–¿Qué quieres hacer esta noche? – le preguntó Anthony justo en el minuto que finalizó su turno. –No lo sé. – respondió ella. – Pensaba que tenías algo en mente. –Ya te llevé a mi lugar preferido en todo el mundo. – le dijo el chico mientras se quitaba su delantal y lo colocaba sobre el mostrador. – Esta vez te toca a ti sorprenderme. Emma se quedó en silencio. Quizás Lina Smith tenía un lugar favorito en Redwood, pero ella, no. Aunque no odiaba su pueblo natal, le resultaba completamente indiferente, y, como había pasado casi toda su vida en el exterior, desconocía toda la zona. Después de varios minutos, recordó un parque a donde su padre solía llevarla de niña, y pensó que sería una buena idea ir allí. –Creo que ya sé a dónde podemos ir. – le dijo tomándolo de la mano. Anthony l

