El dolor de cabeza era tolerable me dije cuando me levanté con cuidado de aquella cama, la luz entraba por las cortinas corridas en el gran ventanal a la cabecera de la cama, giré a ver a mi acompañante y su torso desnudo me hizo suspirar, era en definitiva un dios griego, baje de la cama con cuidado de no despertarlo, no quiero sentirme incómoda al despedirme, estaba hecha un lío, mi aspecto debía ser horrible, caminé por el lugar buscando mis pertenencias, me coloco el brasier y mi vestido, seguí buscando para encontrar mi ropa interior y en el camino debía tener cuidado, alrededor de la cama pude contar unos 4 o 5 preservativos usados y me estremecí al recordar lo que había hecho, mi cuerpo me pasaría factura por eso, tomé mi móvil y lo coloqué en el lugar seguro de siempre y le eche una última mirada a aquel cuerpo que descansaba apacible y puedo notar colgando en su cuello el encaje n***o de mis bragas -diablos- digo en un susurro al notar mi necesidad de despertarlo y darle gusto a mi cuerpo nuevamente, pero me contengo y busco la salida de ahí, un minuto más y no respondía de mis actos.
JOSHUA
Me remuevo sin abrir los ojos estirando mi mano en busca de mi acompañante de turno, tengo ganas de doblarla en cuatro y darle duro antes de dejarla en su casa, mi sorpresa hace que mis ojos se abran por completo al notar su ausencia a mi lado, miro a mi alrededor y puedo ver que no está ni su vestido, ni sus zapatos y menos su móvil, paso una mano por mi nuca y siento la suavidad de una tela que retiro por mi cabeza, una sonrisa placentera sale se mi al notar que es su ropa interior, aspiro el aroma que esta desprende y mi m*****o quiere atravesar las sábanas al recordar nuestro encuentro, tengo que volver a tenerla, pienso con una sonrisa depredadora -¿puedo ir a desayunar contigo o tienes resaca?- llame a Katty, quería saber más de su amiga, no podía solo darme una probada de ella e irse como si nada, tenía la intención de poseerla unas cuantas veces más y si quería podíamos ser exclusivos por un tiempo, digo hasta que me aburra –Maldito, porque llamas tan temprano- escucho a Katty maldecirme y rio -voy para allá- es lo único que digo y me levanto para ir a su casa.
- Hola Katty, que tal tu noche?- hable cerca de su oído viéndola dar un salto en su lugar, mi primita vivía bien, tenía un buen trabajo y sus padres le dan los gustos que ella pida, siempre ha querido tirarse a Luke, pero es como mi hermanita menor así que está prohibida para mis amigos -Malnacido, mi tía debió abortarte- me dice tomando su cabeza entre las manos, se encontraba sentada en una silla plegable al lado de una mesa en el jardín, tomaba algo de jugo y a su lado una enorme jarra casi a la mitad, tenía una cruda monumental -yo también te amo- dije dándole un beso en su coronilla y me senté en la silla frente a ella, con calma me serví un poco del líquido de la jarra y me tomé un buen trago, era refrescante y valla que lo necesitaba -¿Que mierda haces aquí?- pregunto despectiva, su mal humor no era solo por el guayabo, lo sé -¿No puedo visitar a mi primita favorita?- sonreí con burla ganándome una mala mirada de su parte -estas muy contento... acaso follaste anoche amargado- dijo riéndose, pero al ver mi sonrisa depredadora supo la respuesta -Malnacido infeliz, no te creo Amanda no follaría con un tipo como tú- comento -¿y porque no? - le consulté interesado en su respuesta -ella es una mujer de clase, no sé rebajaría a tener sexo con un tipo que apenas termino la secundaria y que en un golpe de suerte tiene una empresa- La mire señalándola con un dedo -Hey... no fue un golpe de suerte- me miró de reojo -¿en serio cogiste con Mandy?