Las cosas han mejorado últimamente, he estado ignorando, evadiendo y alejándome todo lo posible de Kaleb, ya que de otra forma; no lograría mantenerme al margen de su relación con Mary. Me he concentrado en mis clases, el Club y visitar a la Sra. De Santi.
Estoy sentada en el jardín de la mansión mientras veo a Kaleb y Mary en lo que parece un día de campo…
- Veo que el Plan “Si no lo veo no lo quiero” está saliendo de maravilla – ni siquiera giro para saber que es Atena la que se sienta junto a mi
- En mi defensa; yo estaba primero – digo mientras los observo – Y no les estoy prestando atención – me defiendo
- ¿Entonces que es lo que haces?
- Disfruto de mi libro – digo tratando de ignorarla
- Wow, eres increíble – dice animadamente – Tienes el libro al revés, pero aun puedes leerlo perfectamente – bajo la vista al libro y en efecto. Está al revés, suspiro para girarme hacia ella
- ¿Por qué me molestas? ¿quieres verme sufrir?
- Artemis, alejarte de Kaleb no es la solución al problema; solo lo estas prorrogando.
- ¿Y qué quieres que haga? – pregunto molesta
- Quiero que hagas lo que deseas, como siempre lo has hecho. Dime en el tiempo que llevas ignorando al pobre Kaleb ¿has logrado olvidarlo? ¿lo amas menos? – sus preguntas son como navajas a mi orgullo - ¿ves? Alejarte no solucionará las cosas
- No puedo hacer nada más – digo dejando el libro en la mesa – Cuando lo veo quiero abrazarlo, besarlo y quiero que me corresponda; abstenerme de eso me hace mucho daño.
- ¿Tanto lo amas?
- Yo… yo…. – claro que sí, lo adoro. Siempre ha estado para mi cuando lo necesito y cuando no, también está allí; es el único que me entiende, me cuida y siempre me consciente todo. Además; es precioso con esos ojos celestes, sus labios… ¡lo odio! ¿no podría ser menos perfecto al menos?
- Eres un caso perdido – Atena toma un sorbo de su limonada – Pero no te presionaré más, solo quería que tuvieras otra perspectiva de toda esta situación y sé que no me lo estas preguntando, pero yo no me trago eso de que Kaleb esté enamorado de Mary.
- ¿entonces porque esta con ella?
- No lo sé, pero sé que no la ama – deja su limonada – Punto.
- No digas nada si no tienes pruebas – la reprendo molesta
- Y ¿Qué quieres que haga? – me pregunta - ¿Le abro el pecho y reviso su corazón?
- Olvídalo – digo restándole importancia
- Como sea, vine aquí para hablar de Selena – dice captando mi atención
- ¿Selena Davies? – pregunto para asegurarme
- ¿de cual otra? – pregunta irónicamente – Hemos estado hablando… quiere que vayamos de visita para las vacaciones.
- ¿sucedió algo? Ella no es la clase de chica que pide eso.
- Creo que se siente un poco sola, Sue ahora está en la universidad y creo que Ed está enamorado de otra chica – comenta
- Oh, entiendo… ¿quieres que le ayudemos a superarlo?
- ¿tu dando consejos de superar un ex amor?
- Cierra la boca – digo molesta
- Esta bien… lo siento; según lo que dijo Selena, ella y Ed… bueno digamos que ya se conocen… íntimamente
- ¡¿Qué?! – grito – Pero dijiste que a Ed le gustaba otra chica y…
- Ese es el caso… ambos estaban ebrios, ya sabes ¡adolescentes!
- No quisiera estar presente cuando Archie se entere de esto – digo sorprendida de la noticia
- Exacto, ella quiere despejarse un poco y creo que necesita alguien con quien hablar…
- Pero aun faltan unos meses para las vacaciones.
- Supongo que nos aviso con antelación, pensando en lo complicado de nuestras agendas y tiene experiencia con hermanos mayores sobreprotectores.
- Bien… entonces solo nos queda ir ¿verdad?
- Así es, estoy emocionada. Quiero ver a esa enana – dice para luego ponerse de pie – No estes aquí mucho tiempo, Tony está sudando como cangrejo en la olla allí – me giro para ver a mi guardia y sí, está sudando – Y el sol te causará arrugas – comenta adentrándose en la casa.
- Tony, debiste decir que te morías de calor – le reclamo
- He pasado cosas peores, Señorita– comenta sonriendome
- Como sea, vamos a dentro… necesitamos limonada – digo para luego seguir los pasos de Atena.
Pase el resto del día pensando en lo que Atena me dijo esta tarde.
Puede que tenga razón, en estos meses ignorándolo, lo único que he logrado es extrañarlo y… morirme de hambre. Voy de puntitas hacia la cocina cuando todos ya están dormidos (eso de comer en mi habitación no es buena idea). Al llegar a la cocina, abro el refrigerador y prácticamente meto la mitad de mi cuerpo dentro… quiero algo dulce pienso.
- Creo que aún hay pastel – doy un salto de sorpresa al escuchar su voz. Me enderezo rápidamente, lo cual ocasiona que me golpee la cabeza con el refrigerador – ¡lo siento! – siento sus manos en mis hombros para guiarme fuera del electrodoméstico.
- ¿Por qué hablas tan de repente a una persona que claramente no quiere ser vista? – le reclamo
- Lo siento – lo veo sacar el pastel del que hablaba, lo sirve y me lo entrega- Es tu favorito, disfrútalo – Kaleb se sienta junto a mi mientras me observa
- ¿Te quedaras allí?
- Sí ¿te molesto?
- Claro que me molestas
- ¿Hasta cuando me vas a seguir evitando? - se inclina sobre la encimera de la isla de la cocina y me sonríe
- Ya te lo dije…
- Entonces ignórame, yo no estoy aquí – se acomoda en su lugar
- Me voy – avanzo en dirección a las escaleras, es imposible contenerme con esa sonrisa.