El pensamiento que dejó rondando la loba en su cabeza, empezó a crecer como la mala hierba. La noche de ese día cuando Viktor le preguntó por el aroma de Eliza allí, Ada le mintió y le dijo que fue a hacer las paces con ella lo cuál alegró a Viktor...aunque Ada empezó a sentirse cada vez más deprimida. Y una noche tuvo un sueño horrible. Soñó que estaba embarazada y sus cachorros eran asesinados por la manada. Cuando despertó con palpitaciones y llorando pues en sus sueños había visto como desgarraban a los pequeños lobos, fue esa la gota que derramó el vaso. Ella sabía que se suponía que no podía quedar embarazada de hecho hacía unos días había tenido su periodo, aunque eso no había sido impedimento para tener sexo con su lobo que por el contrario le hizo cosas que aún la ponían color

