capítulo 29

1118 Palabras

La noche había caído sobre el reino con un manto de silencio interrumpido solo por el murmullo del viento que rozaba los ventanales. Las brasas de la chimenea chisporroteaban con suavidad, como si también escucharan lo que estaba a punto de suceder. La habitación de los reyes estaba inmersa en una quietud que no era ausencia de ruido, sino expectación. Abigaíl se encontraba sentada al borde de la cama, con los cabellos aún húmedos cayendo sobre su espalda desnuda. La bata de seda que cubría su cuerpo parecía más una promesa que una prenda real, apenas sostenida por un nudo suelto sobre su cintura. Sus ojos miraban hacia la ventana, pero no observaban el paisaje, sino las sombras de su propia confesión. Aquella revelación que la desnudaba más que cualquier tela, que la exponía en su esenci

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR