Un mes después de la presentación de la princesa la chica debía viajar al reino del pino para que el rey de dicho reino la presentara a sus súbditos.
Sabrina obedeció la orden de llevarla, aunque no estaba del todo contenta con la noticia.
Entró apurada a la habitación y cerró la puerta con fuerza, eso hizo que Mael y Emily voltearan a verla.
—¿Qué pasa contigo?— preguntó Mael.
—Ella va a casarse— se aventó a la cama —Y no hay nada que yo pueda hacer.
—A ver, a ver— Emily se puso de pie y caminó hasta la cama de Sabrina —¿Quién va a casarse?
—Eliza— susurró deprimida. —Yo misma la llevaré al reino del pino para que el rey la presente a todos.
—Lo siento, hermana— Mael también se acercó a la cama —Tienes que superar a la princesa, todos sabíamos que el rey la casaría tarde o temprano.
—No puedo hacerlo, Mael— susurró.
—Por supuesto que puedes— Mael la animo —Superaste a la hija de aquel hombre de la cabaña, también a la mujer del mercado que siempre te regalaba ese asqueroso fruto rojo— comenzó a mencionar a todas las mujeres de las que Sabrina se había enamorado —Oh y que decir de la mujer del reino del olivo, ¿Ya mencioné a aquella campesina?
Emily contó con sus dedos a cada una —Son muchas mujeres— susurró.
—Esto es diferente, Mael— Sabrina lo miró con enfado —Ella es diferente a las demás mujeres de las que me enamoré, ella es hermosa, es todo lo que cualquier persona puede pedir, todo lo que yo puedo desear.
—Guau— Emily estaba impresionada —Eso si que es estar enamorada.
—Lo estoy.
—Entonces ¿impedirás esa boda?— Mael rió burlón.
—No podría hacer algo como eso.
—Sabrina, Sabrina— Emily se acostó y puso su cabeza sobre los pies de la chica —Eres muy joven para estas cosas ¿Sabes lo que hizo mi padre cuando mi madre estaba por casarse con su prometido?
—No— susurró.
—Veras— Emily sonrió —El hombre estaba loco de remate. Entró a la iglesia corriendo y cuando llegó a donde mi madre se encontraba la tomó de la mano, Se acercó a sus labios y la besó frente a todos los que ahí estaban, después miró al sacerdote y dijo "Acepto casarme con esta bella dama". Se hizo un escalándolo, pero al final los padres de mi madre aceptaron su matrimonio.
—Eso es porque tu padre venía de un buen linaje.
Emily rió—¿Eso crees?— se levantó bruscamente —¡Mi padre era un simple plebeyo!
—¡Mentira!— Mael la señaló con el dedo —Eso lo habría llevado a la orca.
—El tiene razón, si yo intervengo puede que muera.
—¿No lo sabes?— Emily miró a Sabrina —El amor es poderoso— se puso de pie y caminó hasta la puerta, salió de la habitación y se fue.
—Yo iré con Emily— dijo Mael y también se fue.
(...)
—Entonces ¿Me llevarás a ese lugar?— preguntó Emily a Mael.
—¿A dónde?
—A la guarida de los ROCKOS— Emily lo miró.
Mael rió —Por supuesto que no— miró a la chica —No es un lugar para alguien como tú y no estoy tan loco como para arriesgarte así.
—Mael, por favor— pidió —Quiero conocer a ese sujeto del que siempre hablas.
—No— continuó caminando.
—Te lo pido— Emily lo tomó del brazo —Es mi única oportunidad para unirme a ustedes.
Mael rió, ahora más fuerte —¿En serio? ¿Crees que Christ aceptará a una humana en su grupo?— ambos se adentraron al bosque —Somos rebeldes, Emily— la miró serio —No pienses que somos una maldita organización sencilla, ellos matan humanos y traidores también.
—Técnicamente tú te encargas de los traidores, con ayuda de Sabrina.
—Si, pero Sabrina no lo sabe.
—Bueno, entonces ¿el tal Christ y tú son amigos desde pequeños?
—Si, lo somos.
—Y ¿También lo es de Sabrina?
—No. Christ es solo mi amigo.
—¿Hablaban de mi?— preguntó el mágico que se encontraba arriba del enorme árbol de cerezo. Se descolgó y quedó frente a Emily —¿Quien es ella, Mael?— giró su vista al hombre que era un poco más alto.
—Soy Emily, un gusto— la chica respondió y extendió su mano para estrecharla con la del mágico. —Tu debes ser Christ.
—¿De donde la sacaste? Me cae bien— el mágico sonrió —Por lo que logré escuchar ¿Quieres unirte a nosotros? ¿No es así?— preguntó y Emily asintió.
—No, Christ. Ella es una humana ¿No lo ves?
—Puedo hacer una excepción— nativo su sonrisa —¿Eres fuerte?
—No estaría en la guardia si no lo fuera.
—Muy bien— el hombre se dio media vuelta —Te haré una prueba, si la pasas estas dentro.
—Está bien.
—No, no lo está— Mael intervino. —Vámonos, Emily— tomó del brazo a la chica y la hizo retroceder.
—Espera, Mael— el mágico tomo al hombre del hombro —Dejemos que la princesita nos demuestre de que está hecha.
—Dije que no— dijo molesto —No la involucraré en esto.
—¿Es que ella te gusta?
Emily rió a carcajadas —¿Cómo podría interesarse en mi? Somos familia
—Oh, valla— miró a Mael —ferrum carcerem— susurró e inmediatamente unos enormes barrotes comenzaron a formarse alrededor de Mael. Se giró a Emily —Tu prueba comienza, princesita.
—Christ ni lo hagas, por favor— Mael pidió.
—Muy tarde, amigo.
Emily se puso en posición de ataque y espero a que el mágico lanzara su primer hechizo. El chico se posicionó detrás de ella en un veloz movimiento —Pero ¿Que?
—Nunca usó mi magia, princesita— el mágico susurro en su oído.
Rápidamente Emily se giró, pero el mágico ya no se encontraba detrás de ella. Emily no podía saber exactamente en donde se encontraba el mágico ya que se movía a una gran velocidad. Cuando el mágico lanzó su primer ataque Emily rápidamente lo frenó, pero el impacto la dañó un poco.
—Valla— susurró el mágico —Si que eres ágil— anuló su magia y liberó a Mael —No puedo aceptarte en los ROCKOS— miró a Mael —Mi amigo me mataría si lo hago y aparte— se acercó a su oído —No aceptamos humanos en nuestra organización— Se dio la vuelta y así sin más se marchó.