Jason Los rayos de sol se hacen fiesta en mi cara, trato de espantarlos como si fueran mosquitos y eso hace que me despierte sobresaltado. La cabeza me martillea descontrolada, me cubro los ojos y luego recuerdo a Danna. La busco con la vista pero ella no está, toco la puerta del baño, tampoco obtengo respuesta. "¿Dónde está? ¡Diablos!", murmuro apresuradamente. Entro rápidamente al baño y salgo como tromba ya cambiado, bajo dando saltitos en los escalones y escucho voces en la cocina. De espaldas a mi, está la causal de mis tormentos. Me acerco lentamente, tengo que hablar con ella, me comporté tan estúpidamente la noche pasada que ahora debo compensarlo. —Buenos días —ingreso saludando. Mi madre me recibe con una sonrisa amplia devolviendo el saludo. Me acerco a darle un beso en la mej

