Habiendo acabado de cocinar, el se sirvió en un plato hondo una merecida porción luego de caminar tanto, pensó que estaría bien alimentarse con una porción exagerada. Mientras almorzaba mirando por la ventana, pensó en voz alta.– Me gustaría saber tu nombre Parker. Suspiro y siguió comiendo, luego volvió a decir.– ¿Quizás tuviste miedo y por eso te fuiste de este lugar?, te entiendo, también yo, lo admito , te ves tan frágil, y yo tan solo que hablo con tu fotografía. Sonrió y dejando el cubierto sobre el plato, solo quedó pensando en lo mal que le ha ido en su vida amorosa. Se levantó y fue hasta la chimenea a buscar la foto de aquella mujer, la puso sobre la mesa frente a el, como si ella estuviera compartiendo el almuerzo con el. –¡ Mira!, esto no es una cita, ni nada de eso, solo

