Danna Tuve que ir a regañadientes a comprar los dichosos atuendos. Jason me dio una tarjeta para que gastara sin límites. Agradecí que fuera su madre la que me acompañara, no me sentía cómoda pero era mejor que ir con Clarisa. No me imaginaba todo el tiempo que me estuviera reclamando por haberme casado con su hermano. En parte me sentía culpable por haberlo de alguna manera obligado a hacerlo. Tal vez un día podría contarle la verdad para que no me odiara. Un día desaparecería para siempre de la vida de su hermano y no me vería más. Lilia y yo hicimos una maratón por peluquerías, esteticistas, tiendas de ropa y calzados, me hizo probar tantas prendas que tenía los brazos abotargados de tanto cambiarme. Esa mujer realmente sabe lo que hace y lo que es mejor, no se cansa nunca. Terminé a

