“El verdadero amor no se conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece.” Jacques Benigne Bossuet Eva Olsen Estos últimos dos días junto a Sofía fueron una bendición. Ver cómo, poco a poco, su conciencia volvía a habitar su cuerpo frágil, cómo abría los ojos un poco más cada mañana, era algo que me estremecía el alma. Y Dominic… él había demostrado ser más que un duque heredero. Era un hombre abnegado, paciente, lleno de ternura en cada gesto hacia ella. Lo miraba y pensaba: así es como se ama de verdad, así se lucha por alguien. Pero había llegado el momento de marcharme. Intenté llamar a Nigel. Una, dos, tres veces. Nadie contestó. Finalmente, marqué a Gabriel, con la esperanza de obtener respuestas y, con suerte, no perder la cordura en el proceso. —¿Dónde está Nigel? —pregunté

