Verte

1449 Palabras

El calor subió a mi rostro y, como tetera, salió por mis orejas. Bajé la cabeza y temí que le asqueara que otro hombre me hubiera tocado, que hubiera tomado mis pechos, que hubiera comido de mis pezones, que fuera mi primera vez lactando y que me diera mi primer orgasmo. ―L-lo si-siento ―me disculpé porque temí su reacción. Se suponía que los hombres no querían saber el historial de sus mujeres y si él sabía el mío… Estaba manchada con la polución de otros, y así no serviría. ―¿Por qué? ―inquirió extrañado. Se volvió a acercar y puso las manos sobre la mesa, interesado en mi reacción. Lo miré entre las pestañas, con pesar, mis manos cada vez más inquietas, ni siquiera pude humectarme con el champagne. ―Se supone que una mujer debe ser recatada, no ir a ofrecerse a otros hombres para q

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR