labios a los míos y yo gimo en su boca en el momento que las penetraciones se vuelven cada vez más fuertes y profundas. Mueve sus caderas aún más rápido y ambos gemimos en la boca del otro, mis uñas se clavan en su espalda.
Me empuja hacia el colchón, mis piernas se abrazan a su cintura y elevo mis caderas para sentirlo cada vez mejor. Paso mis manos por su espalda y su piel ha comenzado a sudar, pero poco me importa.
No sé cuánto tiempo pasa hasta que un gemido alto por la gran oleada de placer que me arremete el orgasmo que me acaba de brindar y él gruñe contra la piel de mi cuello indicando que también acaba de alcanzar su orgasmo.
Busca mis labios y vuelve a besarme, pero esta vez se siente extraño, no soy capaz de describir de que forma porque es diferente a las otras veces.
—Ya vuelvo —se quita de mi interior y saca el preservativo repleto de los fluidos de su reciente orgasmo.
Sale de la habitación y yo me coloco mis bragas otra vez. Me introduzco en la cama y cubro mi cuerpo con las cobijas.
Poco después aparece en la habitación con su camisa en la mano.
—¿Acaso estás escondiendo ese cuerpo perfecto y desnudo entre mis sábanas? —me extiende la camisa—. Aquí tienes —le sonrío y yo me coloco la camisa.
Abrocho varios botones, excepto los primeros tres, que dejan gran parte de mis pechos a la vista. Se coloca su ropa interior y acuesta a mi lado.
—¿No quieres que me vaya? —él niega y acaricia mi mejilla.
—Aquí estás bien, querida Amelie —sonríe y se abraza a mi cuerpo—. Hora de dormir, mañana debo ir a primera hora a la empresa —apaga la luz de su mesa de noche.
—Eres muy cariñoso tú —lo escucho reír—, y muy guapo —coloco mi mano sobre su mejilla.
—Mi compañía lo merece —se abraza a mi cuerpo y yo me acomodo sobre su pecho—. Dulces sueños, Amelie —musita.
—Que tengas dulces sueños, querido Blake —siento sus labios besar mi frente.
No pasa mucho tiempo, hasta que el sueño me vence.