En otro lado la mansión —Es tal y como creí pero he cambiado de parecer, me gustaría usarlo cuando cumpla la mayoría de edad, aún tiene rasgos aniñados y suaves, para ese entonces habrá madurado más —dijo el hombre para volver a sentarse en un gigante y lujoso escritorio. —Creí que precisamente por eso lo preferías, Boss -expresó Sixx, apoyando en el marco de la puerta. —¿Por ser sólo un niño? Las fantasías cambian constantemente Sixx, además, sabes que una vez el muchacho cumpla los 18 podremos sacarle aún más provecho. Los hombres de hoy en día son más precavidos —Tiene razón...Si me permite, les diré a los sirvientes que lleven sus maletas a la habitación. —Que se ponga cómodo, este será su nuevo y hermoso hogar —rió sarcástico envuelto de maldad. Oh, lo que le esperaba al pobre P