- su duda me hizo reír, la vi levantarse en busca de su móvil y regresó dejándose caer con una cara de sorpresa mientras miraba la pantalla frente a ella -Maldito, tienes una puta suerte- me dijo entre dientes -No me creas tan poca cosa pequeña- no sabía porque se sorprendía tanto, Amanda era una mujer hermosa y yo no estaba nada mal, la atracción fue casi inmediata cuando bailábamos -No es eso imbécil- su particular forma de tratarme siempre me hacía reír -tienes una boca muy sucia Katty- la reprendí -Amanda acaba de dejar al tipo con el que vivió 5 años, ese maldito la engañó hace unos días y ayer quisimos salir con ella para ahogar el despecho y le dijimos que tenía que cogerse a un tipo...- la vi hacer una pausa, supongo que se dio cuenta que me estaba dando mucha información - el caso es que ella te usó, no al revés- dijo y no pude evitar reír entre dientes, la verdad esa amiguita de Katty me había dejado queriendo más, solo recordarla como se arqueada mientras la penetraba fuerte, maldición ya tengo una erección, me removí para evitar que Katty se diera cuenta, pero ella no apartaba los ojos de mi expresión – sabes, eres un doble cara- la mire sin entender -No comprendo a que viene eso- su móvil hizo el sonido de una cámara cuando mire en su dirección -pues porque llegas, te coges a mi amiga, pero un amigo tuyo no puede ni mirarme- hice una mueca de desagrado, quería mucho a Luke, pero era un perro y no me perdonaría ver sufrir a mi prima por culpa de el -No es lo mismo- hable serio, necesitaba cambiar el tema y recordé lo que llevaba en mi bolsillo -necesito ver a tu amiga, tengo algo que le pertenece y quiero devolvérselo- una completa mentira pero válida para volver a verla no pensaba entregarle esa prenda -lo siento idiota, Amanda viaja hoy y regresa la otra semana a trabajar- me incliné sobre la mesa para intimidar a la versión en miniatura de mi tía Sonya -necesito su teléfono- su risa de burla no pasó desapercibido para mí -mira aparato viejo, primero no te voy a dar su número y segundo, que ganaría yo si te lo diera, quizá una follada con tu amigo- me levante de la silla de un salto -absolutamente no, ya veremos cómo lo consigo- ante la risa de Katty salí de ahí, necesitaba saber de esa chica, quizá Katty pensó que me había ido, por lo que fui muy cuidadoso al subir a su habitación y esculcar entre sus cosas y bingo, direcciones y teléfonos, tomé foto cual espía de toda la información que poseía la rubia y me fui satisfecho por mi astucia.
CHAT GRUPAL: Perrísimas
Amanda: Voy a morir, me duele la cabeza y muero de la vergüenza.
Luisa: cuenta, como te fue con Joshua.
Amanda: Me lo cogí, pero fue efecto del alcohol.
Fanny: esa es mi chica, a mí no me fue tan bien
Amanda: que te paso.
Fanny: paso que casi voy a la cárcel
Luisa: termina la maldita historia, no estamos en una novela.
Fanny: el de la cogida de ayer, parece ser un chiquillo, me llevo hasta su casa y estábamos entrando cuando una señora salió gritándome que era una asalta cuñas, que era una vieja para su bebé, huí de ahí como alma que lleva el diablo, bueno, por lo menos me hizo un buen oral, yo le doy un diez en esa asignatura.
Amanda: eres una pervertida, pudiste ir presa.
Fanny: ya no hablemos de mí, cuéntanos cuántos centímetros te tragaste anoche.
Amanda: eres una sucia, no contaré detalles, solo les digo que fue fantástico, hasta constele y todo.
Luisa: bueno mi acción no estuvo tan celestial pero por lo menos no me fui sola a casa, además la pobre Katty seguro se quedó nuevamente con las ganas.
Fanny: yo propongo que ayudemos a Katty a obtener lo que quiere, secuestremos al tipo.
