Jason Aproveché unos instantes más para observarla, no quería que se sintiera incómoda pero era imposible para mí no llevar mis ojos hacia su hermosa carita, hacia su cuerpo fresco. La extrañé mucho, anhelaba llegar a casa para oler su aroma mezclado con el de la comida deliciosa que preparaba. Suspiré mientras decidí ir a darme una ducha, debía alejar esos pensamientos de mí, no podía dejarme llevar aunque me costara. Ella era mi trabajo y el trabajo para mí es sagrado, no se toca. Aunque me sobraban ganas de tocarla toda. "Maldición, estás perdiendo el foco. Concéntrate", me decía a mí mismo mientras mi amigo se empezaba a levantar aun bajo el agua fría de la ducha. No debía perder el control, tenía que enfocarme en la misión hoy más que nunca. Salí del baño y me coloqué ropa cómoda pa

