CAPÍTULO 7 - ABRIL

1393 Palabras
Joder, joder, joder, ese beso me dejo más que caliente, ya estaba mojada, muy mojada y adolorida por el vacío en mi coño, que estaba pasándome, porque no solo dejaba que me jodiera, porque no solo tomaba esto y ya, lo que sí podría decir era que este hombre movía todo mi mundo, pero obviamente no podía decírselo, estaba cien por ciento consciente de que quería más de él, mucho más, pero porque, porque él y no otro hombre, porque tenía que ser un maldito marine, cuando me beso fuera del auto, pude sentir lo duro que estaba, si, muy duro y grande, maldición, el dolor entre mis piernas se intensifica, tengo que controlar mi necesidad, esto es un locura, sigo mirando por la ventana, tratando de perderme en camino para no pensar en el hombre que está a mi lado, entonces a mi mente vuelven las imágenes de ese beso, de sus labios en mis labios, de su cuerpo presionando el mío, de su calor, de sus manos tocando mi piel, Dios, eso no me está ayudando, lo quiero tan malditamente mal, noto que para en un café y apaga el coche, me doy la vuelta para mirarlo y puedo ver en sus ojos esa hambre, esa necesidad, esa lujuria y todo mi cuerpo reacciona a esa mirada. - Que? - pregunto y veo de nuevo esa mirada que augura cosas sucias. - Bajémonos, si no salimos de este auto, temo que te voy recordar ese último beso - dice con voz ronca haciendo que me moje de nuevo, sé que lo hará y quiero que lo haga, nos quedamos así, mirándonos y todo a nuestro alrededor se pierde como si solo fuéramos él y yo, tengo que dejar de mirarlo, porque si no nunca dejaremos este maldito auto, desvió la mirada y miro hacia el frente, me quito el cinturón y abro la puerta, tengo que salir de aquí, ahora o nunca, el aire se vuelve más pesado dentro del auto y sé que es porque lo quiera o no los dos estamos en la misma vía, con ganas de follarnos como animales, pero por lo menos yo evitándolo a toda costa, a penas bajo del auto me golpea una ráfaga de viento, respiro profundo y trato de relajarme, escucho como la puerta del otro lado se cierra y me saca de mi momento de tranquilidad, respiro profundo de nuevo y empiezo a caminar hacia la entrada del café y Logan se une a mí, sigo caminando delante de él, siento su mano en mi espalda baja y el calor que desprende de su mano hace que todo mi cuerpo se caliente y pase por mi cuerpo una corriente eléctrica haciendo que toda la energía se acomode entre mis piernas, me trago un gemido y me muerdo el labio fuertemente para evitar que de mi boca salga algún sonido que le demuestre cuando me afecta su toque. Entramos al café, miro todos los lugares para sentarnos pero inmediatamente siento que alguien toma mi mano izquierda, miro de inmediato a mi izquierda y veo la espalda de Logan, me hace caminar a la última mesa del lado izquierdo del café, lo sigo y nos sentamos de forma que el queda al frente de mí, ninguno de los dos dice nada, solo nos miramos fijamente, como si temiéramos movernos en ese momento se acerca una mesera. - Hola, que desean ordenar? Pregunta la camarera ofreciendo a Logan, la chica no me mira para nada, miro a Logan que no ha dejado de mirarme, alzo mi ceja y pongo los ojos en blanco. - Quiero un café, sin azúcar, ni crema - digo y la chica apunta en su libreta, pero no deja de pedir la atención de Logan. - Igual que mi novia, dice Logan y abro los ojos en señal de sorpresa y mis labios se abren en un o perfecta, la chica carraspea, garabatea en su libreta y se va, cierro mis labios y niego con la cabeza. - Llamas la atención, lo sabes, cierto? - pregunto porque es imposible que no se dé cuenta. - No sé de lo que hablas, dice y mientras se deja caer en el respaldo de su silla y me mira fijamente, como un león mirando cada movimiento de su presa, me estremezco ante la mezcla de sensaciones por mi cuerpo, evito su mirada mirando por la ventana, tengo que concentrarme en otra cosa, algo que no sea su cuerpo grande y bien formado, ni sus hombros anchos, joder!, esto no ayuda, escucho que alguien se acerca y noto que es la mesera, me quedo muy quita y espero a que ponga todo en la mesa, lo cual lo hace rápidamente y se va como si apestáramos a basura, tomo mi tasa y la acerco a mí. Está haciendo frio, bueno en realidad mucho, probablemente debe de estar que llega el invierno, seguro va a nevar, aunque no es tiempo de nevar, pero el cielo se ve algo oscuro, tomo mi taza y la acerco a mis labios, doy pequeños sorbos, para no quemarme. - Que estabas buscando en las librerías? - pregunta Logan y lo miro por encima del borde de mi taza. - Porque me estabas persiguiendo? - pregunto como dicen por ahí la curiosidad mato al gato, pero tengo que entender porque me estaba persiguiendo como un gato a un ratón, veo como toma su taza y toma un trago. - No haz respondido mi pregunta pequeña - me responde y yo suspiro impaciente e irritada a la vez, - Material de trabajo para una editorial, ahora responde me - pido y puedo ver como sonríe. - Cuidando lo mío - dice y puedo ver como sus ojos se oscurecen, mis labios vuelve a abrirse por sus palabras. - Eres muy convencido querido, a aparte de eso no soy tuya - digo y puedo ver como su sonríe crece como si le divirtieran mis palabras. - Eso es lo que crees, pero desde el primer momento en el que puso mis ojos en ti, te volviste mía y más aún desde que puse mis labios en ti - dice y ahora es mi turno de sonríe, pero por diversión. - Debes estar soñando, no es así? pregunto y tomo otro sorbo de café, mi corazón está latiendo rápidamente, estoy nerviosa y nunca antes en mi vida me había sentido así, nunca nadie me había puesto nerviosa, no como Logan, dejo de hacerle preguntas y me tomo el café, dejo mi taza vacía en la mesa y lo miro, puedo ver cómo me analiza, como me observa detenidamente, hasta el último de mis movimientos, dejo que se termine el café, lo cual lo hace lentamente y con paciencia, como si estuviera todo el maldito tiempo del mundo. - Es hora de irme a casa, tomare un taxi, gracia por el café - digo rápidamente, tomando mi abrigo y levantándome de mi lugar, voy a empezar a caminar y siento como Logan toma mi muñeca rápidamente y con fuerza, me doy la vuelta y lo miro. - Quien dijo que te dejaría ir? - pregunta y yo trago duro, el maldito me ponía nerviosa con su posesividad. - No es necesario que me lleves a casa y no tengo porque pedirte permiso para mover mi trasero - digo porque siento que tengo que alejarme de él lo más rápido y lejos posible. - No te vas a librar de mi - dice y algo me dice que no podré ir tan lejos como esperaba, muerdo su labio inferior ante los pensamientos sucios que invaden mi cabeza, porque no dejaba de pensar en cómo deseaba pasar mi lengua por su pecho y su abdomen y de nuevo siento que vuelvo a mojar mis bragas y niego con la cabeza para despejar mis pensamientos, esto no es sano, no puede serlo, me quedo en silencio y veo como suelta mi muñeca, saca su billetera, la abre y saca un billete el cual deja caer en la mesa descuidadamente, toma de nuevo mi muñeca y me hace caminar con él, agarra fuertemente mi bolso y lo sigo. Que puedo decir, el hombre a deja muy en claro que no me puedo escapar, tal vez en algún momento lo haga, pero por ahora lo dejare tener el control.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR