Capítulo 19

1828 Palabras
Capítulo Diecinueve. Diana Dime. — ¿Has visto a esta persona? ¿Cuándo la viste? —pregunto enseñando la foto de Marieth. —No van a hablar—ellos asienten—será ir con la artillería pesada—propone de Neft dándome la señal para que haga de las mías, agarro dos navajas y lanzándolas dos centímetros debajo de su entrepierna— ¿ahora van a hablar? O necesita que sea ahí—señala la entrepierna en una suave amenaza. —La vimos hace semana y media, Marieth Blair, no pertenece a este distrito, si no estoy mal, es uno de los peces gordos del este—Neft me mira, yo asiento. — ¿Dónde lo podemos encontrar? —ríe, le lanzo otro cuchillo cortando su mejilla. —No sabemos, no ha venido en semanas—Neft se acerca por la espalda de los dos sujetos y los noquea —Vámonos, ya tenemos lo que necesitas. Esto fue tan aburrido y suave, que se siente juego de niños entrar en el terreno de los distritos. Contemplamos el territorio de todo el distrito este, hay guardias rodeando todo el perímetro, que gira alrededor de un edificio grueso y alto, con aspecto envejecido, cada 20 minutos la posición de los guardias cambian, rodeando el alto edificio que es el centro de todo el distrito. —Ve normal y no hagas nada que levante sospecha, estoy hablando en serio– señala dos ubicaciones poco visibles —Entendido jefe, a sus órdenes–hago el saludo militar, Neft me mira mal —Por ahora solo vas a observar, yo me encargaré de recolectar la información necesaria en el este, no sería bueno que vieran a una persona que se parece a clypeus. Niego. —Te entiendo, no me gusta, pero es lo mejor–suspiro–espero que esto salga bien, si no iremos de la forma pesada. Neft camina hacia un grupo de tres personas, un rubio y dos morenos, tienen sus armas en lugares demasiado accesibles, mostrándolas como si fueran un accesorio en vez de armas de fuego. La zona está fuertemente resguardada, casi como si esperan que algo pasara, el moreno más alto le dirige una mirada al rubio, este se aleja unos pasos seguido por el moreno, casi como si lo estuvieran escoltando. Neft se acerca relajadamente hacia el moreno bajito, agarrándolo del brazo, el rubio y el otro se acerca tratando de intimidar a Neft, observo como los tres se tensan y quitan el seguro en una orden silenciosa. —Dijiste que íbamos a ir pacíficos—noqueo de un solo golpe a los dos que están a cada esquina. Asiente. —No querían decir nada, ya estaban amenazando—tira el cuerpo del tercero con un movimiento limpio–no sé quién es tu hermana en el este, pero es alguien de quien no hablan—suspira resignado —Eso lo intuíamos, tenías que ser más persistente —Que no decían nada Dith, parecían una puta tumba sellada, tendremos que ir por la opción dos. Salto de alegría y emoción contenida. —Yupi, por fin viene lo emocionante, la acción es lo que teníamos que hacer desde el principio—marco el número de Harry—tus métodos pacifistas no siempre funciona, no te sientas decepcionado Neft. —Tu falsa consolación no está sirviendo, cuando tienes una sonrisa de oreja a oreja—me encojo— ¿estás llamando a Harry? Asiento. —No es mi culpa que me guste patear culos. —Tampoco que te pongas de mal genio cuando patean el tuyo—entrecierro los ojos y niego. —Eso no se dice mal amigo— ¿Harry? —Ya me di cuenta, Neft lo echo a perder—me pasa un pasamontañas—tienes que cubrir tu cara, no queremos que te confunda con tu hermana —Tienes razón, denme 30 minutos, estén listo en cualquier momento, atacaremos—ellos asienten desapareciendo en las sombras. Me acerco sigilosamente, hacía dos guardias, puedo identificar cuatro tipos de armas, una automática de largo alcance, una de corto alcance, una navaja y la metralleta que llevan en los brazos. —Hola chicos—giran hacia atrás, apuntándome con la metralleta—dejen de ser tan agresivos, vengo en son de paz—pateo el cañón de las metralletas, uno la deja caer, agarro el brazo del que aún agarra la metralleta atrayéndolo hacia mi cuerpo, lo desarmo totalmente con un movimiento rápido y limpio, al mismo tiempo hago presión sobre su garganta cortándole lentamente el aire—calmado—hablo cuando el otro trata de sacar su arma–antes que puedas sacar tus armas él ya estará muerto. Observa los alrededores, tratando de buscar refuerzos, noto como jala del mango de la semiautomática–Mala jugada–se escucha el sonido de los huesos al partirse, el cuerpo del guardia se desploma contra el piso, su cuello apuntando en un ángulo antinatural–te dije que no jugarás con eso—pateo su mano, suelta la automática, pateo la automática alejándola de su alcance. Sujeto su muñeca haciendo un corte limpio en el tendón, grita maldiciéndome. —Esa boca te va a causar muchos problemas —Cállate maldita psicópata—le pego con el dorso de la mano, volteándole la cara— ¿Qué mierda quieres de mí? —escupe sangre —Buena pregunta, ya que te sientes tan colaborador. —Maldita perra cínica—niego, empuño la navaja clavándola en su pierna en un corte limpio, la dejo en el por unos minutos— ¡Ah! —Gritas como una nena, necesito dos cositas simples, ¿me imagino que quieres ayudar? —asiente desesperadamente—eso es muy bueno, ¿Dónde está la líder del distrito? ¿Dónde puedo encontrar al segundo y tercero al mando? Y ¿Quiénes son? —Ahora mismo, en el centro de ese edificio—ladea la cabeza señalando un edificio de 4 pisos—está el segundo al mando, uno es un anciano, el tercero llega cada poco día en la madrugada, es un joven de veinticinco años, Marieth no está, no se ha visto desde hace meses—su cuerpo tiembla, mientras habla. —Eso era lo que necesitaba saber desde el principio—paso el lado sin filo de la navaja por su mejilla—si hubieran cooperado el estaría vivo—mira el cadáver de su compañero —Por favor, déjame ir, ya no sé nada más —Ya casi te puedes ir—destapo una jeringa, inyectándole un líquido verdoso. —Maximiliano—hablo por el comunicador—es nuestra víctima, en estos momentos está en el edificio, Neft haz lo tuyo, hoy nos vamos con el viejo. —Entendido, la próxima no quiero saber los juegos previos a la información —Deja de ser tan miedica Harry —Soy un médico Dith, mi fuerte no es la tortura. —Ya tengo la ubicación, se encuentra en el segundo piso, está rodeado por quince hombres, tenemos dos salidas de emergencia, si no podemos salir por la puerta principal—bufo— este es el plan, Harry y yo atacaremos la segunda planta, tú la primera trata de noquear a todos los guardias posibles, no queremos desatar una guerra, Harry escapará con el hombre mientras le abrimos camino ¿entendido? —entendido —entendido—repite Harry. Colocando el temporizador. —Veinte minutos es más que suficiente—saco mis armas automáticas. —Uno—camino hacia la entrada—Dos—alzo mi pierna. —Tres—pateo la puerta abriéndola bruscamente—ya llego la diversión—golpe la sien de quien está más cerca de mi derecha, con la culata del arma, su cuerpo cae contra el piso en un golpe seco. —Muy lento—le disparo a otro, en la mano donde tiene el arma, corro hacia un moreno que está a un metro a la derecha, pateo con fuerza el lado izquierdo de su cabeza, pierde el equilibrio, su cabeza rebotando dos veces, antes de quedar inconsciente en el piso. —Van 2 minutos, muy lentos—giro mi cintura, dejando un arma apuntando hacia la derecha y otra hacia atrás, sonrió, disparándole entre ceja y ceja a un rubio teñido. —Mala jugada—jadeo, cuando siento el ardor en el costado derecho del abdomen, la adrenalina burbujea en mi sangre. “Uno” me coloco en posición de combate. “Dos” Relajo e inclino mi cuerpo, “tres” Suena el disparo de un arma, giro pateando en la cara a quien tengo delante de mí, observo por el rabillo del ojo como alguien camina hacia donde estoy, lo apunto con mi mano derecha, disparándole sin mirar, lo único que certifica que no falle, es el sonido que provoca su cuerpo al caer. —Pueden entrar—hablo por el comunicador, golpeando en la nuca al último que queda consiente. —Era noquear, no medio matar —Será mejor que se apuren, tenemos 10 minutos para agarrar al viejo, corran ya—les grito, antes que salgan corriendo hacia las escaleras. Me siento en una esquina, balanceando una pistola en mi mano, se escuchan disparos y gritos en el piso de arriba, pisadas rápidas de personas corriendo, adornado del tan conocido sonido de huesos partiéndose. —Sal de ahí ya tenemos al viejo—dice Neft por el comunicador. —Entendido, en dos minutos estoy fuera del edificio, lleva al vejestorio al apartamento, ponlo en el cuarto oscuro—algunas pisadas se escuchan de la planta de arriba, mínimo como dos personas vienen corriendo—yo les cubro las espaldas. —Copiado—corta la comunicación, la puerta se abre, un rubio camina hacia mí, me apunta con su arma, su cuerpo se estrella contra la pared del ascensor antes de que pueda disparar—calma, vas volando y no en el buen sentido—me mira extraño. Le disparo al que se esconde detrás del muerto, las balas no lo alcanzan, está usando un asqueroso escudo. —Deja de jugar sucio—le grito, corro resguardándome detrás de una columna—es mejor que dejes caer ese cuerpo. —Sigue soñando que eso va a pasar—exclama— ¡primero estarás muerta antes que yo lo esté! —saco la mini-granada de gas, quito el seguro lanzándola, el gas blanquecino llena todo el ascensor y parte de la habitación, aguanto la respiración y corro agachada, tratando de hacer el menor ruido posible. Su respiración es pesada y rápida, casi agitada, como si fuera a desmayarse y estuviera luchando contra eso, su cuerpo se balancea sin equilibrio, dejando caer su escudo. —Te tengo—golpe su nuca con la culata del arma, dejándolo completamente inconsciente. “Ya estamos en nuestras posiciones, te esperamos” Se escucha la voz de Neft. Me dirijo hacia el apartamento, caminando entre callejones y atajos, Harry me recibe.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR