ESPECIAL

1302 Palabras
Aineth Sus palabras me dejaban sin palabras, se escuchaba tan lindo, mi corazón latía con fuerza, sentía algo, algo más fuerte que una pasión , más grande del que había sentido antes, quizás es amor, me ilusionaba pensar que sentía lo mismo que yo, pero me di un golpe de realidad, respondí. - Yo también extraño el seco contigo- le dije al oído, el dijo. - No es solo eso- la mire a los ojos estaba decidió a decirle lo que sentía pero me faltaba valor, me daba miedo perderla, mi celular sonó. - Te veo a la salida- Sali de su oficina el me sonrió, yo camine hacia la puerta. Ricardo Me quede conversando por teléfono, me quede pensando en su sonrisa y en lo cobarde que me vuelvo cuando quiero hablar de mis verdaderos sentimientos, me da miedo perderla, pensaba, mientras estaba al teléfono hablando de trabajo, deseando terminar esa llamada a ir a casa, de ir por ella para ir a cenar, sonrisa. Aineth Yo salí antes que el de la oficina, camine hacia mi auto, al subir, encendí el auto, coloqué el cinturón, me preparaba para irme, encendí la radio, conduje con una sonrisa en los labios, me hacia tan feliz, que estuviera de vuelta, yo también lo extrañé, también me hizo falta, pero debo recordar que esto es solo sexo que el y yo jamás pasaremos a otro plano me dije muy segura, debía convencerme, debía recordarlo siempre, para no salir lastima, al llegar al colegio de mi hija o, el salió, yo me incline, lo abrace, bese su mejilla, tome su pequeña mano, caminamos hacia el auto, lo coloco en la silla, conduje hacia nuestra pequeña casa, esa casa que era relativamente nueva y nuestra, bajamos del auto. Ricardo Vi mi reloj eran las seis de la tarde, era hora de irme de ir por una hermosa dama y su pequeño, camine, hacia la salida, tome mi celular, antes hice una parada, compré flores, un chocolate y un juguete para el pequeño que no había visto en meses, me agrada pensé, es muy parecido a Aineth, tiene sus ojos, su sonrisa, es agradable, una sonrisa en los labios, le marque a Aineth. - Hola guapo- una sonrisa en los labios, quería verlo. - Hola, mi amor- sonrisa- ¿me podría pasar su dirección para ir por ustedes para cenar?- sonrisa en los labios, estaba ansioso por verlos. - Claro, te envío la ubicación por mensaje- mire a Alex, el estaba vestido, jugaba en la sala. - Te veo en un rato, mi amor- colgó. Ricardo Estaba cerca de su casa, así que no tarde en llegar, estacione el auto, me mire en el retrovisor, acomode mi cabello, apague el auto , baje, tome las cosas, camine hacia la entrada, toque el timbre, ella salió, mis ojos se posaron en ella, como un bobo, como un tonto, como un adolescente enamorado, ella se acercó. - Hola, pasa por favor- - Gracias- le di una sonrisa, acompañada de un ramo de flores, ella beso mi mejilla. - Bienvenido- caminamos hacia el interior de la casa, Alex, estaba ya en su habitación con la persona que nos ayuda en casa, Ricardo preguntó por él. - ¿Donde está Alex?- la mire. - Estaba por dormir- sonrisa. - Esto es para él- le di una bolsa con algunas cosas para él. - No debiste molestarte- le di una sonrisa, tomé la bolsa y la coloque sobre la mesa . - No es molestia quien quiere al árbol, quiere a la ramitas- cuando dije eso sus mejillas se sonrojaron. - Eso es muy cierto- suspiré, me hacía suspirar, con sus detalles, con su cercanía, siempre estaba defendiendo, protegiéndome, cuidando de mi hijo también, nos quedamos mirándonos sin decir nada, yo rompí el silencio- siéntate por favor- le di una sonrisa. - Gracias- mis manos estaban entrelazadas. - ¿Algo de tomar?