Capítulo 10

1089 Palabras
Espero paciente hasta que el agua está lista, siendo así hecho el contenido en donde debo. Mientras espero que termina el proceso me dispongo a caminar hacia la despensa para tomar un par de rebanadas de pan que introduzco en la tostadora. No tardan mucho en estar listas, les esparzo mantequilla sobre ellas para luego servirme una taza de café sin azúcar. —Ahora, si me siento más despierto, esto es justo lo que necesitaba… Después de que termino de comer. Procedo a lavar todo como es costumbre mía ya, estoy acostumbrado a tener todo en orden. No podría comprobar realmente porque es esto, solo sé que me siento incómodo si no tengo todo en su respectivo lugar, es algo difícil de comprender para mí, solo sé que me gusta que todo a mí alrededor este en su lugar. —Ahora que todo está listo… —me dispongo a salir luego de dejar todo debo. Salgo hacia el pasillo en dirección hacia el ascensor del mismo, donde procedo a marcar el botón que me dirige hacia planta baja. Ya que no es como algunos lujosos que te llevan directamente hacia el subterráneo; donde los huéspedes tienen estacionados sus autos. Si no que me toca pasar desde el lobby en planta baja hacia la parte trasera donde se encuentra el estacionamiento. Fuera de molestarme, es algo a lo que me he podido adecuarme desde hace mucho tiempo. Claro que me gustaría que fuera diferente, lamentablemente no todo puede ser perfecto en esta vida. Me conformo con tener un trabajo estable que me da para comer. Además, hago lo que siempre quise hacer, no tengo queja alguna sobre esto. No tardó mucho en llegar hasta mi auto; un Kia Río color n***o. Me subo inmediatamente para encender, con el sonido que hace al introducir la llave en la ignición. Me costó demasiado reunir para obtener este auto, hasta podría decirse que es el único lujo con el que cuento actualmente, al no tener una familia me ha tocado luchar por mí mismo para salir adelante. Sin depender de nadie. Por eso mismo es posible que no pueda entender muchas cosas, no me tomo bien las bromas. Precisamente porque nunca tuve un amigo con quién compartirlas o practicarlas, por lo que me cuesta a veces entender lo que quieren decir mis compañeros. No me queda más que fingir que si les entiendo, eso es lo bueno de ser policía. Aprendes a fingir cuando es necesario. Al comprobar que tengo todo, procedo a tomar lo único que me falta; mi placa hasta y arma. Me dispongo a salir del estacionamiento. Llego hasta el exterior, admirando el paisaje alrededor. El cual es pronto interrumpido por el sonido de las bocinas de autos adyacentes. — ¿Cómo es posible que los seres humanos seamos así? Si solo nos enfocamos en apreciar lo que Dios nos ha dado, y dejar las disputas de lado todo sería tan diferente, lamentablemente no hay tantos ‘y si’, en este mundo —con un suspiro me detengo en el primer semáforo. Al no saber que más hacer traslado mi mirada por las calles, viendo familias caminar juntas por todo el sitio. Además de ver ocasionalmente algunos estudiantes jugando entre ellos. Sonrío de solo ver esto. Este es el motivo por que el que decidí postularme para ser oficial de policía, ya que dé cierta manera puedo permitir que esa felicidad se siga manteniendo en su rostro, puesto que tenemos como deber resguardar a los ciudadanos. Lamentablemente, no todo es tan fácil, porque en la oscuridad se encuentran esas personas que no buscan más que hacerle daños a otras. Desde robos, medio por el cual quieren separar a las personas de las pertenencias que les ha costado tanto tiempo obtener, hasta matar a las personas, a veces con el mismo motivo de un robo, o solo para saldar alguna deuda que si lo ves desde otro punto es simplemente absurdo. Lo que más detesto, las violaciones. Eso me hace recordar que temprano tuve que ir en conjunto con otros dos compañeros a un hotel, a tomar las declaraciones de una joven que casi sufre una violación. Si no fuese porque su jefe llego a tiempo para impedirlo, todo hubiese resultado mucho peor. A veces me preguntó dónde está Dios en mi vida, pero cuando veo que hay personas que están a punto de pasar por este tipo de situación y misteriosamente se salvan por algún desconocido. Eso me permite darme cuenta de que ese Dios al que tanto oramos si existe. Casualmente, cuando esté pensamiento, deja mi mente, es cuando escucho la bocina del auto que viene detrás de mí suena. Debido a eso me doy cuenta de que ya es mi turno, por lo que arranco de una vez para seguir mi camino hacia la comisaría. Me detengo en la puerta principal unos momentos antes de ir hacia mi puesto en el estacionamiento. Me bajo inmediatamente, para introducirme en el interior del lugar. Encontrándome con el característico olor de los granos de café. Además de ver personas yendo y viniendo, desde algunas poniendo denuncias hasta otras siendo escoltadas por mis compañeros, no hace falta decir que esas personas llevan esposas en sus muñecas. — ¡Roy! —escucho que me llaman por lo que me dirijo hacia la persona, encontrándome con el Sheriff. — ¡Buen día, señor! ¿Necesita mi ayuda con algo? —le saludo inmediatamente con el típico saludo que tenemos que hacer al estar frente a un superior. — ¿Recuerdas la chica de hace un par de días? —ladeo el rostro, ya que en mi mente aparece una sola. Y no creo que sea precisamente a la que se refiere el Sheriff Windsor—, la que fue atacada por el gerente en ese famoso hotel. —Si señor, claro que me acuerdo… —Muy bien muchacho, pero ahora necesito que tomar nuevamente su declaración, sé que eso le competía a tus compañeros y por eso te quedaste en la patrulla —asiento comprendiendo adónde quiere llegar—, pero ahora eso queda bajo tu jurisdicción por lo que prefiero que tu mismo seas quien tome la declaración de la chica. Ya que tengo entendido no tienes otro caso encima, por lo que no ha de suponer ningún problema. —Eso es correcto, señor, ya me dirijo hacia allá. ¿Es el hotel Olympus no es así? —un asentimiento de su parte es lo único que necesito para dirigirme hacia ese lugar.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR