1año después
Pasaron tantas cosas desde la partida
de papá, mamá se pasaba encerrada
llorando, así todo el día duró un mes, así
encerrada en su recámara, mis hermanos
y yo nos las arreglamos para ir al colegio,
atender a mamá, hasta que una mañana
antes de partir al colegio llega un hombre, de traje muy formal y nos pregunta por nuestra madre, llamamos a mamá y partimos al colegio Liam me dejaba a mi, los mellizos tomaban el transporte y Liam marchaba al bachillerato, nunca nos imaginamos que la presencia de ese hombre, cambiaría toda nuestra vida, cuando llegamos a casa, mamá está en un llanto incontrolable, enojada echando todas nuestras cosas en cajas, no sabíamos que pasa Liam dio un paso al frente, y toma las manos de mamá.
—Que pasa mamá por qué estás empacando todo.
Mi madre solo nos ve y comienza a llorar
más fuerte.
—Estamos en la ruina el hombre que vino
en la mañana, es un abogado y tu padre
vendió la hacienda ¿puedes creerlo?
Gritaba descontrolada, como papá podía
hacer eso mi madre se empezó a
tranquilizar, y nos mandó a nuestras
habitación, para que empezáramos a
empacar, nuestras cosas si ya la partida
de papá era un duro golpe, la mudanza
lo haría más difícil, según nos contó mi
madre tendríamos no solo cambio de
casa, si no también cambio de colegio
estábamos en los más exclusivos, ahora
iríamos a escuelas públicas, para mí es lo mismo solo a mi amiga Adri extrañar.
Actualidad
A sido difícil acostumbrarse a los cambios.
Mi madre comenzó a trabajar, a mi me
molestaban en clases ya que decían que
me creía más que ellos, por venir de un
colegio de prestigio solo me burlaba de
ellos, y varios se llevaron una buena
tunda, como solía dárselos a los mellizos
sonrió recordando que ahora ya no tanto,
por qué Liam me llama la atención, y si
aquí estoy sentada en dirección,
esperando que llegue Liam el me guarda
estos secretos, de mamá a un lado tengo
a un chico que le acabo de poner un ojo
morado, si no me juzguen me dijo
pobretona y huérfana, el piensa que pude
ofender cuando quiera, pues está muy
equivocado, conmigo piensa que por ser
el niño bonito se la voy a perdonar, no se
las perdonó ni a mis hermanos menos a
el, veo que viene Liam y por la cara que trae, esta furioso yo hago cara de no tener culpa, de nada y con un puchero como lo hacía con papá, que se que mis hermanos se derriten igual le digo.
—Yo no tengo la culpa no me mires así,
el me ofendió y papá siempre decía, no
dejes que nadie te humille y pues no me
deje.
Con una sonrisa inocente, me encojo de
hombros y veo como voltea los ojos y
sonríe.
—Ay Diane eres incorregible pero está vez lo complicas más, mamá se enteró.
Se me fueron los colores del rostro, por
dios quedaré castigada hasta bachillerato, si no es que hasta la
universidad suspiro y me levanto, tomo
de la mano a mi hermano y lo jalo, por
que ve al chico con grandes intenciones
de asesinarlo.
Salimos de la escuela caminando a casa
en silencio, suelto un suspiro y le digo a Liam.
—Me perdonas, es que ay en verdad ese
chico se la pasa molestando, en verdad
trato de ignorar todo lo que me dice, pero
a veces no puedo.
Trago el nudo en mi garganta, y el solo
sonríe no es por qué sea mi hermano, pero el tiene una sonrisa linda, y
tranquilizadora, solo suspira y me dice.
—No te preocupes enana, hablaré con
mamá y le explicó todo, te quiero lo sabes verdad.
—Si yo también te quiero.
Y me da un cálido abrazo que necesitaba hace tiempo.