Capítulo 11 parte II

2124 Palabras
De pronto me recordé a mi misma vomitando sobre mi cama y mi ropa. Cuando me dirigí al baño a cambiarme. Maldición. Sentí el calor subir a mi rostro, mi cara de seguro estaba como un tomate. El imbécil me había visto desvistiéndome. Soltó una fuerte carcajada examinado mi rostro. De momento me puse rígida estaba inconsciente en ese momento realmente no sé lo que sucedió. Me miró con hastió reconociendo lo que pensaba, y giró sus ojos. —Olivia—Dijo serio como si estuviera cansado de explicarme algo—No me folló a chicas inconscientes—Termino con tedio. Me moví de dónde estaba y comencé a caminar de un lado a otro tratando de recordar la noche anterior, entonces de algo si estaba segura quizás el me había puesto la pijama. Era una estúpida, cómo pude emborracharme de esa forma. Sólo tenía que hacer una cosa y era sacarle información y de nuevo salieron a relucir mis dieciocho años, de inmadurez. Me observó de pies a cabeza, detallándome acomodé inconscientemente más mi pijama, puesto que era sólo un poco reveladora y eso me molestaba, disfrutaba con mi incomodidad. —No sabía que existía ropa interior con estampado de vaquita—Agregó para molestarme. Dios no, de todas las personas tuve que pedirle a él que me trajera a casa. Qué diablos se había hecho Matty en ese momento y las gemelas. Todo era un revoltijo en mi cabeza, estaba haciendo las cosas mal, muy mal. Maison me ignoró pasando por un lado de mí mientras seguía tratando de ordenar mi mente y se sentó en uno de los sofás de mi biblioteca junto a la ventana, noté que aún tenía puesta la ropa de la noche anterior, y noté un rastro de sombras oscuras bajo sus ojos. De la nada apareció Rain y en cuanto lo olió, fue directo a su regazo y Maison lo acarició, mientras el minino ronroneaba girando quedando expuesta su panza, en otro momento la imagen hubiese sido graciosa incluso hasta tierna, de no ser por el hecho de que era un intruso en mi casa. Gato traidor. Escuché un motor apagarse en mi entrada y unos pasos fuertes en mi jardín. De pronto una luz cegadora entró a mi sala abriendo la puerta de un golpe, apareció la figura de Matty. Desde dónde se encontraba no podía ver a Maison, vi en sus ojos una preocupación indescriptible, estaba segura que como Maison me trajo a casa Matty no tenía ni la mínima idea de dónde me encontraba. En cuanto me vio parada entre mi sala y mi cocina, sus ojos se relajaron y las arrugas que se formaban en su frente desaparecieron y se cuerpo se relajó. Observé de nuevo hacia dónde estaba Maison, trate de gritarle con mi ojos que se largara por la puerta trasera hacia al jardín o se escondiera, para que Matty no lo viera. El muy idiota me ofreció una macabra sonrisa y giñó uno de sus ojos, obviando el hecho de que esto no sería bueno. Tragué grueso cuando Matty se acercó aún más y me tomo de los hombros para abrazarme. —Me diste el peor maldito susto de mi vida, pensé que te habían secuestrado uno de los tipos de Capitals Sins o que se yo para volverte su esclava s****l—Dijo riendo mientras sus ojos ambarinos recorrían mi rostro—Me emborraché lo siento ¿cómo llegaste, de quien es el auto en la entrada? No me atreví a responder. Y tragué grueso cuando su vista se acentuó a un punto detrás de mí, lo sentí tensarse y alejarse de mí. Cerré mis ojos y los volví abrir para cuando rugió. — ¿Qué carajos haces tú aquí?  