Capítulo 6 - Stephan

1102 Palabras
Frente a nosotros, separados por un cristal, se desarrollaba una de las competencias anuales de la academia. —Este año parece que han subido de nivel —comentó uno de los hombres a mi derecha, sin apartar la vista de la sala. Asentí. Odiaba interactuar con la gente, pero por Artur sabía que debía hacerlo. —Siempre es así —respondí—. La mediocridad no es una opción. Minutos más tarde, la competencia inició y la sala de observación quedó en silencio. No era un evento público. Era una evaluación donde no solo se medía el conocimiento, sino quién merecía seguir siendo parte de la élite al llegar a la adultez. —Tu hermano parece tener tus mismas habilidades, Stephan —dijo otra voz, esta vez detrás de mí—. No hay duda de que debió engendrarlos el mismo padre. Giré apenas el rostro. —Supongo —respondí—. Es difícil saberlo. Los tres eran trillizos y se dedicaron a la programación toda su vida. Aquello no había sido un comentario casual. Era mucho más que eso, y yo lo entendía perfectamente. Hacer pasar a Artur por mi hermano, cuando en realidad es mi hijo, fue una estrategia planeada por Maxim para evitar que el Estado lo reclamara. Pero con los años, y con el asombroso parecido a Elisabeth —su madre—, la mentira se estaba volviendo cada vez más difícil de sostener. —No hay duda de que Artur tomó el liderazgo en la competencia —murmuró Devon Orlov, el profesor titular del grupo. No me agradaba—. Su inteligencia llamará mucho la atención del jurado. —Ya lo hace —contesté. Sabía que lo observaba con dobles intenciones. Antonio se había encargado de liquidar a su padre años atrás, cuando utilizó sus habilidades de forma indebida. Artur avanzó a la siguiente fase sin esfuerzo visible. Los últimos dos chicos quedaron fuera. Nadie reaccionó. Nadie los consoló. La academia no estaba diseñada para eso. Al terminar, regresamos al pent-house. El vehículo se desplazaba en silencio cuando Artur habló: —¿Estás molesto con el resultado? Lo miré de reojo. —¿Por qué debería estarlo? Ganaste. —Por los errores que cometí —respondió, con una seriedad impropia para su edad. Guardé silencio unos segundos antes de responder. —El hecho de que seas consciente de ellos me dice que te esforzarás más la próxima vez. Después de eso, el silencio se extendió. Me pregunté si debería ser más cariñoso con él. Estuve a punto de decir algo cuando, a través del cristal, creí verla. Elisabeth. —Detén el vehículo —ordené de inmediato. El auto se estacionó de forma abrupta. —¿Qué pasa? —preguntó Artur, alarmado. No respondí. Bajé apresurado y, antes de que pudiera seguirme, ordené que las puertas se cerraran. —¡Espera! —alcancé a oír antes de que el sistema se sellara. En la banqueta busqué con la mirada hasta ubicarla. Era ella. O eso creí. —Imposible… —murmuré. La seguí, pero cuando se dirigió a la sección exclusiva para mujeres, ya no pude continuar. Confundido, regresé hacia el auto, aunque no subí de inmediato. Saqué mi celular y marqué. —Comisión de Servicios Sociales Integrados, habla Viktor Morozov, encargado de recepción. —Busco a Elisabeth Ivanov —dije. —La señorita Ivanov está de turno —confirmó—. ¿Desea agendar un encuentro de complacencia para usted y su clan? Colgué sin responder. Cuando regresé al vehículo, Artur me observaba indignado y desconcertado. —¿Qué pasó? Adopté mi postura habitual. La que no permite preguntas. —Nada. El auto retomó su camino. Mientras avanzábamos, pensé en mis errores. En el pasado. En todo lo que no hice bien. En lo único que realmente me importaba: Artur, Antonio y Maxim. Mi familia. —Hiciste un buen trabajo, hijo —dije finalmente—. Puedes elegir la cena. El rostro de Artur se iluminó de inmediato. Era suficiente para confirmarme que debía trabajar en la forma en que lo trataba. Era solo un niño. Al llegar al pent-house, su alegría seguía intacta. —¡Papá Antonio! —exclamó al entrar. Antonio sonrió. —Felicidades por la victoria —le dijo—. Sigue esforzándote así. Artur asintió. —Voy a jugar a mi habitación mientras llega la pizza. —¿Pizza? —preguntó Antonio, mirándome. —Es su premio. Antonio rió. —Debería tener victorias más seguido. Aquí todo es demasiado saludable. Artur se retiró y, cuando quedamos solos, Antonio me observó con atención. Me conocía demasiado bien. —¿Qué pasa? —Creí ver a Elisabeth. Su postura cambió de inmediato. Iba a sacar su celular cuando lo detuve. —No hace falta. Sigue recluida en el centro de Servicios Sociales Integrados —dije. — Cada vez es más obvio que Artur es su hijo. —No tienes de qué preocuparte —respondió Antonio—. Es cuestión de tiempo para que eso se solucione. —La extranjera no se parece a él. No se si realmente sirva de algo vincularnos con ella. —Es perfecta —afirmó. No entendía su interés, pero supuse que tenía que ver con el resultado de compatibilidad que Sarah había obtenido con nosotros. De todas las candidatas, era la única que había hecho match incluso con él. Fuera como fuera, solo me importaba una cosa: asegurar que el Estado no nos quitara a Artur. Después de todo, era una de las pocas leyes que no podíamos cambiarse. Los hijos fuera de matrimonio le pertenecían al Estado. —Mientras ella se someta y haga lo que se le ordene, todo estará bien. La idea pareció no agradarle a Antonio, pero le resté importancia. De los tres, él siempre había sido el más difícil de leer. No por nada estaba a cargo de la seguridad de la nación. —No deberías verlo de esa forma —dijo de pronto, desconcertándome—. Te aseguro que te llevarás una sorpresa una vez que sea nuestra. No quise ahondar en el tema. Lo descarté. Tenía claro qué era lo que realmente importaba. Un rato después llegó la pizza. Artur, entusiasmado, quiso cenar de inmediato. —¿Papá Maxim va a llegar? —preguntó. —Es fin de trimestre —respondí—. El trabajo debe haberse acumulado. Es poco probable que regrese en los próximos días. La cena comenzó. Yo me limité a una ensalada. Antonio no tuvo problema en comer pizza. Antes de terminar, mi celular vibró. Maxim. —¿Qué sucede? —pregunté. No podía creer lo que me estaba diciendo.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR