—Y a la señora se-se-se le cayeron lo-los calzonesss—Adrien estalló en una sonora carcajada al mismo tiempo que jugueteaba con el abanico de Juleka, lo miró con curiosidad y después volvió a sentarse junto a las tres mujeres dificultosamente. Sin duda el alcohol había comenzado a hacer su efecto. Chloe y Sabrina soltaron pequeñas risitas para no dejar mal a Adrien, sin duda sus chicas eran penosos, Juleka por el contrario dio un segundo sorbo a su copa. —¡¡Q-Qu-Que bueno!!—Exclamó Adrien sin parar de reír, miró el abanico nuevamente y después lo lanzó hacia atrás. —Mi querido Adrien como me gusta verte reír así—aseguró Chloe dándole vueltas a su copa—ya te dije que esto es lo que necesitabas para olvidar todos tus problemas. —S-Sí Chloe—dijo el rubio llamándola por primera vez p

