Cuando abrió los ojos y miró a la mujer que jamás podría ser suya no fue capaz de continuar en tan cerca de ella. Se arregló levemente los cabellos y arregló sus ropas para dejar el cuarto, no sin antes comprobar que la joven estaba en perfecto estado. Abandonó la estancia con el corazón deshecho y fue a su despacho para arreglar algunas cosas de su matrimonio. Expuestas en su escritorio había diferentes tipos de flores blancas, lo que supuso que Chloe había dejado a propósito para dejarlo elegir, retiró las flores con desgana y se sentó mientras se llevaba una de sus manos a la frente. Sentía como su cabeza ardía y un pinchazo le hizo cerrar los ojos. ¿Qué demonios estaba haciendo? ¿Qué había hecho la noche pasada? Había dicho que no la amaba, y la había obligado a ella a decir lo mis

