Capítulo 150

1306 Palabras

Aurora abrió la puerta antes de que él terminara de llamar al timbre. Estaba radiante, con el cabello recogido en una trenza floja que le caía sobre el hombro y una blusa azul marino que le marcaba suavemente la cintura. El pequeño apartamento olía a comida hecha con esmero, a salsa de tomate y algo especiado. Félix levantó las manos como si presentara una ofrenda: en una, un ramo de flores frescas; en la otra, una botella de vino tinto con etiqueta sobria. —No sabía si te gustaban las rosas —dijo, tendiéndole el ramo—, pero estaban tan bonitas en la floristería… Aurora sonrió, tomando las flores con cierta solemnidad. —Son preciosas. No me regalan flores desde… ni me acuerdo. Gracias, de verdad. Entraron. El apartamento tenía algo provisional pero cuidado. Un sofá de lino gris claro,

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR