Anya pasaba todas las mañanas y tardes tratando de mejorar el manejo de su magia.
En ocasiones lo lograba, en otras la magia la sobre pasaba y terminaba disparada por los árboles.
Un día de aquellos después de terminar su entrenamiento decidió ir a la laguna azul para refrescarse.
Ahhh cuánto calor hace- pensaba Anya mientras caminaba despreocupada cuando a lo lejos escucho ruidos.
mmm que podrá ser- dudando entre si ir o no, después de todo ya no era tan seguro andar por ahí, había criaturas sueltas a las cuales Anya parecia ser un imán.
Al final decidió ir a hurtadillas. Entre los matorrales podía ver aquellas grotescas criaturas atacando a lo que parecía ser un joven.
Anya entro en pánico, no sabía que hacer. sabía que tardaría mucho en ir por ayuda y que ella sin tener un control adecuado de su magia podría terminar lastimado a esa persona y a si misma en el proceso.
Maldita sea, que hago, que hago! pensaba aterrorizada mientras podía observar como aquella criatura sostenía aquel hombre por el cuello.
En un impulso arremetió con todas sus fuerzas contra aquella criatura, logrando acertar un golpe que desvío la atención de la criatura, dejando caer a su presa.
Maldita sea ya tengo su atención y ahora que- pensó Anya aterrorizada de ver esa gigantesca criatura corriendo a donde ella estaba.
Durante las extensas prácticas había logrado hacer que objetos flotarán, por lo que haciéndo uso de esa habilidad arrojo dos enormes piedras a la criatura. Está esquivando hábilmente cada ataque mientras Anya corría a un roble con una grieta por donde ella se pudo meter.
La criatura desgarrando con sus afiladas garras aquel árbol no estaba muy lejos de llegar a ella. Mientras Anya desesperada trataba de alcanzar el cuchillo atado a su tobillo.
Mientras la criatura más se acercaba Anya se sentía cada vez más desesperada cuando de repente aquella criatura dió un chillido en seco callendo de espaldas. Anya perpleja no sabía que es lo que pasó, cuando logro ver aquel joven que la criatura tenía en sus garras escasos minutos antes de que ella llegará.
Estás bien? pregunto aquel joven misterioso mientras jadeaba cubierto de sangre por todo el cuerpo.
Anya anonadada procesando lo que paso no pudo responder a lo que el joven preguntaba.
Carajo, estás bien o no??!! pregunto aquel joven molesto por la mudez de la chica.
Al escuchar aquel tono más agresivo, Anya volvió en si, igualmente molesta por la agresividad del joven.
Antes de que está pudiera contestar el joven callo desmayado ante ella.