En días como este me asusto al pensar, que si volvieras lo dejaría todo por ti una vez más... ○○○○○○ Soltó un pequeño quejido y tensó los músculos de la cara haciendo una pequeña mueca. Sentía su garganta reseca y le costaba articular palabras. Le costó varios minutos asimilar la situación, se encontrada sentada en una silla, sus muñecas estaban juntas atadas hacia delante con una gruesa cuerda con varios nudos que le producían un ligero picor en su piel. Su corazón comenzó a palpitar más rápido y con más fuerza. ¿Dónde demonios estaba? Recorrió la estancia con sus ojos azules, aquel lugar no le sonaba para nada. Se encontraba en una pequeña habitación, prácticamente en ruinas. Las paredes repletas de esconchones estaban llenas de estanterías de hierro y metal cuyas superficies ag

