Salí del baño, acomodé mi erección y me dispuse a recorrer el departamento.
Este contaba (aparte de la sala y el baño) con tres habitaciones, las cuales estaban disponibles con camas y armarios, eso me pareció raro, pues Leton vivia solo. La cocina comedor y también tenia una habitación con un piano y algunos libros.
A ese último lugar llevé el teléfono que nos seria de ultilidad.
Decidí esconderme en una de las habitaciones, la más cercana al baño.
Regresé con Lean y quedé sin aliento.
Llevaba solo la camiseta sin mangas, y una tanga de color rojo, que a pensas cubría su ereccion, la cual estaba siendo manoseada por el mismo. Su peluca estaba mojada y realmente parecia alguien que tuvo sexo en la ducha.
-¿Te gusta la vista?.- preguntó sin abrir los ojos.
Estaba apoyado en el lavamanos.
-¿La idea no era dejar una tanga y listo?.- pregunté sin aliento.
Miré sus pienas bien formadas y ansiaba sentirlas rodeando mi cintura mientras el se abria para meterle el....
-Me pareció mejor idea, dejarla con semen.- abrió sus ojos y me miró.
Encontre pura lujuria.
-¿Deberia ayudarte entonces?.- pregunté.
Y fuera no cual fuera su respuesta, no me importó. Me acerque a el e hice que de media vuelta.
Su culo..
Su maldito trasero era perfecto y lo unico que intentaba cubrirlo era ese maldito pedazo de tela que no dejaba mucho a la imaginación.
Le di una nalgada fuerte, a pesar de dolerme la mano, quedé satisfecho con el color rozado que tomó su piel.
Tomé sus manos y le obligué a dejar de tocarse. Con fuerza apreté sus muñecas, y las retuve en su espalda.
-¿Que haces?.- gimió.
-Te castigo.- dije en su oido.- por provocarme asi.
Echó su cabeza hacia atras y la apoyó en mi hombro.
-Castigame entonces.- tambien acercó su trasero a mi entrerpierna.
-Quedate quieto.- ordené.- Y ni se te ocurra sacar tus manos.
-Tengo lubricante en la bolsa.- susurró.- Meteme los dedos, no la polla porque...
-Callate!.- le di una nalgada.
Gimió alto.
Entonces se referia al lubricante cuando dijo "algo más".
Me desabroché el pantalón y saqué mi m*****o erecto.
-Traviz....
-No será como tu quieras.- gruñí viendo su trasero.- Ahora me toca jugar a mi.
Tomé sus manos y las saqué de su espalda, para sostenerlas a un costado. Pegué mi pene en su trasero, y comencé a refregarme en el.
-Mmmmm que grande se siente.- susurró y se pegó más a mi.
-Abre las piernas.
Lo hizo sin oponerse, tan sumiso...
Aparté sus nalgas para que mi polla quede entre ellas y asi sentirme mejor.
Su perfectos globos quedaron abiertos, con mi pene entre ellos. Su piel se sentia suave al igual que la tela de esa tanga roja.
-¿Escogiste ese color por mi?.- le pregunté.
-Obvio, guapo.
Llevé mi boca a su nuca y le dejé un beso.
-Dejame tocarme.- suplicó.
-No. Vas a correrte asi, solo con si v***a rozandote.
Aumente el ritmo de mis caderas, necesitaba hacerlo y sé que hubiese sido mejor penetrarlo, pero jugar asi me encantaba.
La punta roja de mi pene parecia hincharse con cada gemido que este soltaba.
Me sentia cerca y sabia por el temblor de sus piernas, que el también.
-Dejaré tus manos, pero si te tocas... no tendré piedad de ti.
-Seré obediente...
Dejé sus manos, para agarrar sus nalgas y separarlas. Quedó a mi vista su ranura, y un poco de su rosado agujero, pues estaba cubierto con la tanga.
Hice presión con la punta de mi pene alli, y se sintió malditamente bien.
-Dios Traviz ...
-¿Que?.- pregunté retrocediendo y presionando otra vez.- ¿Te gusta? Solo estoy metiendo un poco tu tanga.
-Hijo de puta...- vi como sus manos se aferraron al lavamanos y como se corrió con la tercera presion que hice.
Gimió muy alto, y supuse que cuando lo follara de verdad, me dejaria sordo.
Me quedé alli, sintiendo como su ano palpitaba y ante eso, me corrí tambien.
Me masturbé para alargar el orgasmo. Derrarmé la mayor parte la tanga, pero tambien me di el gusto de soltar algo en sus nalgas.
-Te ves bien con el culo con semen.- dije retrocediendo.
Tomé papel higiénico y me limpie, para rapidamente subir mi pantalon.
DongHae quedó recuperando su respiración.
-Me las pagaras.- dijo.
-Lo que digas.- comencé a levantar las cosas del piso, entre ellos su traje rojo.- ¿Me llevo esto tambien?.
-Si.- dijo.- Y vete rapido.
-Bien.- me acerqué y le di un beso en la mejilla.- recuerda dejar la tarjeta debajo del tapete.
-Si guapo.- sonrió y me dio un beso en los labios.- y tu recuerda poner en silencio tu celular.
-Si bebe.- con la bolsa que tenia su traje, la cajita de la tanga, el lubricante, un paquete de condón, que supuse el estaba usando, y el maquillaje
Con el se quedó lo que tenia puesto, un pantalón y su celular.
Me escondí en la habitación cerca del baño y esperé unos segundos para mandarle un mensaje a Santiago.
Traviz: ¿Como va todo?
Santiago: ¡Se quiere ir!.
Traviz: ¿Sabes si ya viene Michael?.
Santiago: Ya viene en camino, por eso se quiere ir.
Traviz: Dejalo venir, y quedate atento al celular, te necesitaré después.
Miré el reloj y según lo que me conto Lean, Michael estaria a las 12 del mediodía, en punto.
Michael siempre era puntual, según su expediente. Era de las pocas cosas que me acordaba de el.
Eran las 11:50 cuando Leton entró a su casa, escuché que fue a su habitacion y alli se quedó un rato.
Roque: Michael acaba de llegar.
Traviz: Llama al teléfono de Nicolas cuando Michael suba al ascensor
Unos segundos después resonó en todo el departamento el timbre del teléfono que coloqué sobre el piano. Escuché los pasos de Leton hasta alli, el teléfono quedó en silencio y supe que Roqueo comenzó hablarle sobre una reunion posible que harian todos los dueños de departamentos, o algo asi.