Nicole Me encontraba dando vueltas en la cómoda cama, creí que estaba lo suficientemente cansada como para recostarme y caer rendida, pero no fué así. Porque cada vez que cerraba mis ojos, temía despertar encontrándome en mi habitación en Italia. Mi mente no paraba de torturarme recreando escenarios ficticios de la que podría haber sido mi realidad en ese momento si Madden no hubiera ido por mí. Para ese momento estaría oficialmente atada a Vincenzo para el resto de mi vida, sintiéndome una extraña en mi propia boda, sonriéndole a desconocidos a quienes poco les importaba no haberme visto nunca antes, rodeada de gente metida en negocios ilegales, con secretos peligrosos y sangre en sus manos. En ese instante podía estar de regreso a la mansión junto a Vincenzo, sintiendo el peso de una

