Tras medio día de caminata, llegamos al fin a la zona de cultivos, ahí nos separamos del grupo de nativos de la selva, ellos ya tenían un lugar especifico al cual ir a trabajar y nosotros deberíamos buscar el propio. Y así fue, comenzamos a caminar durante el resto del día, nos acercamos a algunos ranchos y haciendas a pedir trabajo y refugio, pero varios de ellos ya estaban llenos, era temporada de cosecha y en otros de siembra, y muchos trabajadores temporales lo sabían y habían ido a pedir empleo. Muchas otras haciendas preferían comprar esclavos, así como la hacienda en la cual trabaje, para mi fortuna, esta se encontraba más al norte. Ya estaba casi por oscurecer cuando llegamos a una pequeña hacienda, no poseía grades extensiones de terreno, se dedicaban a la siembra de plantas med

