–Quiero verte esta noche. – dijo Christian en cuanto sintió que la chica había descolgado el teléfono. –No lo sé. – respondió Lina. – Hoy ha sido un día muy largo, creo que mejor no. –Vamos Emma, no seas aguafiestas. – insistió Christian. –¿Qué quieres hacer? – respondió mientras se castigaba a si misma por terminar cediendo ante la petición del chico. –Solo quiero salir por ahí. – respondió el. – Sentarnos a hablar en un parque, quizás. Compartir un café caliente, lo que quieras. –Podemos vernos en el parque que está cerca del centro comercial. – sugirió ella. – Pero solo por un rato, verdaderamente estoy muy agotada. –Perfecto. – dijo Christian en tono alegre. – Nos vemos allí dentro de una hora. Después de colgar, Lina aprovechó para enviarle un mensaje de texto a Emma, contán

