Capítulo 6

3057 Palabras
HyukJae "Desde lo profundo de mi desesperación [...] clamo por tu ayuda”. ¿Qué lo ayudó a combatir su depresión? Recordar que Dios no desea que vivamos atormentados por sentimientos de culpa. “Si llevaras un registro de nuestros pecados —reconoció el salmista—, ¿quién, oh Señor, podría sobrevivir? Pero tú ofreces perdón, para que aprendamos a temerte" El pastor se quedó en silencio para que tengamos tiempo de pensar y reflexionar. "Depresión" tenia la sospecha de que DongHae la sufria, pues sus actitudes y la constante tristeza de sus ojos, eran prueba de ello. Sin embargo, el ya me habia dejado claro que Dios no era una salida para el. Pero el pastor y toda la congregación pensaba eso, hasta yo lo pensaba. Si, "pensaba", ya no estaba seguro de ello, pues si dudaba. ¿Como podia Dios ayudarle si el no se dejaba? ¿Si el no creia?. Habian pasado dos semanas de lo sucedido frente su casa, y tambien desde la última vez que lo. Si bien iba a dar clases en el centro comunitario, y miraba a cada rato hacia su casa, esta mantenia la ventana de su cuarto cerrada, y no se oia a nadie. Pensé que me estaba evitando a propósito, por lo que iba más temprano, o me quedaba hasta tarde... pero el seguia sin aparecer. Me incomodaba el hecho de pensar que no volvería a verlo otra vez. Queria verlo y asegurarme que estaba bien, por lo menos físicamente. -HyukJae.- escuché un suave susurro, y una mano sobre la mia. Miré a Yuri, que estaba llamando mi atención. Estaba a punto de preguntarle que queria, pero escuché mi nombre viniendo del pastor. -"HyukJae es un gran ejemplo, y justamente hoy comienza su último mes de soltero, por favor hermanos, los que aún no deciden, hablen con dios para que les de fuerza de tambien seguir el camino del matrimonio, justamente como HyukJae y Yuri...." Si, solo faltaba un mes para que me case con Yuri. Un mes para que deje la casa de mis padres, para que conviva con ella, como Dios manda. Dejé de escuchar y aquellas dos ideas se quedaron ocupando mi mente: DongHae y mi matrimonio. Una vez que terminó la reunion, como siempre todos salimos al patio a hacer vida social. Pero esa vez me quedé apartado un poco de mi familia, no me sentia bien por alguna razón. -Estuviste distraido.- Yuri vino hasta mi.- ¿Sucede algo?. La miré, tan bonita como siempre y le sonreí.- ¿Quieres que te acompañe a casa? Podemos hablar tranquilos alli. Ella me sonrió tambien.- Claro, le pediré permiso a papá. Asistí y mientras ella pedia permiso, yo les avisé a mis padres. Salimos juntos de la congregación y nos tomamos las manos. Ella no preguntó, ella espero que yo hablara. -Conocí a un chico donde doy clases.- le conté.- Creo que es una buena persona, pero.. está perdido. -¿Perdido?.- preguntó curiosa. -Hace cosas que le hacen mal, y siempre sus ojos lucen tristes, quiero ayudarle, quiero ser su amigo pero... el no se deja. Yuri lo pensó un poco.- Pues insiste poco , si es buena persona será tu amigo y podras ayudarlo. Si tu te fijaste en el, debe ser especial. -Si, creo que DongHae es especial. -¿Asi se llama? Espero puedas ser su amigo, para que lo conozca. -Espero eso también. Luego Yuri cambió de tema, y hablamos sobre nuestro matrimonio y sobre nuestra casa. Casa que debía ir a ver, pues le faltaba poco para ser terminada. Llegamos a su casa y como siempre la despedí con un beso en la mejilla. Sin pensarlo demasiado, caminé tambien hasta el centro comunitario. Pero no llegué tranquilo como siempre. Vi a DongHae a lo lejos y ni siquiera estuve cerca de ponerme contento , pues la situación era complicada. Habia gente en la calle, más de lo normal en un dia domingo, y toda rodeaba a DongHae y dos hombres más. Peleando entre ellos. Casi corriendo me acerqué, pasando entre la gente y disculpandome por chocarlos. Uno de los hombres tomó a DongHae por la espalda y levantando sus brazos, para inmovilizarlo y dejar que el otro le golpee el estomago. Me mentí en medio de DongHae y del golpeador. -¡Hey espera!.- grite poniendo mis manos en su pecho.- ¿Puedes dejar de golpea... Mis palabras fueron interrumpidas por el puño del hombre a mi boca. Caí hacia atrás en medio la calle, cerca de los pies de DongHae. El aun intentaba zafarse del otro, y lo logró. Se giró y le dio un golpe en el estómago, al ver que el que me golpeó, se abalanzó sobre el, me levanté para empujarlo. -¿Que mierda te metes?.- gritó. Me sobresalté con su voz, pero mantuve la postura. -Si no te detienes, llamaré a la policia. El tipo soltó una carcajada, y lanzó otro puñetazo, cerré los ojos para recibir el golpe, pero nunca llegó. Abri los ojos lentamente, y me encontré con la espalda de DongHae frente de mi, dandole un golpe el hombre, dejandolo tirado y sangrando. La gente comenzó a murmurar, DongHae se giró y me enfrentó. Tenia el ceño fruncido , creí que me insultaria como la última vez, pero no. -Sigueme.- dijo seriamente, pasando de mi. Lo seguí, pasamos entre la gente que nos miraba, y hablaban entre ellos. Para mi sorpresa, DongHae abrio la puerta de su casa, y la dejó asi para que yo entrara. Recordé de inmediato sus palabras, sobre que no le gustaba meter a gente desconocida a su casa. Con cautela entré y cerré la puerta tras mi. Me encontré con oscuridad y no sabia hacía donde ir, hasta que DongHae abrió la otra puerta en un pasillo. Chocando cosas y pisando lo que creí eran latas, fui hasta alli. Era el baño. DongHae estaba lavando su rostro, y sus manos, las cuales estaban un poco lastimadas. Me quedé parado allí, sin saber que hacer, hasta que el levanto su mirada. -¿No te piensas lavar?. -¿Eh?. -La sangre de tu boca, y de tu camisa. Miré hacia abajo, y mi camisa efectivamente estaba manchada de sangre, llevé mi mano a mi boca y solo cuando toqué, cai en cuenta de que tenia lastimada la boca. Deduje que con el golpe, la parte interior de mi labio, se cortó con mis dientes. -Oh..- solo dije y me acerqué tambien al lavabo para limpiar la sangre de mi boca, la cual no dolia tanto. DongHae se quitó la camiseta sin mangas que tenia, y pude ver un moreton en el costado de su cuerpo. -Eso debe doler.- dije con preocupación. -No tanto.- dijo serio.- ¿Lavaras tu camisa?. -¿Eh?. Si...- me enderecé rapido y desabotoné mi camisa, para quitarmela. Afortunadamente hacia un poco de calor, por lo que exponer mi piel, no me afectó. DongHae me miró extrañado, pero su expresión cambió cuando sus ojos bajaron por mi cuerpo... ¿Le había molestado que mr quitara la camisa en su casa?. Abrí la boca para disculparme, pero el rapidamente me quitó la camisa de las manos. -La pondré en la lavadora.- dijo caminando hacia afuera.- te prestaré algo. Lo seguí y descubrí que la lavadora estaba al final del pasillo, y frente del baño, se encontraba su cuarto, al cual entramos. La habitación era toda blanca, con una cama y un armario de donde el sacó dos camisetas, una blanca con la que se cubrió y la otra negra que me tendió. Una vez que me vestí, todo quedo en un incomodo silencio. Los dos estábamos parados en su cuarto, y como si el buscará una distracción, abrió la ventana y miraba por alli. Esa ventana es la que daba para el patio y el centro comunitario. Me sentí algo cohibido, y no sabia a que se debia todo aquello. Cerré los ojos un momento y recordé que estaba con DongHae, con una buena persona. -¿Puedo sentarme?.- pregunte rompiendo el silencio. -Si..- dijo casi de un susurro, que al parecer le incómodo, pues aclaró la garganta y mientras yo me sentaba en la cama, el se giró.- ¿Por que te metiste?. -No lo se.- dije sincero.- Solo vi que te iban a golpear y quise detenerlos. -Pero... ¿No está en contra de tu religion eso?. Fruncí el ceño. Si , si lo estaba. No el detener a alguien, si no el meterme en una pelea y mucho más empujar al hombre. -Si...- dije nerviso.- pero no iba a permitir que te golpearan. DongHae se cruzó de brazos, fruncio el ceño tambien, y con un movimiento hizo caer un mechon de cabello sobre su rostro. -No debiste.- dijo tras largos segundos de silencio.- Mucho menos si no sabes pelear, igualmente los iba a derrotar. -¿Por que peleabas?. -No importa. -Claro que importa.- me puse de pie y me acerque a el.- No parecer una persona que pelea solo por gusto. Quedamos frente a frente, y me di cuenta de que el era unos centimetros menos que yo, solo unis cuantos, pero su cuerpo era mas ancho que el mio. Su piel morena en contraste con la mia que era palida. Su cabello castaño y largo, mientras que el mio estaba n***o y corto. ¿Por que nos estaba comparando? No lo sé. -Deja de mirarme asi, y te lo diré.- soltó. -¿Que?.- pregunté confundido. -¿No te das cuenta de como miras? -¿No...? ¿Como miro?.- por alguna razón me dio gracia. ¿Miraba mal?. -Es como si quisieras describir lo que estoy pensando.- entrecerró sus ojos.- Miras con intensidad. -¿En serio?. Perdona no me di cuenta.- alejé mis ojos de el y miré al techo.- Ahora ya no te miro ¿Me cuentas?. Escuche un suspiro.- Esta bien. Ellos... le estaban intentando quitar la cartera a una señora, yo sólo los detuve hasta que ella subió a un taxi. Bajé mi rostro y lo miré, olvidando que a el le incomodaba como lo hacia. -Eres muy valiente.- admití.- Pero algo irresponsable ¿Sabes? Si ellos hubiesen tenido un arma o si... -¿Solo deberia haber ignorado y permitir que lastimaran a esa mujer?. -No tan asi...- no sabia que decir. -El mundo tiene ya suficiente personas malas y otras que ignoran, como para que yo sea asi tambien. Sus ojos... sus ojos otra vez tenian ese brillo de tristeza y ese toque que le daba un aspecto indefenso, pero el parecia no darse cuenta. Por unos segundos vi al DongHae triste y lleno de miedos, ese que el se esforzaba por esconder. -¿Y si te hacian daño?.- hice una mueca. -No me importa, ni a mi ni a nadie. -A mi si!.- exclamé.- No digas esas cosas. -HyukJae... a penas me conoces. -¿Y? Eso no significa que no me importes. Nos quedamos mirando, yo con el ceño fruncido y queriendo saber que estaba pensando, sin embargo el queria buscar algún significado detras de mis palabras. Sus ojo derecho estaba cubierto por el mechon de cabello, y no soportaba verlo asi, queria ver bien su mirada. Con cuidado tomé su cabello, y me permití sentir lo suave que era, segundos despues lo puse detras de su oreja. Para ese momento sus ojos ya no estaban sobre los mios, si no sobre mi mano. DongHae dio unos pasos atrás para alejarse de manera brusca. -Yo... iré a ducharme, acuestate si quieres.- pasó de mi y salió del cuarto. Me dejó solo. Me dejé caer en la cama y crucé los brazos sobre mi pecho, me mordí el labio pero rápidamente lo solté, pues dolia. Me hubiese gustado ver en que condiciones estaba, pero no habia visto espejos alli, ni siquiera en el baño. Tomé mi celular y puse la camara. No tenia tan feo desde afuera, pero si abria la boca, se veia la herida. Aquella habitación completamente blanca, me daba un poco de incomodidad. ¿Por que tan vacía y tan blanca?. Me puse de pie y me acerqué a la ventana, miré el pequeño patio, alli lo primero que llamó mi atención, fue una bicicleta rota. Sonreí. Ya sabia que podía hacer por DongHae. Saqué otra vez mi celular para tomar una foto y luego verla, para saber que debia comprar para arreglarla. A mi me hacia feliz salir andar en bicicleta, seguramente a el tambien le haria bien. Revisé la foto, pero no se veia bien. Miré hacia atrás y al ver que aún no volvia DongHae, subí un pie a la ventana, me tomé de los extremos, dispuesto a saltar hacia el patio, pero cuando estaba subiendo la otra pierna, la puerta tras de mi se abrio, haciendome asustar. Caí hacia adelante, con todo el rostro sobre césped y tierra, mi cuerpo quedó colgando de la ventana. Quise apresurarme a levantarme, pero algo me detuvo y fue la risa de DongHae. Me levanté con lentitud, disfrutando el sonido y tambien alzando mis labios. Me giré para verlo, pero el de detuvo, y apretó sus labios, dejandolos en una linea recta. -Te estabas riendo.- lo señalé. Su cabello estaba mojado, y algunas gotas caian sobre la camiseta que tenia puesta, debajo de estas solo una toalla lo cubria. Negó con la cabeza. Sabia que si hablaba, reiria. Fue hasta el armario y abrió la puerta, esta le cubrió el rostro. -Tienes tierra en la nariz.- dijo con un tono divertido. Me alejé para ir al baño y a pesar del papelon, me sentia realmente genial. Se sentia lindo haberlo escuchado reir. Me lavé la cara y regresé a su cuarto. DongHae estaba sentado en su cama, usando su celular. Toda la incomodidad que sentia se habia esfumado. -Te ríes bonito.