Estaba cabreado, y cómo no, si él me había advertido que me alejara de Maison, era un peligro además de que me pidió que me alejara sobre todo el tema de Alexa por mi bienestar por lo sucedido. Y Maison era quien yo creía el asesino de Alexa. Sabía muy bien que Matty quería lo mejor para mí como mejor amigo, pero si debía alejarlo de Maison y el maldito mundo que lo rodeaba lo haría sin importar los medios. Maison sonrió divertido por la situación. Matty comenzó a acercarse hacia dónde estaba, me atravesé en su camino para que no diera un paso más. —Maison ya se iba. Me observó desde su altura que sólo superaba Maison por unos centímetros. — ¿Qué te traes con él? — Me preguntó con hastío. Iba a responderle cuando fui interrumpida. —Lo que se traiga conmigo, no es tu problema— Expuso Maison poniéndose de pie, con aburrimiento. — ¿Qué? —Quedé más desconcertada de lo que ya estaba. De inmediato respondí antes que Maison volviera las cosas aún peor. —Sólo me trajo porque yo se lo pedí—Dije rápidamente. Eso pareció bajar un interruptor en él. —Pudiste pedírmelo a mí—Dijo preocupado. —Estabas ebrio y me perdí en Captals Sins, y las gemelas no estaban por ningún lado—Mentí— Y también me emborraché y me topé con él. Maison soltó un bufido. Matty lo observó desconfiado, pero al menos ya no parecía querer molerlo a golpes. —Hoy es tu entrevista de trabajo—Me recordó ignorando por completo a Maison. Por supuesto como lo había olvidado había pedido trabajo en el café más conocido del pueblo hace más de un mes, y mi cita estaba programada para hoy. Observé a Maison y estaba distraído observando mi casa. —Debo despedirme de él antes—Y me fui directo hacia dónde Maison antes que Matty me refutara. Halé del brazo de Maison, no sin antes girarse hacia Matty. —Hasta Pronto—Se despidió sínico con una sonrisa en sus labios. Y lo empujé fuera de mi casa hacia el frío jardín. La brisa chocó con mis extremidades descubiertas. — ¿Por qué le mientes? —Preguntó mientras se paró en seco en mitad de mi jardín— ¿A caso no puedes confesarle nuestro amorío?, no estoy en contra de los tríos. — ¿Qué te pasa? —Le dije exasperada en un susurro para que Matty no nos escuchase. — ¿A mí? —Dijo con monotonía. —En primer lugar debiste buscar a unos de mis amigos y no traerme tú a mi casa—Expliqué moviéndome de un lado a otro. —Eres tan dramática—Expresó avanzando hacia su auto, ignorándome. Sólo debía dejarlo ir, y así olvidaría más rápido lo sucedido la noche anterior, Maison se estaba enredando demasiado en mi vida. Se detuvo un momento como quien recuerda algo, y se giro con una sonrisa de oreja a oreja. —Tienes algo pendiente conmigo—Se colocó uno lentes oscuros y se subió a su auto. ¿Qué? Arrancó su auto y se perdió entre la carretera. Solté un suspiro de alivio, ya había salido de un problema entre Maison y Matty. En mi vaga memoria recordé con las imágenes un poco turbias de la conversación que tuve con Maison antes de perder la conciencia. Un reto. Dónde yo tendría que ir al parque de diversiones este fin de semana con él si perdía jugando billar. Y efectivamente había perdido la partida. No había manera en el infierno de que pudiera ir con Maison al parque de diversiones. Primero, estaba sumamente lejos de mi casa casi una hora de camino, segundo, no había forma que estuviese con él a solas en un lugar que casi nadie me conoce. Mis extremidades dolían, la resaca estaba por fin iniciando. Me adentre a la casa, para encontrar a un enojado chico rubio sentado en el sofá de mi sala. — ¿Me dirás la verdadera razón por la que ese tipo estaba acá? —Preguntó molesto con la mirada fija en mi tv. Giré mis ojos con fastidio, no quisiera tener esta conversación ahora que mi resaca estaba dando su inicio en mi cabeza. — ¿Sabes, Matty? Estoy cansada, y debo ir a mi entrevista, no estoy de humor para discusiones — Evadí el tema, estaba aún poco molesta por haberse embriagado hasta el culo. Subí los primeros escalones, y sentí la pisadas detrás de mi, y al maullido de rain seguirme también. Me dirigí a mi habitación. —Olivia, Maison es un tipo peligroso—Repitió— No quisiera verte envuelta en su mundo, ahora lo que más necesitas es estar bien. Otra vez la codependencia. Aunque