Capítulo 5

1864 Palabras
Me introduzco en el tráfico de manera tranquila aunque con un tanto de desgana, ya tengo una semana de estar trabajando con Maximilian y aunque es algo pesadito algunas veces, ya he aprendido a llevarme con él, y no darle muchos motivos para que se moleste, claro que élsigue siendo el mismo Chimpancé serio y adicto al trabajo pero puedo lidiar con eso. ¿Con Chazz? Podría decirse que lo hemos dejado o algo así, estamos viviendo juntos y mientras más queremos liarnos, más nos damos cuenta que no se puede, nuestra relación no es de ese tipo y bueno sobre todo él necesita aclarar lo que de verdad le gusta. Hoy por la noche iremos a un evento de la firma de abogados de sus padres, pero claro no iremos solo él y yo, también va Jess y Ronald que se ha pegado a nosotros desde aquella noche en el bar. Espero que al jefecito no se le ocurra tener una reunión o algo así porque hoy sí que le tendré que quedar mal. Recorro el aeropuerto con los audífonos puestos mientras tarareo el ritmo de Beacause I'm Stupid. Camino por el pasillo de manera lenta, no hay muchas personas hoy. Llegando a la oficina de San Jefecito toco varias veces la puerta pero nadie responde, intento abrir pero esta con llave, espero unos cuantos minutos pero no llega, resignada me tiro al suelo para esperar al jefe. ¿En donde cojones esta? Me hace venir temprano y ni siquiera se encuentra aquí, cierro los ojos poniendo el volumen a máximo y me dejo ir por el sonido. Paso unos largos minutos de esta manera. ¿Es mi locura o alguien me está observando?  Abro los ojos lentamente para encontrarme con los verdosos de Maximilian, y su ya muy conocido ceño fruncido. Me quito los audífonos sonriéndole. Me he propuesto en sonreírle cada vez que pueda tal vez algún día me la devuelve. —Buenos Días– Esa voz ronca y sexy que tiene. Se endereza para ofrecerme una mano y levantarme. Me doy el lujo de analizarlo desde abajo, su cabello peinado hacia atrás, traje completamente n***o. Maldición, que bueno esta. —Buen Día Jefe– tomo su mano levantándome. —¿Qué hace acá tirada en el suelo?- Admirando lo bello que es señor. Me muerdo la lengua para no decir algo irónico. —Esperando que usted regresará claro está– Me da una mirada inquisitiva. —No se guarde sus ironías Señorita Lauren– Me ha pillado. —Nunca me atrevería a decir algo irónico en su presencia Señor Kirgyakos– le doy una sonrisa orgullosa. Me da una ultima mirada, me pregunto que es lo que pensara. Entramos a su oficina, me muero de ganas de preguntar en donde estaba pero no quiero ser indiscreta. —Tenga, necesito que traduzca y transcriba estos correos y los envié a estas direcciones– me entrega una montaña de papeles y su laptop. —¡Vale!- Me voy a la mesita de siempre y me pongo a trabajar en ello. Quitando el hecho de que siento la mirada de Maximilian sobre mí de vez en cuando, la mañana la paso en el trabajo encomendado. Son demasiados. Tanto que creo que tendré que pasar la tarde aquí también, el tiempo parece avanzar demasiado rápido, Maximilian entra y sale sin decir nada. No me ha ofrecido un jodido café en toda la mañana, la hora del almuerzo ya va llegando y naturalmente me está dando más y más apetito. ¿Tengo hambre! Ya es hora del almuerzo. -¿Quiere ir a almorzar?- ¿Que si quiero? Pues quisiera comerme un mamut en este momento. -¡Pues claro!- exclamo. Se levanta de su asiento acercándose a mí de manera cauta. -Vamos a comer juntos- dice. ¿Juntos? Otra mujer podría escandalizarse pero yo lo único que quiero es comida, y si alguien me invita mucho que mejor. —¿Juntos? Si usted paga me viene bien, aunque le informo de antemano que como mucho– —Me atendré a las consecuencias– Me ofrece la puerta para salir, Oh, vaya que amable esta hoy Mister Chimpa. Salgo con él hasta el que supongo es su auto, un Maserati Granturismo. —¡Que auto!