- ¡Levántate! – Mi cabeza duele… ¿Qué es esto? Siento que estoy agonizando… Agua, necesito agua - ¡Artemis, levántate!
- Cierra la boca un segundo ¿quieres? – suelto mientras me siento sobre la cama y me sostengo la cabeza
- ¿Qué acabas de decir? – reconozco la voz y abro con mucho esfuerzo mis ojos
- ¿Peter? – pregunto - ¿Qué haces todavía aquí?
- ¿Esa es la forma de hablarle a tu hermano mayor?
- Lo siento… me siento fatal – digo para sentarme al borde de la cama
- Eso pasa cuando bebes alcohol sin pensar en el mañana.
- No recuerdo haber bebido mucho… no recuerdo mucho de lo que pasó ayer – me excuso
- Toma esto – me brinda un vaso con agua y una pastilla – Te hará sentir mejor. Vístete y baja a desayunar ¿Sra. Baker? – veo a la mujer de mediana edad entrar a mi habitación – Que esté presentable en menos de media hora – ordena para luego salir de la habitación
- En verdad, él es desesperante – digo para luego levantarme de manera perezosa.
La Sra. Baker se encarga de todo mientras yo permanezco como una zombie que acaba de convertirse. No volveré a tomar alcohol… no vale la pena; ¡ni siquiera recuerdo que fue lo que hice ayer! Escucho como tocan la puerta de mi habitación.
- Adelante – invito a entrar a la persona afuera
- ¿Estas lista? – es Peter
- Sí – comento poniéndome de pie para bajar a desayunar
- Bien – al salir de la habitación me encuentro a Tony (quien me ve de manera acusatoria)
- Hola – digo sonriendo, él permanece estoico - ¿Estás molesto conmigo? – pregunto, él sigue en silencio
- Claro que lo está, anoche le hiciste pasar un mal momento
- ¿Yo? – pregunto ¿Qué fue lo que le hice?
- Bajemos – Peter me toma de la mano para poder bajar, desde el segundo piso logro visualizar la mesa del comedor… aunque todos están allí como de costumbre, mi vista se centra en la cabellera rubia de una chica junto a Kaleb
- ¿Qué hace Mary aquí? – pregunto a Peter
- Es la pareja de Kaleb, planeamos una sana convivencia entre ambas.
- ¿Se te paso por alto algo? ¡Anoche dijiste que no ibas a aceptar que rompiéramos el compromiso! ¿cambiaste de opinión? – empiezo a recordar nuestra aventura por ese estrecho pasillo, anoche.
- Arte, Kaleb es feliz con esa chica y será lo mejor para ambos… tu puedes encontrar a alguien que te ame y valore como te lo mereces. No puedes obligar a una persona a estar contigo, eso solo los hará infelices a ambos.
- Así que decidiste que la única infeliz en esta situación iba a ser yo – lo acuso
- No, sabes que no soy capaz de hacer algo para lastimarte.
- Anoche no pensabas lo mismo – digo recordándole el casi golpe
- Sobre eso… lo siento, no sé cómo me descontrolé de esa manera, pero no volverá a repetirse. Lo juro, eres mi único propósito para seguir peleando esta absurda guerra de poder dentro de la empresa.
- Mi compromiso con Kaleb te facilitaría las cosas ¿no lo entiendes?
- Ese no es motivo suficiente como para obligarlo a aceptar este matrimonio. Kaleb se merece la oportunidad de ser feliz, después de todo lo que ha pasado ¿no crees que se lo merece?
- Lo dice como si yo fuera una villana que le impide ser feliz junto a su princesa
- Solo entra en razón… ¿sí? Él es solo tu primer amor, lo que significa que tienes toda una vida por delante para conocer a mejores hombres.
- ¿Ya tomaste tu decisión?
- Así es – me mira firmemente – Y la aceptaras con dignidad… así que bajaremos a desayunar junto a ellos y te comportaras como la dama que eres ¿entiendes? – me toma de la mano y bajamos las escaleras, al llegar a la base no puedo seguir más.
- No desayunaré con ellos – sentencio mientras suelto mi agarre de su mano
- Sí lo harás – Peter vuelve a sujetarme mientras empieza a caminar en dirección del comedor, yo por mi parte; me quedo inmóvil en mis sitio, pero su fuerza es mayor a la mía; flexiono mis rodillas para aferrarme al suelo sin tener éxito, a pesar de que no doy un solo paso, me veo arrastrada por él haciendo que mis zapatos rechinen al hacer fricción con el piso - ¿Cuándo dejaras de actuar como una niña? – me pregunta mi hermano, resbalo y un segundo después estoy en el suelo, Peter ni siquiera voltea a verme, sigue caminando mientras me arrastra por todo el camino al comedor
- Eres horrible – comento mientras dejo de resistirme y soy arrastrada hasta llegar al comedor, mis amigos me ven sorprendidos mientras me quedo en el suelo. Peter suspira, me sostiene por debajo de mis axilas y me levanta para poder sentarme en la silla, yo no hago ningún esfuerzo por facilitarle la tarea; aunque a él parece no molestarle mi pesor. Después de arrastrarme y levantarme cómo una muñeca, logra sentarme en la mesa. Levanto la vista como si nada pasara y veo a mis amigos; todos tiene la vista fija en nosotros (incluso Mary… y ¿Asteria?)
- ¿Qué hacen aquí? – pregunto de manera poco cortes
- Bueno días para ti también – me saluda Mary muy sonriente (si pudiera borrarle esa tonta sonrisa de una bofetada)
- Bien – interrumpe Peter – Ahora que estamos todos… empecemos a desayunar – nuestro personal empieza a servir el desayuno mientras observo mi plato sin nada de apetito. Levanto la vista, pero no veo a Nico por ningún lado, eso es raro. Él siempre está pegado a ellas ¿habrá pasado algo?.... ¿dónde está Kawaii? No he visto a mi gato por ningún lado… - Artemis, desayuna – la voz de Peter suena más autoritaria que nunca, por alguna extraña razón no me importa, miro a todos lados buscando a mi gato – Arte…
- Sra. Baker – llamo, ella se acerca a mi
- ¿Pasa algo, Srita?
- ¿Dónde está Kawaii? – pregunto ignorando a mi hermano.