Sin tiempo de reaccionar Anya salió corriendo del tronco para inspeccionar mejor aquel joven.
Se dió cuenta que este tenía varios rasguños y golpes en diferentes partes del cuerpo, sangrando principalmente de un costado, siendo la perdida de sangre la razón de su desmayo.
Anya no sabía cómo trasladar aquel joven para que su abuela lo atendiera, era bastante más pesado que ella. Pero si no lo atendían pronto, este moriría.
Maldición y ahora que- pensó Anya frustrada ante tal situación. Durante unos momentos pensó en mis cosas, hasta que...
A ver, si trato de usar mis poderes para hacerlo flotar cuál piedra, sin duda lo podría mover hasta la casa. Pero no sé si pueda mantener el control tanto tiempo si que caiga o salga volando.
Pero... no tengo otra opción.
Anya se levantó y observo aquel joven por unos segundos, mientras que este se cubría de un esplendor violeta y comenzaba a levitar. Anya emprendió camino a casa lo más rápido posible con aquel misterioso joven.
Irit preparaba la comida cuando a lo lejos escucho gritos, rápidamente salió a ver qué pasaba, cuando a lo lejos pudo ver a su nieta. Se veía una expresión de preocupación.
Al acercarse pudo notar que venia con alguien atrás de ella, un joven.
Abuela ayúdame, encontré a este joven, lo atacaban y está muy mal herido.
Irit dejo las preguntas para después y comenzo a preparar todo para atender aquel extraño.