– lo admiro dando un silbido. —Dijo que su hermano es corredor, supongo que a usted también le gustan los autos– —Supone bien, mi padre también lo era y me enseño mucho sobre autos– Asiente mientras me abre la puerta para entrar. Él hace lo mismo. —¿Que desea comer?- pregunta. ¿Está pidiendo mi opinión? Este señor me está sorprendiendo de una manera exagerada, claro ya su aspecto da mucho de qué hablar. —Nando's– Asiente girando, no sé si a él le guste ese tipo de comido pero ¡venga! Él me ha invitado así que tiene que socar. Se estaciona frente al restaurante, entramos y él ordena como hace siempre... Esta vez tiene la vista directa en el mesero dándole una mirada intimidante que estoy segura que este capta. ¿Que le sucede? ¿Cree que también me dará su número telefónico? Aunque así fuera lo acepto pero siempre los tiro a la basura, no me interesa una relación. Terminamos de comer en un silencio cómodo, no ha preguntado nada y lo agradezco solo quería disfrutar de mi comida, claro si en toda la hora hubiera apartado su mirada de mi hubiera sido aún más cómodo. —Gracias– digo entrando al auto de regreso. —Créame que soy yo el agradecido– su voz es ronca. Su respuesta me deja intrigada, durante el viaje me dedico a observarlo y poder descifrar lo que hay detrás de esa mascara de seriedad. —¿Me está viendo?- pregunta sin mirarme. —Lo estoy viendo– afirmo. —¿Tengo algo en la cara?- —Dos ojos, una nariz, una boca perfecta y barba– Una sonrisa se le escapa mientras niega. -¡Una sonrisa!- grito haciéndolo gruñir. —También soy humano– escupe. —Créame que yo también– Me pregunto si besara bien. Claro podría probar pero seguramente me quedaría sin trabajo. Después de esto nadie dice nada mas de igual manera en el resto de la tarde solo me dedico a terminar de enviar los correos. —Esta noche tiene que acompañarme a un evento– ¿Esta noche? ¿Hoy? ¡No puedo! ¿Por qué precisamente hoy? ¿Que me invento, que me invento? ¿Voy o No voy? ¿Me duele el estomago? puedo decirle eso. Aisha Lauren mentir es malo. Si lo sé, pero la situación lo merita no puedo fallarles a los chicos. —¡AGH!– me quejo sujetándome el estómago. —Tengo que ir al baño– salgo de la oficina en dirección al baño. Entro rápidamente y saco el teléfono. —Jess, quiere que vaya a un evento con él esta noche– —No, no y no. Ya habíamos quedado y mira que usare un traje– habla emocionada. Quiero verla con traje. Una vez uso vestido en una fiesta y no salió muy bien que digamos. —¿Está bien?– Maldición Maximilian. —Tengo que colgar ya inventare algo– Me sujeto el estómago. Esto lo vale, y no se enterara lo sé. —Creo que la comida me dio indigestión– Frunzo el ceño fingiendo dolor. —¿Quiere ir al hospital?– Me mira con rostro abatido. —No, solo tengo que descansar– —Vaya a casa le daré el resto del día, tome algo y la espero mañana– ¡YAY! Doy un salitito de felicidad por dentro. Son las 4:00pm y el evento es a las 7:00pm. Tengo tiempo suficiente de ir por un vestido. —¿No quiere que la lleve?- pregunta con voz suave. Está preocupado y por un momento flaqueo en quedarme e ir con él esta noche. Bendito sea que me recompongo rápidamente. —Estaré bien, no se preocupe. Vendré mañana– Cojo mis cosas y salgo rápidamente antes de arrepentirme. Salgo hecha una bala hasta llegar a mi coche y dirigirme hasta el Centro Comercial. Mi jefecito me va a matar si se entera que le mentí pero ni modo, no podía simplemente negarme a no ir con él y sobre todo no podía despreciar la invitación de los padres de Chazz. Elijo un vestido que supone esta hermoso pero no estoy muy segura al final. —¿QUE LE PASO A TU CABELLO?