La mirada de Kris destilaba miedo por lo que estaba viendo, era aquel hombre de vestimenta negra con su sombrero. Nuevamente estaba de espaldas sin mostrar su rostro, el rubio se fue levantando del suelo los gritos de su amigo no paraban y eso lo inquietaba porque no podía permitir que le hicieran daño. Nuevamente avanzó a la cabaña abandonada y el hombre giró su cabeza eso quería decir que tenía algo planeado, creó una especie de domo invisible para que ninguno de los dos pudiera salir de la zona solo que Kris no lo notó y logró entrar para poder ayudar a Magnus de aquel tormentoso momento.
No paraba de decir cosas sin sentido, sus ojos estaban llenos de horror por todo lo que escucho. Su amigo le hablaba para que entrara en razón pero no tuvo éxito, se estaba empezando a preocupar porque nunca lo había visto en aquel estado tan exasperante tenía que llevárselo a como dé lugar de aquella cabaña. Sin darse cuenta sus pies estaban sangrando, lo curioso era que no sentía dolor solo observaba como algunas astillas de ramas de árboles caídos se iban adentrando más en su piel, fueron caminando poco a poco a la casa el pelinegro a mitad de camino dejó de hablar estaba en completo silencio pareciera que hubiese perdido el hablo o que sus cuerdas vocales fueran rasgadas por tanto gritar.
Al entrar a la casa lo ubico en un sillón y lo sentó, todavía seguía ido como si no estuviera conectado al mundo. Era como ver a un muerto en vida, notó que su cabello tenía un mechón blanco frunció su ceño porque antes de salir de la habitación su cabello seguía siendo de color n***o, no tenía ese mechón que abarcaba esa area en especifico. Todavía temblaba por dentro parecía que el miedo estaba dentro de su ser, observaba por todos lados como si alguien lo estuviera acechando Kris no hallaba la manera de hacerlo hablar porque temía a que huyera nuevamente. Acarició su frente y lo arropó con una manta para que estuviera protegido, fue a la cocina en busca de un vaso con agua lo sirvió para dárselo a Magnus y para su mayor sorpresa allí estaba José María a su lado.
—¿Qué es lo que quieres con él?—desafió Kris.
Hubo un silencio sepulcral por parte de José María. No quería hablarle al rubio por la manera tan tajante de hablar, se sentía culpable por haber invadido el cuerpo de un ser humano nunca lo había hecho pero no podía negar aquella sensación de volver a sentir cuando él estuvo vivo, aunque le sorprendía que Kris no le temiera ya que él era un alma atrapada de ese lugar.
—Solo quiero que esté bien, ayude a que su mente se despejara y olvidará lo que le pasó en la cabaña—le respondió.
La razón de que Kris pudiera ver seres que otros no era simple, desde que era un niño notaba como los vivos eran perseguidos por personas que no pertenecían al mundo de los vivos. Siempre les decía a sus padres que había personas persiguiendo a los demás lo que desató muchos problemas a lo largo de su crecimiento, probó todo tipo de narcótico porque cada vez que se encontraba sobrio las almas acudían a él como si fuera su salvación. Tras varios años de negación decidió aceptar lo que era, decidió mudarse de su casa y enfocarse en su carrera. Investigó lo que sucedía con él y que se daba en muy pocas personas, mayormente se daba por herencia debido a que un ancestro lo tuviera y cayera en la nueva generación.
La clarividencia no era un juego y lo tenía muy claro. Observó muy detalladamente a José María, su aura no era malvada como la del hombre de sombrero está despedía una cantidad grande y que no cualquiera podría con tal cantidad. Entonces tomó la decisión de preguntarle sobre la identidad de ese hombre, al hacerle la pregunta no le dio una respuesta clara solo le específico que él no quería el bien para nadie y que buscaba la manera de seguir atrayendo almas puras a la casa para apoderarse de los cuerpos vacíos de los fallecidos, por eso podía tener contacto con el mundo exterior.
Magnus se había quedado dormido en el mueble José María provocó que cayera en un sueño. Kris seguía viéndolo desafiante colocó el vaso de agua en una mesa y dijo lo siguiente: —Necesito saber quién es el hombre del sombrero, quiero que hables de él—su semblante era amenazante y esperaba al menos una buena respuesta de su parte. El silencio de José María comenzaba a irritarlo, no quería repetir la misma pregunta porque no era de su agrado repetir las cosas dos veces seguidas.
—Nunca debieron haber venido aquí, él estuvo persiguiéndolos. Si hablo de más podré ser castigado—le respondió temeroso.
—¿Que año moriste?—le preguntó Kris.
—1960.
—Casi sesenta años muerto, deberías avanzar a la luz.
Al pronunciar aquella palabra los demás aparecieron en frente de Kris, se sorprendió mucho al ver tanta cantidad de almas atrapadas todos pertenecían a una época diferente todo era muy extraño porque tanta gente murió dentro de esa casa, era lo que se preguntaba el rubio. Él quería salvarlos a todos pero no sabía cómo hacerlo, la única opción viable era huir de allí a como dé lugar, no quería enfrentar el mismo destino que ellos y quedarse atrapado más de una década en ese lugar. Ninguno emitía una palabra hacía Kris y decidieron desaparecer por ese momento, comenzó a despertar a Magnus le fue un poco difícil hasta que lo consiguió finalmente.
—¿Qué sucedió?—le preguntó confundido.
—Te lo explico después, debemos irnos de este lugar cuanto antes—le explicó.
—No entiendo, ¿Qué sucedió?—alegaba mientras se paraba del sillón.
Repentinamente el día se hizo noche en tan solo un parpadeo era como si el cielo tuviera oídos y cambiará repentinamente, ambos muchachos se sorprendieron por lo acontecido eso no era normal si apenas eran las dos de la tarde o eso era lo que marcaba el reloj de Magnus. El rubio buscó sus zapatos y se los colocó, como pudieron se llevaron sus pertenencias personales para luego salir de la casa despavoridos. José María los observaba y su rostro emitía tristeza él sabía muy bien que los huían morían de la peor forma, sin importarle lo que le hicieran decidió acompañarlos en el auto. Kris lo encendió y aceleró lo más rápido posible, ellos no se percataron que él estaba allí solo los observaba en silencio lo angustiados que estaban.
En el medio de la vía allí estaba él sin poder verle el rostro. Kris aceleró mucho más pretendía arrollarlo, Magnus le imploraba que bajara la velocidad porque podría ocurrir alguna tragedia, el rubio no le respondía tenía su mirada fija en aquel hombre que quería destruir. Todo fue en vano porque nunca pudo tocarlo con el auto y delante de este estaba un tronco, al hacer contacto con las llantas del carro volaron por los aires no sabían qué tanto era la altura pero todo fue muy rápido y al hacer contacto con el suelo los golpes eran brutales, Kris vió como Magnus salió expelido por el vidrio del auto violentamente ver como su amigo era herido de esa manera lo mataba lentamente por dentro, lo único que pudo ver fue como logró salir del domo invisible fácilmente .
El carro quedó totalmente destruido al igual que las piernas de Kris, intentaba salir pero el volante del auto estaba oprimido en sus extremidades. Gritaba con mucho dolor lo que estaba sucediendo, le preocupaba que Magnus no estuviera vivo porque su cuerpo estaba tirado en el suelo sin emitir alguna señal de vida. Repentinamente siente una mano en su cuello, está lo aprieta muy fuerte provocando que el aire dejará de entrar se quejaba y hacía movimientos para poder liberarse pero nada le funcionó todo se estaba haciendo oscuro y lejano para él.
—Era la única solución—habló José María viendo como el alma de Kris era retirada de su cuerpo.
El cuerpo inerte de Kris fue lanzado al lado de su amigo inconsciente con la cabeza llena de sangre, aquel final no se lo merecían porque eran dos jóvenes con un futuro importante que por caprichos de un alma maligna tuvieron aquel desenlace fatídico, la pregunta era la siguiente:—¿Quién los ayudaría?