Bajamos y abrí con mi llave. Entré primero y por detrás Mina y cuando levanté la vista casi me da un infarto. Allí estaba ella, envuelta solo en una toalla, con la piel llena de gotitas de agua que se desplazaban libres hacia abajo. El corazón casi se me sale y se va a su lado. Quedé inmóvil de la sorpresa...y del pudor. Sus mejillas se pusieron rojas de un solo tirón y no pude evitar comerla con la mirada. "Maldición, mierda, carajo", mi mente no dejaba de repetirme palabrotas. —Hola, soy Mina..¡necesito el baño urgente!!! —vociferó a Danna a modo de saludo al cual esta ni respondió. Mi compañera salió corriendo y entró al baño cerrando la puerta y ella y yo nos quedamos como estatuas. —Lo siento, perdona por llegar así...yo...quise avisarte pero no contestaste el teléfono —atiné a de