me doliera, discutir con él, tenía que dejar por una vez en la vida dejar que hiciera las cosas por mí misma, no siempre estaríamos juntos. —Cada palabra pronunciada, sintió como acido en mis labios, sentí como me rompí, cuando observé sus ojos, decepción. —No quiero que te lo tomes a mal, pero ya no somos lo mismo niños de aquel entonces, cuando te necesitaba constantemente. Necesitaba apartarlo de este escabroso mundo. —Sólo quería advertirte de lo obvio, y que estas completamente cegada y es indiscutible que aún no sabes qué clase de persona es Maison—Rugió rabioso.  Quedé estupefacta ante su reacción jamás me había hablado de esa manera tan agresiva. — ¿Y qué clase de persona es según, tú? —Pregunté en desafío— ¿Acaso lo conoces? O te has relacionado con él, pues si no es así, es teoría sin base —¿No te bastó con la tragedia que sucedió el día de tu cumpleaños? —preguntó irónico— Con sólo eso deberías darte cuenta el tipo de persona que es ¿No crees? —Alzó una de sus cejas rubias. Y con eso terminó por destruir mis argumento cómo la mayoría de las veces que discutímos y debo admitir que tenía razón. De prontó volvió a mi mente la escena en ese lúgubre baño, y Maison cubierto de sangre en sus manos, mientras que el cuerpo de Alexa nadaba en un mar de sangre escarlata y espesa. El solo pensarlo me hizo temblar, y dar mi brazo a torcer , puesto que Matty tenía razón. Pero aún así debía alejarlo de mis investigaciones después de todo, este tiempo que he pasado con Maison me ha servido para recolectar información sobre Alexa y el mundo que lo envuelve. Permanecí en silencio, y pareció comprenderlo puesto que asintió. —Sigue siendo tu elección, si quieres seguir tras de él—Terminó recostándose sobre mi cama, encendiendo mi tv. Quedé un poco deslumbrada, pensando en cómo había permitido dejar entrar a mi casa a Maison. Lo que hace el alcohol. Me dirigí a mi cuarto de baño para darme una merecida ducha, sólo faltaba unas pocas horas para irme a mi entrevista y le pediría a Matty que me diera un aventón puesto que mi Fiat, estaba muerto. Sé muy bien que no se negaría si se lo pidiera puesto que sus enojos cuando están dirigidos a mí duran un parpadeo. Salí envuelta en una toalla, para buscar mi ropa. Matty está viendo un viejo programa policiaco ignorándome por completo. — ¿Me llevarás Daily Breakfast? —Pregunté mientras una sonrisa cómplice se formaba en mis labios. Me miró con su cara consternada. Y no pude evitar reír, su rostro era un dilema. — ¿Tengo opción? —No—Dije mientras lo observaba divertido. Entornó los ojos. —Está bien. Me fui directo al baño para vestirme, me coloqué un jean ajustado de un corte alto, que hacía ver más largas gruesas mis piernas,con una blusa corte de barco de un azul verdoso que hacía ceñida mi cintura, tenía que admitir que estos colores me quedaban de maravilla. Hice en mi cabello una cola de caballo que volvía más elegante mi rostro, perfecto para la entrevista. Me coloqué un maquillaje sin ser exagerado, algo ligero. Salí del cuarto de baño, para encontrarme un Matty dormido. Tomé uno de mis cojines y se lo estampé directo al rostro. —Mueve ese trasero plano— Lo molesté con lo mismo que me molestó. Se irguió de mi cama y me observo con una inconcierto fingido. Que me hizo estallar en risas, al menos el ambiente tenso se había desaparecido un solo un poco. Y volvíamos a bromear, eso me alivio. — ¿Trasero plano? —Dijo mientras bajaba tras de mí por los escalones hacia su auto—Tengo más trasero que tú, es más Olivia ¿Dónde termina tu espalda? Me giré para darle un fuerte golpe en su estómago que esquivó con facilidad. —Torpe—Susurró para molestarme mientras subíamos a su auto. —Puedo cuidarme sola, no necesito que siempre estés de tras de mí
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