LA DESPEDIDA

763 Palabras
Cuando íbamos rumbo al terminal de pasajeros, había muchas emociones encontradas en todos mis hermanos y mis padres. Unos se reían, otros cantaban gaitas, otros conversaban en voz alta, y así íbamos pasando el tiempo, Nuestro pueblo tiene entre sus construcciones de envergadura, “EL PUENTE SOBRE EL LAGO”. Ese el puente de concreto flotante, más largo del mundo, y atraviesa el lago de Maracaibo, en su lugar más angosto, y mide 8.679 metros de largo, casi 9 kilómetros. Y de 45 metros del alto, en su altura máxima alcanzada. Por esa causa los grupos de música popular del pueblo escribieron lo siguiente: //Cuando voy a Maracaibo// //Y empiezo a pasar el Puente// //Siento una emoción tan grande// //Que se me nubla la mente// //Siento un nudo en la garganta// //Y el corazón se me salta// //Sin darme cuenta tiemblo// //y sin querer estoy llorando// Esa canción la comenzaron a cantar todos mis hermanos dentro del microbús. Cuando llegamos al terminal de pasajeros, todos embargados de alegrías, nos bajamos del microbús, y también bajamos todos nuestros equipajes, cada quien tomo su maleta o su bolso de viajes. La gran sorpresa que recibimos, fue que nuestra tía Isabel estaba en el terminal de pasajeros con su esposo y sus hijos. Mi tía Isabel nos fue abrazando uno por uno, y cada cual le iba diciendo algo en el oído, a mí me dijo; “que me acababa de conocer, y me quería como si me hubiese conocido desde hace mucho tiempo”. Después todos los primos, uno a uno, se despidieron de nosotros, hasta el Coronel Aristóbulo, también es despidió de todos nosotros. Entonces mi tía Isabel tomo la palabra y nos dijo: .- ¡Que tristeza siento en mi corazón! Mi hermana vino a Colombia, después de más de 20 años sin vernos, y ya se va otra vez, todos mis hermanos, se fueron también a Venezuela, yo estoy sola aquí, sin hermanos, ahora también el próximo año, mis padres se van a Venezuela. Gracias a todos ustedes, por estos días tan felices que me han hecho vivir. Espero que se repitan muy pronto, estas reuniones. Dios los bendiga a todos. Mi madre le respondió con lágrimas en sus ojos: .— Hermana Isabel, yo también siento lo que tú sientes, yo amo mi país, te amo a ti, amo a tus hijos. Recuerda que yo, aquí nací, aquí me crie, aquí conocí a mi esposo, aquí nacieron mis primeros 4 hijos, yo no pasaba ninguna necesidad aquí en Colombia, por eso me duele volverme a ir de mi tierra. Estoy segura de que mi esposo siente lo mismo. Espero que pronto nos volvamos a ver. Estaba aun hablando mi madre, cuando mi padre y mis hermanos llegaron con galletas y coca cola, y comenzamos a comer y beber refrescos y galletas. Mientras compartíamos, un joven se nos acercó, Y nos preguntó: .— ¿Ustedes son los turistas Venezolanos, que estaban hospedados en el Hotel Doral? Yo soy un empleado del Hotel Hilton, y estoy aquí con Peter, que los venimos a despedir. Mientras ese joven hablaba, Peter se acercó a nosotros, con dos empleados más del hotel. Y nos dijo: .— Aquí les traigo, un regalo a cada uno de ustedes, para que recuerden a Colombia. A cada uno de los varones nos regaló un recordatorio del hotel Doral, unos bolsitos de mano, que decían por fuera “HOTEL DORAL”, y a mis hermanas les regalo un recordatorio del Hotel Hilton, les dio un bolso tipo morral, que tenía el logotipo del hotel impreso por fuera, y dentro del morral había un Kits de viajero, toallas con el logo del Hilton, cepillo de dientes, jabón de tocador, una máquina de afeitar desechable, y dos pequeños sobres uno de Champú, y otro de acondicionador de cabellos. A mis padres un bolso de viajero a cada uno, con el logo del hotel, y dos copas de cristal, con el logo del Hotel Hilton. Y a la Nena le entrego, un bolso viajero y una Rosa roja. La Nena y Peter, se apartaron del grupo, y hablaron solo 3 minutos, y luego se despidieron, Peter deslizo sus dedos por la mejilla derecha de la Nena, se miraron a los ojos por un minuto, y con un beso en la mejilla se dijeron adiós. Esa despedida ha sido, la despedida más triste que jamás yo haya visto. Todos nos embarcamos en el autobús, y Peter fue el único que se quedó allí parado esperando que el autobús se fuera.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR