CAPÍTULO 52

1141 Palabras

El helicóptero ambulancia corta el aire denso y húmedo de Alto Paraná, el rugido ensordecedor del rotor se mezcla con el gemido ahogado de Ricardo, que yace en una camilla improvisada, su rostro está pálido y sudoroso. Rodrigo, con una herida de bala en el costado derecho, lo observaba desde la camilla contigua, impresionado de la violencia de la que acababan de escapar y peor aún, quien es la responsable. El menor de los Amaya no para de moverse, a pesar de los sedantes, busca sentir sus piernas. —¡Quiten las ataduras!, suéltenla— balbucea, con sus ojos desorbitados por el miedo y el dolor, pero no se refiere a Olivia, se refiere a sí mismo, a su propia lucha contra la inmovilidad de sus piernas que la bala de su madre ha provocado. Rodrigo lo observa, con una mezcla compleja de emocio

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR