Hace un par de horas, llegamos de otra misión y mientras estoy sentada en mi escritorio haciendo el informe, veo por un momento a Ethan hablar con Peter. No puedo creer que ya lleva trabajando con nosotros un poco más de seis meses y se ha acoplado muy bien. Se ha ganado el respeto y el compañerismo de todos, sobre todo el de Sabrina que está loca por él, pero por lo que he visto, él no le hace caso a ella y creo que a ninguna de las que ha intentado acercársele con intenciones distintas que no son de trabajo. Me parece que en el fondo, él sigue amando a esa mujer, a su ex prometida.
Mientras pienso y lo sigo observando, siento como mi celular vibra encima de mi escritorio, así que lo desbloqueo al mismo tiempo que como una fresa. Inmediatamente me doy cuenta de que es una de mis alarmas de movimiento, abro el programa de video y miro muy cuidadosamente quien está en la escena del crimen de años atrás. Al darme cuenta de quien es, me sonrío un poco porque eso quiere decir que esta algo preocupado por el regalo que le deje en su oficina hace algunos días y como pensé, ahí está, unos días después para no levantar sospecha alguna.
- Qué miras con tanta atención?. - Me pregunta Ethan al acercarse a mi puesto de trabajo y tomar una de mis fresas para comerla.
- Hago mi informe. - Le respondo muy normal y dejando mi celular encima al cerrar todo para no levantar sospechas.
- De ahora en adelante, voy a tener que pasarte la mitad de la cuenta de mis gastos en comida. Por qué te sigues comiendo la mía?. -Le digo al verlo comerse mis fresas.
- Yo no tengo la culpa que tu comida me sabe distinta a la mía. - Me dice sin importarle mi reproche por que según él, yo soy su amiga y los amigos se comparten todo.
- Si prácticamente lo que como es lo mismo que nos dan a todos. - Le comento al seguir haciendo mi informe.
- Ya lo sé, pero no sé por qué me pasa esto. - Me dice al subir los hombros para luego continuar comiendo.
- Rivers, te necesitan en la entrada del edificio. - Dice David con el auricular del teléfono fijo de su escritorio en la mano.
- Ya voy... No te comas todas las fresas. - Me dice antes de irse.
- Pero que conchudo. - Digo para mí misma.
Termino rápidamente mi informe en menos de diez minutos para irme, cojo mis llaves del jeep y salgo de la unidad. Al llegar a la entrada, me llevo una tremenda sorpresa al ver a Ethan besándose con ella, pero ese es un tema que no me concierne, por lo que paso aún lado de ellos como si no estuvieran y al hacerlo me pongo mis auriculares para poner música y no escuchar cosas que no quiero oír.
- Oriana... - Escucho que dicen mi nombre, pero solo hasta ahí porque pongo la música tan duro que creo que me voy a volver sorda, dejando que Love In The Dark de Adele, suene. Le quito el seguro a mi jeep y salgo de ahí a toda velocidad.
A medida que voy avanzando por la ciudad hacia el lugar al que tengo que ir, no puedo sacarme la imagen de él besándola, y cuando me doy cuenta de que estoy llorando, detengo el auto y me pregunto que me pasa y porque me siento tan afectada. Desde hace años no lloraba y sin poder obtener una respuesta sobre lo que me ocurre, sigo avanzando hasta llegar al centro comercial, me estaciono y apago el motor, me limpio las lágrimas para bajarme junto con una maleta que tengo en la parte de atrás. Comienzo a caminar y le pongo la alarma al auto para subirme en uno mucho menos llamativo, conduciendo hasta una zona muy peligrosa de la ciudad. Ingreso a un edificio abandonado y ahí me cambio de ropa y me maquillo para volver a ser la indigente que fui por tres años cuando viví en la calle para salvar mi vida y como en los viejos tiempos, empiezo a vagar y a caminar por sus calles hasta llegar a la zona que necesito y luego me tiro al suelo con mi ropa andrajosa.
Como unos veinte minutos más tarde, llegan un par de automóviles y cuando veo de manera no llamativa que son las personas que espero, presiono un botón que tengo dentro de mi ropa mugrienta para que mis cámaras y micrófonos que puse por el lugar cuando descubrí que este es su lugar de encuentro más frecuente para sus movidas chuecas, hagan su trabajo habitual porque si no puedo meterlo a la cárcel por que no tengo pruebas concretas de que él asesinó a mi padre, lo haré por sus otros delitos. Pienso destruir su vida y quitarle todo como él lo hizo con Ethan y hacer justicia por él y de una manera por mí también, porque a pesar de que haya descubierto que el hombre que creí que fue mi padre por tanto tiempo no lo era, es lo único que hare por él como gratitud así ya no esté en este mundo porque me salvo la vida así me haya quitado otra.
Cuando mi presa empieza a hablar que esta algo nervioso por un video que le dejaron en su oficina, que es el video que le hice con inteligencia artificial de mi padre adoptivo acusándolo de su muerte, contando todo los detalles de cómo lo hizo. El hombre está completamente salido de si y es ahí que me imagino que fue a mi antigua casa a mirar si había algo raro, eso fue cuando la alarma de mi celular vibro. Sin darle a su cómplice principal muchos detalles al respecto por que cuando él realizo el crimen lo hizo completamente solo sin decirle a nadie ni con ayuda de nadie, el otro tipo intenta calmarlo sin saber por qué realmente esta tan nervioso porque mi objetivo no quiere contarle detalles y finalmente empiezan hablar sobre sus otros asuntos, y aunque me frustro un poco porque no dice nada en concreto del crimen, si me alegro porque habla de lo demás que puedo usar en su contra.
Ha pasado una hora desde que se fueron y yo sigo en el mismo lugar que me hice en la calle mirando las estrellas. Finalmente me siento en la acera de concreto y me quito los auriculares con los que escuché todo de manera que no se note por si alguien me está observando, uno nunca sabe quién puede estar por ahí. Menos mal que todos los equipos que uso, guardan la información de manera remota, ayudándome a no tener que llenarme de equipos por debajo de la ropa o de tenerme que acercar demasiado poniéndome en peligro de que me descubran y lo mejor es que todo está guardado en un par de computadoras lejos de aquí, por si alguna se daña.
Ahora, tengo que empezar a dañarle todos sus negocios y sus planes. Que desconfié tanto de los suyos, hasta que se quede solo completamente, vulnerable y para eso, necesito a un policía honesto y creo que el capitán William Bauer me puede ayudar con eso.
Ethan.
A medida que me voy comiendo las fresas de Oriana y ella intenta reprocharme porque siempre me como su comida o me la robo, intento muy en el fondo encontrar una respuesta, pero no la hallo.
- Rivers, te necesitan en la entrada del edificio. - Me dice David al interrumpir nuestra conversación.
- Ya voy... No te comas todas las fresas. - Respondo y cuando le digo a Oriana que no se coma todo, escucho cuando me dice conchudo y yo no puedo evitar sonreírme.
Salgo de la oficina para dirigirme hacia la entrada del edificio militar, pero antes, tengo que tomar el elevador y cuando lo hago, no puedo evitar pensar que ahora me siento mucho más cómodo en este trabajo y en el mundo que me rodea gracias a mi familia y a Oriana que ahora la considero mi amiga. Ella me enternece de muchas maneras, más cuando hace gestos muy inocentes por ciertas cosas como si de verdad no las entendiera o como si nunca las hubiera visto. Me parece que es como una niña grande e inocente que por cosas de su vida que no conozco porque ella es muy hermética y no quiero presionarla para que me cuenta porque yo también soy como ella cuando intentan preguntarme de mi vida en la cárcel porque tampoco me siento bien hablando de eso, pienso que con ella es igual, pero he de confesar que me muero por saber de su vida. De hecho, todo lo que tenga que ver con ella, me está importando más de la cuenta y no sé por qué, creo que es porque siempre he sido muy protector, por eso me hice policía porque quiero proteger a las personas.
Mientras camino ya por el pasillo que lleva a la salida o entrada del edificio, mis pensamientos quedan en blanco de golpe al ver a Irina parada de nuevo ahí como una estatua. Suspiro algo frustrado y cuando me giro para devolverme, ella corre y me detiene.
- Por favor Ethan, no te vayas... - Me dice de manera suplicante.
- Que haces acá Irina?, estoy trabajando y estoy muy ocupado. Además, yo no quiero verte, pensé que todo había quedado claro esa noche en la entrada de la casa de mi hermana. - Le digo al pasarme la mano por el cabello en señal de molestia.
- Yo te amo Ethan y quiero que todo vuelva a ser como antes y me niego a creer que tú ya no sientes lo mismo que yo.
- Pues créelo porque es la verdad Irina, todo en esta vida se acaba y mi amor por ti ya acabo, murió.
- No te creo!!!. - Me dice casi gritando y luego sin que yo me lo espere y cogiéndome fuera de base, Irina invade mucho más mi espacio personal para poner sus labios sobre los míos. Yo me quedo estático como por varios segundos con la boca cerrada, evitando que ella invada su interior hasta que finalmente me muevo y la aparto de mí. Cuando lo hago, veo por el rabillo del ojo que alguien acaba de pasar a nuestro lado y cuando me giro un poco para ver a la persona, me doy cuenta de que es Oriana.
- Oriana... - Es lo único que digo por la sorpresa, luego reacciono más rápido que antes y suelto a Irina para avanzar un poco y llamar a Oriana, pero ella no me contesta y solo sigue su camino hasta montarse en un jeep que nunca le había visto por qué ella casi no sale del complejo militar para finalmente verla salir del lugar conduciendo su auto, por que supongo que es de ella.
- Es por ella que me rechazas?. - Me pregunta Irina, al parecer, llorando.
- Mi vida ya no es de tu incumbencia Irina y espero que lo que acaba de pasar, no vuelva a suceder. Vete y no regreses, no quiero verte nunca más, ya entiéndelo por favor. - Le digo al girarme para verla a los ojos a ver si así me entiende de una vez por todas, pero luego me voy y la dejo sola para volver a entrar al edificio sin prestarle más atención a ella, sin importar cuantas veces grite mi nombre en la entrada.