- el sonrió. - Una copa de vino por favor- ella sonrió. - Pasemos a cenar- me sentí tan tonta, tan torpe, era como volver a conocernos, no sabia como acercarme, el camino tras de mí y en esa caminata, se acercó y me abrazó por la espalda. - Extrañaba tu aroma- le dije al oído- mis manos posadas en su vientre, mis labios cerca de su oído, yo estaba enamorado de ella, pero no sabía si ella de mi, suspiré. - Espero te guste la cena- estaba nerviosa, estaba luchando por no decirle lo que sentía por no decirle que yo lo había extrañado, que esto no sólo era pasión, el se sentó. - Si la preparaste tú- la mire- ten por seguro que me encantará- nuestros ojos se encantaron, nos mirábamos como dos bobos, ella sonrió, camino hacia la cocina, yo tras ella- te ayudo- le di una sonrisa. - Generalmente , el invitado no colabora en la cocina- lo mire. - Este invitado, no es un desconocido- le di una sonrisa - y quiere formar parte de esta casa - las mejillas sonrojadas, estaba nervioso, y ella parecía no entender mis indirectas. - Usted es bienvenido cuando guste- quizás me estaba imaginando cosas, caminamos hacia la mesa, el llevaba el vino, colocaba los platos, tomo unas velas, yo la pasta, serví un poco, el me miró. - Eres una mujer hermosa- le di una sonrisa. - Y usted un hombre muy apuesto- sonrisas, miradas. - Amo mi país- la mire- me considero una persona libre- la mire- pero estos meses lejos de ti, los extrañé- era verdad- extrañe escuchar la risa de Alex, ver tu sonrisa, con ustedes en casa, sentía que era un hogar- ella sonrió. - Cena, se te va a enfriar- me dio una sonrisa, empezó a comer. - Delicioso - la mire- Felícita a la chef- ella soltó una carcajada. - Nada de eso, no soy tan buena en la cocina-el sonrió. - Estoy en desacuerdo, cocinas muy rico- no mentí , estaba deliciosa la pasta- la pasta es rica, las velas- tome su mano- pero lo que es mejor, es la compañía- bese su mano- cambiaria mi fortuna sin pensarlo por tu compañía- sus mejillas se sonrojaron. - Harás que me sonroje- dije riendo, me gustaban sus álagos, me gustaba que fuera así, que se diera cuenta de cada detalle. - Ya lo he logrado-mi sonrisa, mis ojos posados en ella- en realidad no tendrías porqué sonrojarte- suspire- eres hermosa, bella, agradable, una mujer con un sin fin de cualidades- suspire- esas cualidades fueron las que me atrajeron , me pareces y eres hermosa, pero tus cualidades, tu inteligencia, me - no sabía si decirlo o no, así que mejor levante mi copa- salud por la suerte de volver a tenerte , por volver a estar aquí juntos- nos dimos un beso en los labios. - Salud, por volver a estar juntos aquí cenando- el sonrió. - Luego de la cena, espero me dé un tour por la casa- le di una sonrisa- me gusta la decoración, me gusta se siente como un hogar- lo que más me gustaba era ella, pero su casa también era linda. - Así será- terminamos la cena, pasamos a la sala, el tomo una de las fotografías. - Que guapos salieron en esta foto- la tomaba entre mis manos, la sonrisa de los dos, se veían y estaban tranquilos. - Gracias, esa foto la tomamos hace un mes, la tomo Aida- el sonrió. - ¿Como esta ella?- la mire. - Mi amiga muy bien, fue pieza fundamental en estos meses-el se acercó a mi. - Siento mucho lo sucedido- dije apenado- sentí tanto coraje cuando me enteré de su ida al colegio de Alex , jamás he tolerado ver y saber que maltratan a una mujer y un niño, y tú, tú eres especial para mi.
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