El tiempo vuela

1103 Palabras
Cómo lo dije aquélla vez quedé castigada, digo si exagere, mamá solo me castigo por una semana fue comprensiva !asta creen para mí fue una tortura estar encerrada! pero esas fueron sus palabras no mías, Liam nomás se burlaba de mi, desgraciadamente el tiempo pasa volando, y aquí estoy por entrar a bachillerato las cosas en casa prácticamente están bien, los mellizos están en su último año de bachillerato, solo eso es lo malo de estar aquí, no por que estoy súper contenta, pato estará también conmigo, aunque sea un año pato sigue siendo mi mejor amigo, siempre me cuida y a veces pasa los días enteros conmigo, viendo pelis o solo platicamos, es tan relajante estar con el, como ahora viene a casa me tiene una sorpresa, salgo de mis pensamientos cuando escucho el timbre, bajo corriendo haber si no me la parto en las escaleras, solo escucho gritar a mamá. —Niña te vas a caer, siempre es lo mismo cuando viene ese muchacho. Si a mamá todavía no le caía bien, yo solo sonrió y me encojo de hombros. —Ay voy ya abro. Con la sonrisa más coqueta, y no había notado lo guapo que se ve pato, con sus jeans negros camiseta blanca y una chaqueta negra de cuero, por dios que le pasó a mi amigo ay creo q me puse rojita con la sonrisa en su rostro. —Hola enana ¿cómo estás? Y me da un gran abrazo, y su colonia inunda mis fosas nasales, cierro mis ojos y disfruto el momento, no no esto no lo estoy pensando yo, ami ni me llaman la atención los muchachos, bueno al menos todavía no, me separó apenada pero el me sonrie yo solo pregunto. —¿Creo que no estoy bien vestida no crees? Llevo unos shorts en mezclilla rasgados, con una blusa de tiras blancas y mis hermosos converse que los amo, el me ve de arriba a bajó y sonríe. —No si te ves preciosa, pero anda que te quiero mostrar mi sorpresa. Suelto una carcajada, por que me encanta su entusiasmo, y me jala de la mano antes de salir a la calle, se pone detrás mío y con sus manos tapa mis ojos, por dios voy a morir de un infarto por que me ciento así, sacudo mi cabeza y lo que veo no me lo creo, cuando destapa mis ojos una motocicleta, grito super emocionada lo abrazo y le doy un enorme beso en la mejilla, y vuelvo a gritar super emocionada no lo puedo creer las amo y está, está preciosa mamá sale super molesta. —¿Di por qué gritas de esa manera? Corro hasta mamá es tanta mi euforia que la abrazo, y la beso ella se queda pasmada, ya que desde que murió papá no soy muy afectiva, bueno con mis hermanos y con pato si, pero es que mamá se volvió fría, y pues no soy mucho de rogar cariño, sacudo mi cabeza por eso pensamientos y sonrió apenada. —Es que ya viste ma lo que compro pato está preciosa. Mamá me mira sorprendida al ver la moto y solo me dice. —¡Ni lo sueñes Diane tu a esa cosa no te subes ni de broma! Solo abro mi boca y la cierro, no me sale nada de lo sorprendida que estoy, pato solo sonríe, por que sabe que eso que acaba de decir mi madre ni siquiera está en mis intenciones, pues créanme lo primero que aré cuando mamá se de vuelta corro y me subo, a la moto lo sé voy a estar castigada otra vez, pero eso ya es costumbre así que me pongo el casco y le gritó a pato. —¿Vas o te quedas? El solo sonríe y corre y se sube tras mío y me abraza. —Ay enana no se por que presiento que está vez si te castigan de por vida. Desde que los mellizos se compraron una motocicleta, vieja que ellos mismos arreglaron, fui la primera que se subió, me caí varias veces, pero me volvía a subir la adrenalina que se ciente cuando el viento golpea tu rostro, es algo tan inexplicable solo sonrió a lo que pato me dice, y volteo a ver a mi madre se que está enojada, pues cuando se dio cuenta que aprendí a andar en moto, y no es por presunción, pero soy muy buena los mellizos salieron castigado, y obvio yo pero para mí eso ya es súper normal, así que no me preocupo solo le sonrió a mamá y le digo. —Al rato regreso te amo. —Diane ni se te ocurra hacer lo que estás pensando. Veo lo enojada que está, pero quiero dar una vuelta con mi amigo no pasará nada. —Vamos má solo es una vuelta no pasa nada. Hago un puchero como que si eso funcionará con ella, pero al menos lo intento. —No jovencita conmigo, eso no funciona. Ya lo sé pero quiero su permiso, no quiero que se moleste solo sonrió resignada y me abajo de la moto, pato se queda admirando lo que está pasando pues el sabe que yo no me rindo fácil, y está no va hacer la excepción solo que pato no sabe lo que planeo, solo le sonrió a mamá y le digo está bien no iré a ningún lado, inclina su cabeza asia un lado ella me conoce perfecto y no me cree. —Vamos Diane se lo que planeas. Dice mi madre, pero con la cara más inocentes que puedo hacer por q así que digan ustedes, está tiene cara de angelito pues no verdad pero lo intento. —Vamos má anda déjame y ago lo q tu quiera. Nunca hubiera dicho eso ya sabría yo que después me arrepentiría, pero con una sonrisa de lado me dice. —Está bien pero tengan cuidado. Corro y la abrazo con una sonrisa en mi rostro y me vuelvo a subir a la moto. —Si sabes que esto te va a costar cierto. —Si lo se pero a veces ya no quiero que se moleste conmigo, aunque creme si no me hubiera dejado, comoquiera me hubiera ido. El solo sonríe y me da un beso en la mejilla y me dice. —Lo se, te conozco tan bien. Solo suspira hondo y se abraza fuerte a mi cintura, tengo que investigar por qué me siento así, es extraño el es mi mejor amigo y no lo quiero perder por algo que se que no debe de pasar.
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