Amanda: olvídalo, todas tus ideas siempre terminan con nosotras en lío o son carcelables.
Fanny: por lo menos doy ideas, a ver genio, que propones tú, nuestra amiga tiene un verano largo y quiere que le poden el césped seco y que ese sea Luke.
Luisa: qué manera tan sutil la tuya Fan.
Amanda: Fanny lo que necesita es un exorcismo.
Fanny: pero que el cura tenga una buena vara.
Amanda: Blasfema.
Luisa: vas derechito para el infierno.
Amanda: estoy organizando equipaje, les hablo cuando llegue a casa de mamá.
Fanny: coge un chorro.
Luisa: cuídate Mandy, disfruta del resto de tus vacaciones.
La charla era muy divertida, así éramos, todas nos bromeamos y estábamos muy unidas, Katty seguro estaba dormida, el trago siempre la tumbada, por mi parte estaba feliz y empacando para ir a casa de mamá, tenía que aprovechar los últimos días de vacaciones antes de entrar a las clases, mientras acomodaba el morral llego un mensaje más al chat de grupo y me quedé sin respiración al ver lo que Katty había enviado.
Katty: este maldito te ceno y anda buscándote para desayunarte.
Katty escribió al pie de la foto y me caliente en segundos, pero eso solo había sido un desahogo, ahora tenía que dedicarme a mí, ningún hombre volvería a usarme, las chicas no demoraron en comentar obscenidades a las cuales no les presté mucha atención, sabía con quienes hablaba y no les iba a dar cuerda a sus locas mentes.
JOSHUA
Revise la dirección de Amanda por quinta vez y me decidí a ir a buscarla, según Katty no estaría, sin embargo no confío mucho ya que esta dolida, veo a la bella mujer de anoche vestida con un short y una camiseta, lleva tenis y el cabello recogido, puedo observar que trata de ocultar sus ojeras con unos lentes de sol, bueno la verdad no dormimos mucho, y sonrió al recordarlo, parezco un maldito acosador, un hombre a su lado la abraza por detrás y ella parece sorprendida, al girarse lo abraza y no puedo evitar sentir molestia, quizá estoy exagerando al sentir enojo por la situación, el hombre toca su cuello y veo que ella tapa esa área, puedo imaginar que es una de las tantas marcas que le dejé de recuerdo, ambos sonríen y ella se despide para subir a un taxi, inmediatamente me pongo en marcha para seguirla -maldición- el trancón me hace enojar y perder la ubicación de mi actual tormento, debo tenerla nuevamente a mi merced para poder quitar esta obsesión de mi sistema y continuar con mi vida.
AMANDA
Casi me infarto cuando Lucas se dio cuenta de la marca en mi cuello, a pesar de que les puse algo de base correctora ese tonto pudo notarlo, creo que deberé ser más cuidadosa con mamá ella no sabe aun lo que pasó con Roger, espero que no me diga aquel famoso "te lo dije" que siempre emplea cuando tiene la razón, reviso mi móvil y no puedo evitar detallar la foto que envió Katty, ese hombre era un deseo andante, transpira sexo, miro con más cuidado sus ojos negros y sus cejas pobladas, su cabello suave, claro que lo sabré, es muy sedoso, esos labios que saben trabajar bien en todas la áreas del cuerpo, un temblor delicioso recorre mi sistema, si fuera más valiente o descarada, me hubiese quedado esta mañana en esa cómoda cama a ver si en verdad quería desayunarme como dijo mi loca amiga, pero puedo llegar a ser muy insegura, y aunque anoche solo quería vengarme de Roger y luego llamarlo a decirle que me había revolcado con un hombre que si sabía coger, y no solo eso, que cogía muy, muy bien y así sentirme menos engañada, menos triste, menos fea, porque así me sentía, en cambio como una cobarde tome mis cosas cual ladrona en casa ajena, me robé unos orgasmos y me di a la fuga.