#La cena imperfecta#

1113 Palabras
Narra Sasha Me miro al espejo, parezco una sirena con un vestido corto, sin bragas, sin sujetador, y descubierto casi todos los senos. Un polvazo en el auto, en la mesa, en el restaurante me caería de maravilla para quitarme la sensación tan amarga que tengo en mi cuerpo. Tengo el cabello suelto, ondulado en las puntas, mis ojos verdes delineado como un gato, y mi boca de un tono lanzallamas sensual. Eso es lo que quiero, derrochar sensualidad absoluta. Me subo al taxi que ya con anticipación había llamdo y pacientemente este escucha música de un rock pesado. A las personas le parece satánico este tipo de música espectacular, en cambio para mi, es una obra de arte. Que se joda la gente. Me bajo en un restaurante con muchas luces, un piano, mesas, un salón de baile. Era de madera, mejor conocido como el lugar de las luces. Era muy romántico, perfecto para una velada. Me siento en una mesa, cruzo mis pies mientras espero a mi hombre, una canción romántica suena en medio de tantas luces de colores, por primera vez me siento como la princesa y no como una maldita villana. Por alguna razón, mi corazón va a estallar de alegría, me fascina la idea de una noche fuera de lo común con Dante. Amar puede hacer daño, algunas veces, amar puede hacer daño, pero es la única cosa que conozco. Y cuando se pone difícil, sabes que algunas veces se puede poner difícil, es la única cosa que nos hace sentir vivos. Guardamos este amor en una fotografía, construimos estos recuerdos para nosotros mismos, en donde nuestros ojos nunca se cierran,los corazones nunca se rompen, y los momentos quedan quietos, congelados para siempre. Aspiro el aroma a carne, huele delicioso. Definitivamente soy una puta depredadora, carnívora, devorando a todo los que se crucen en mí camino. Veo a Dante a lo lejos, me muerdo los labios, sonrio coqueta. La cara de mi amado es trágica, de confusión total, de melancolía. Esta quieto contemplando el lugar, como si se perdiera en sus recuerdos y eso me deja con la inquietud: ¿qué estará pensando? Me levanto por la desesperación de no tener el control de la situación y con coquetería camino hacia él. —¡Hola!—le susurro al oído Dante no me responde, parece estar mal, llorando. Mierda, ¿está llorando? —¿Estas bien?—pregunto alarmada, ¿qué carajo sucede? ¿qué me perdí? —Vamonos de este lugar por favor. —¡¡¿Que?!! ¿¡ Por que!? —No quiero estar aqui—declaró con su voz entre cortada. —Danteeee... no me hagas esto, reservé este lugar para ambos ... —¡¡¡No quiero estar aquí!!!—alzó su voz más de lo normal. Su tono me estremeció. Fue entonces, cuando comprendí que el lugar de las luces era sólo un vil recuerdo con Maya, con ella, con esa maldita que aún de muerta me esta trayendo problemas. Cuanto te odio... cuanto te odio.... Respiro hondo conteniendo la ira, la rabia. Apretando mis puños para controlar mi carácter endemoniado y dejar florecer el dulzon. —Okey, vámonos—digo, echandole un último vistazo al lugar, lamentando el no haberme quedado. Lo sigo, me subo al auto y siento el distanciamiento entre ambos, el rotundo silencio que se apodera de nosotros como si fuéramos dos desconocidos. Anhelo saber que piensa Dante más no tengo ese poder como para discernir hasta sus más íntimos pensamientos. La cena que creía perfecta había sido un total desastre, una cena imperfecta. Miro de reojos el rostro serio, sombrío de mi hombre y me petrifico al no saber que hacer para llamarle la atención, para seducirlo, para ser el único centro de su mente. —Dante... mi amor. —No me digas asi—inquiere con brusquedad. Me muerdo el labio y no de placer, si no de cólera. Respiro, vuelvo a intentar hablarle bonito. —Quiero saber que ocurre, estoy aquí para ti. Silencio... No hay respuesta... —Amor, no me castigues con tu silencio. Dante frena, se estaciona a un lado de la carretera. Esta fuera de sus cabales. Lo veo temblar, con ganas de llorar, con dolor. Y siento celos, celos inmenso por alguien que ya está enterrado y bien muerto. —Ese lugar... ahí...—respiro aire como si tratara de recuperar el aliento para seguir hablando—. Estuve con Maya...—cerró sus ojos y una lágrima se desprendió de ellos—. Allí... yo... Se llevó el puño a la boca, mientras que por dentro me controlaba. Controlate Sasha... controlate. —Lo siento, no sabia...—dije fingiendo compresión, tanta fue mi actuación que Dante me miró, esa mirada me encendió por completo. —Me siento mal con lo que ha pasado entre tu y yo... —No, no digas eso Dante. Maya querría que tuviéramos juntos. Que tuvieramos apoyándonos. No te sientas mal. —Sasha... yo... yo... aún la sigo amando, sigo pensando en ella. Su palabras fueron una puñalada directa al corazón. —Algún día dejarás de amarla, y de pensar en ella. Algún dia Maya será solo un recuerdo entre ambos. Cierro los ojos, quiero darle un beso. Quiero montarme encima de él y ser penetrada hasta los huesos. Busco su boca como gata en celo, y la devoro con tanta devoción que me doy cuenta que Dante se ha convertido en algo más que una obsesión; él ahora es mi religión, mi piel misma. Acontinuacion, siento el impacto. Nuestras cabezas por inercia rebotan hacia delante. Mi corazón de dispara, nos están atacando. Ambos miramos hacia el vidrio de atrás visualizando una camioneta negra que se aleja para volver a impactarnos. —¡¡¿Que carajo?!!—espeté con preocupación. Dante toma el volante e intenta encender el auto pero nuevamente somos impactados por atrás. El coche tambalea como si estuviera en una cuerda floja al borde de un precipicio, en este caso, agradecía que no estuviéramos en un abismo. —¡¡¿Que carajo?!!—ahora es Dante quien grita a todo pulmón. Mi mente me lleva a ese momento del auto junto a Maya, donde ambas estábamos y fuimos abordados por Derex. Las presas también se defienden. Salgo de mi ensimismamiento cuando recibimos otro impacto, luego otro, y otro hasta que el auto se volteó y perdí por unos instante el conocimiento. Abrí mis ojos... Un pitido retumbaba mis oídos. Piiiiii....piiiiiiiii... Me dolía la cabeza... Sangre bajaba por mi frente. Todo estaba borroso. Mi vista nublada vio un reflejo, uno bastante familiar. —Maya... ☆☆☆☆ Los Leoooo mis amores... dos capítulos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR