CAPITULO 32

1657 Palabras

—¿Usted de nuevo? —Delia espetó molesta ante la presencia de Carmina ¿Por qué la necedad de arruinar la felicidad de Gabriel y Adriana? Parecía ser el destino empeñado en recordarles la existencia de Ágata en sus vidas.   —Lo siento, pero no podía irme del pueblo sin ofrecerle una disculpa sincera, hable con la policía y he comprobado cada palabra dicha por usted, lamento profundamente el proceder de Ágata, fue mi mejor amiga, como comprenderá no puedo juzgarla, ella ha muerto, nadie la recordará, no tenía familia y tampoco más amistades. Por favor hágale llegar a su hijo y esposa mis disculpas, me marcho del pueblo, no tengo nada que hacer aquí —Delia temía que fuera una treta, Ágata se lo había hecho una vez, no estaba dispuesta a correr riesgos.   —Espero cumpla su palabra, mi hijo

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