FINAL —Gabriel —Adriana se mordió el labio, casi hasta hacerse sangrar, el silencio de su marido parecía anunciar una tormenta tempestuosa. —Eres una irresponsable Adriana —la rubia sintió el corazón hundirse, temía la furia de Gabriel, pero no que le acusara de esta manera, no era culpa de nadie, algo no funcionó con las pastillas de control prenatal, ella se lo había tomado religiosamente, ni un solo día falló, ni siquiera podía explicarse lo sucedido. —No puedes culparme, no fue intencional —se defendió con lágrimas en los ojos. Era su bebe, el hijo de los dos, producto de su amor, planeado o no ya existía dentro de ella. —No me refiero a eso Adriana, si no a tu falta de sentido común, ¡Has trabajado de sol a sol, incluso has pasado hambre en los campos, has montado a caba

