“No se ama a alguien por su perfección, sino por ver en esa persona lo que nadie más ha visto.” Gabriel García Márquez Nigel Fletcher Llegué anoche a Copenhague, capital de Dinamarca. La ciudad dormía bajo un cielo opaco, aguardando en silencio el inicio de algo trascendental. Hoy tendría una cita con Dante Olsen, mi suegro, aunque probablemente aún no lo sepa del todo y la sola idea de enfrentarme a él no me intimidaba, sino que me afirmaba. Porque hay momentos en la vida de un hombre en los que no se huye ni se duda: se avanza con firmeza, con la frente en alto y el alma limpia. Durante el vuelo leí con atención el informe que Gabriel me había enviado. Encontré algunos vacíos, zonas borrosas que delataban la presencia de una fuerza mayor controlando el acceso a cierta información. No