- dije sentandome a su lado. El no despegó su vista del celular, pero si contestó.- No me reí. -Mentiroso.- miré su cabello y aún caian gotas de el. Me puse de pie y tomé la toalla que el habia dejado en el respaldar de la cama al entrar. Estaba un poco humeda, pero no mojada. La puse sobre su cabeza y comencé a secar su cabello, aunque lo hice solo unos segundos, pues DongHae rapidamente se puso de pie. -¿Que haces?. -Pues secando tu cabello, ¿No es obvio? -Nadie pidio que lo hicieras. -No lo hice porque me lo pidieras. En ese momento se escucharon dos sonidos, un timbre de puerta y el otro del lavarropas. -Ve a ver tu ropa.- dijo saliendo de la habitacion dandome a entender que el veria la puerta. Sali tambien y saqué mi camisa del lavarropas, estaba húmeda, pero no importaba. Me quité la camiseta que DongHae me habia prestado, y cuando estaba por vestirme con mi prenda, salté del susto cuando entre la oscuridad, el castaño me tomó del brazo. -Sal y dile que no puedo atenderla.- susurró. -¿Eh? El timbre comenzó a sonar con más insistencia. -Que salgas y le digas que no estoy disponible. -Eso es una mentira.- alcé una ceja. -Por favor, HyukJae... "HyukJae" ¡Que bien sonaba mi nombre en su boca! -Está bien, pero con una condición.- dije con una malicia que nunca habia tenido. -¿Quieres chantajearme? -No es para tanto, solo quiero que vengas mañana a merendar conmigo.- suspiré.- ¿Vale?. Bufó exageradamente. -Está bien. Pero apresurate. -Ayudame a abotonar mi camisa. Me la puse y al no tener luz, a ciegas buscaba los botones, al mismo tiempo que DongHae lo hacia. Yo lo hice de arriba, y DongHae desde abajo. No se si lo hizo a propósito o sin querer, pero sus dedos fríos rozaban la piel de mi abdomen, haciendo erizar mi piel. ¿Tanto reaccionaba al frío? Eso si era nuevo. Una vez que tuve la camisa abotonada, DongHae se hizo a un lado. El timbre seguía sonando. ¿Quien insistia tanto? -Hasta mañana DongHae...- dije contento ya que las cosas estaban bien entre nosotros, y al dia siguiente el merendaria conmigo. Choqué con las mismas cosas con las que choqué al entrar, hasta llegar a la puerta y salir. Allí una joven me miró sorprendida, sus ojos color miel se abrieron grandes. -Hola.- saludé haciendo una reverencia.- DongHae no podrá atenderla. -¿Quien eres tu?.- preguntó. -Oh disculpe, no me presenté.- le ofrecí mi mano y ella la tomó luego de unos segundos de duda.- Soy Lee HyukJae. -Liz.- dijo con simpleza.- ¿Eres familiar de DongHae?. -Oh no, solo un conocido.- le sonrei mientras soltaba su mano. -¿Que haces aqui?. -Bueno.. por un incidente manche mi camisa y DongHae me prestó su lavadora. -¿DongHae hizo eso?. Digo... te dejó entrar a su casa. -Oh si me dijo que no le gustaba meter a desconocidos, pero ahora yo soy un conocido.- reí.- nos conocimos hace unas semanas. -¿En serio?. No... me estas mintiendo, DongHae no te dejaria entrar. -Lo hizo.- dije con firmeza apesar de mi incomodidad.- El ahora está durmiendo. ¿Quien es usted?. -Su ex novia.. -Oh... bueno, lamento ser yo quien la atienda. Y a decir verdad, creo que no quiere atenderte.- hice una mueca.- me pidio de favor que le diga que no puede. -No te preocupes.- negó con la cabeza y relajó sus hombros.- es algo que hace seguido. -Si quieres dejeme su recado y yo le digo cuando lo vea... -Es demasiado largo pero...- ella como si me conociera, tomó mi mano.- ayudalo a que salga de lo que está haciendo, no se quien seas, pero si el te dejó entrar a su casa, debes ser alguien especial. -¿Lo que anda haciendo...? De inmediato vinieron a mi mente sus palabras "follar con desconocidas" -Lo de vender su cuerpo.... -¿Que?!.- exclamé. Ella me soltó la mano rápidamente. -¿No lo sabias..? Entonces no eres cercano.... disculpa, creo que me equivoqué, mejor me voy. -Espere.. -Olvida lo que dije.- se dio media vuelta y se alejó camiando muy rapido. Quise volver a entrar para hablar con el sobre eso, pero me detuve. Sentí una opresión en el pecho. No podía explicar bien que sentia. ¿Por que DongHae hacia algo asi? 
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