– pregunto casi en un grito al ver a Jess. Me da una mirada de cállate o te mato. Esta oscuro, es decir sé que el anterior no era su color natural pero venga se miraba genial. —El maldito de mi jefe, me ha obligado a quitarlo dijo que no se veía "profesional"– Dejo las cosas en el suelo y me acerco a ella lentamente para poder tocarlo. —¡¡Llegue!!– Chazz entra gritando. Le doy una mirada de, no digas ni una puta palabra pero es en vano. —¡UAU! ¿Que le paso a tu cabello?- se le forma un ¡OH! En los labios mientras se acerca a nosotras. —Ya, bien esta oscuro, matare a mi jefe lo juro– se levanta furiosa y camina escaleras arriba. Chazz y yo nos quedamos viendo incrédulos. !Se lo ha quitado! —¿Lista para esta noche?– Chazz habla emocionado. —¿Sí, espero que tú también?– sabe a lo que me refiere. —Lo estoy no te preocupes– Subo a mi habitación con las cosas para empezar a arreglarme. Una ducha rápida en un abrir y cerrar de ojos, cambio de ropa, me acomodo el cabello, uno que otro accesorio. Al cabo de una hora ya estoy lista y espero que los chicos también. 6:30pm Salgo de mi habitación hasta la sala, los chicos ya me esperan. —¿Con quien de los tres se supone que voy?– Analizo a cada uno de ellos, aun Jess se ve muy bien en traje y el cabello oscuro le sienta bien, Chazz lleva un traje blanco, Ronald ha llegado y se ve exquisitamente elegante. —Iremos todos juntos– sonríe Ronald. Salimos de la casa no sin antes tomarnos la típica foto del recuerdo tonterías de jóvenes pero ya nos conocéis un poco. El viaje en la camioneta de Ronald es lo que cabe en la palabra cómica, dejando de lado que hemos destapado una botella de champaña y ya vamos probando la fiesta. Para ser una fiesta de estirados está muy interesante la velada, solo es una fiesta de aniversario pero esta atestado de personas, meseros de un lado a otro. Como si fuéramos estrellas de cine nos fotografían a la entrada, acaparamos una que otra mirada.  No lo niego hay ricos, jóvenes y guapos en este lugar. Los cuatro nos quedamos en una de las mesas alejadas viendo a los ricos estirados ir de un lado a otro, la velada es muy interesante, Jess recibe miradas de una que otra mujer casada que pasea con su marido, eso la hace sentir abrumada pero venga para ser una chica se ve excelente en traje. Chazz por ser el heredero recibe varias visitas de viejos que solo quiero caer bien y Ronald bueno  él le coquetea hasta a las ancianas, de mi parte recibí una que otra invitación a la pista pero negué rotundamente ninguno fue de mi total agrado. —Gracias por venir a la fiesta chicos– los padres de Chazz se acercan a nosotros felices. —Me alegra que mi hijo tenga amigos como vosotros– —Gracias por invitarnos– respondo. —Jess, cariño te ves sensacional en ese traje– Jess le da una mirada cómplice. —Bueno chicos sigan disfrutando os vere pronto– Se despiden de nosotros y se pierden entre la gente. —¿A bailar?- Ronald levanta su copa. —¡A bailar!– gritamos al unísono. La pista nos da paso con una música un tanto juvenil, estoy segura que es obra de Chazz pero estamos disfrutando al máximo. Enhorabuena hemos venido. —Voy por una bebida– Taconeo hasta la mesa de las bebidas para coger una copa. Que noche mas divertida, me hubiera arrepentido si no hubiera venido. —Hola nena ¿que tal un baile?– un tio algo pasado se acerca a mi pero lo paso de largo. —Ya rogaras– grita. Lo ignoro y cojo una copa. Siento a alguien a mi espalda, que no sea el mismo sujeto porque lo asesino. —Parece que ya se siente bien– Casi escupo el trago que acabo de dar. —Maximilian–
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